27 de mayo de 2022
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Orlando Cadavid Correa
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No más hurtos de celular

28 de enero de 2014

El robo del celular no sólo se ha convertido en actividad cotidiana, sino que el porte de celulares o terminales móviles se ha tornado en actividad peligrosa, pues comúnmente con el hurto concurren otras actividades delictivas como las lesiones personales y hasta el homicidio agravado.

Las políticas de comercialización de los servicios, campañas de mercadeo, incorporación permanente de nuevas aparentes facilidades y el uso de equipos de alto costo en ocasiones en los que solo se hace comunicación de voz o telefónica, sin duda generan condiciones adecuadas para que se creen verdaderas industrias criminales dedicadas, a la explotación económica del hurto de este tipo de bienes.

Si bien, en el actual desarrollo de la cultura jurídica, los delitos y las penas, son considerados el camino adecuado para restringir las conductas no deseables o reprochables en la sociedad, la realidad es que no solo existe este medio para impedir la comisión de delitos, también es posible que se expidan medidas que desestimulen su comisión, como es la pérdida de valor de los bienes, su inutilización o la imposibilidad de enajenarlos.

Reconocemos y valoramos los esfuerzos del ministro de las TIC, pero él sólo no puede dar esta lucha. Todos debemos unirnos para lograr mayores resultados. Debemos intentar otras rutas o medidas que nos permitan impactar en la disminución de este flagelo que se está convirtiendo en una verdadera pandemia.

Creo que debemos adelantar campañas orientadas a que cada usuario utilice el terminal que está conforme con sus necesidades, las personas que solo requieren de servicios telefónicos estarían menos expuestas a su hurto y se adopten condiciones especiales de circulación y mercadeo para el uso de terminales más complejos.

Proponemos que se modifique el actual esquema de comercialización de los servicios y se expidan medidas regulatorias y económicas que impliquen una drástica disminución de los costos de los terminales de voz, incluyendo subsidios a la oferta de los mismos, para que su valor de compra en el mercado sea mínimo y no exista una motivación relevante para hurtarlo.

En lo referente al uso de terminales complejos o de alta gama, que son los que tienen valor significativo de hurto, proponemos una medida diferente, que desincentive ese hurto. Que en adelante sean propiedad de los proveedores de servicios y sean suministrados a los usuarios a cambio del pago de arrendamiento por su uso, que incluya una póliza de garantía por hurto.

Si los terminales de valor significativo, son de propiedad de los proveedores y no de los usuarios, al ser hurtados, su poseedor no puede proceder a su reventa, pues su comercio es restringido y su propiedad es solo de los prestadores. La compraventa clandestina de terminales por esta vía sería positivamente afectada y de nada valdría ser propietarios de equipos, pues solo tienen acceso a las redes los equipos de propiedad de los proveedores que son arrendados a los usuarios.

La ruta de modificar la política criminal con mayores penas restrictivas de la libertad, no parece ser la más adecuada, consideramos que medidas económicas, técnicas y regulatorias que hagan perder el incentivo al hurto en estos casos, pueden ser más efectivas.

Si se facilita el acceso a los terminales por su bajo costo, se impide la libre circulación de terminales usados en el mercado, se promueve la inclusión de sistemas de radiolocalización de terminales, se obliga a los proveedores a suministrar terminales en arriendo y se sensibiliza a los usuarios para no usar equipos ya usados y además, se logra que los países vecinos adopten medidas similares, seguramente podremos tener una disminución sensible en la comisión de estos delitos, que hacen que a diario todos estemos exponiendo nuestras vidas, cuando usamos un celular para comunicarnos.

Eugenio Prieto
Senador de la República