27 de febrero de 2021
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Una zona que Francamente no avanza

15 de noviembre de 2013

octavio cardonaFueron muchos los argumentos favorables que desde la Administración Central se esgrimieron en defensa del proyecto propuesto, los que los Concejales asumieron de buena fe y por tanto aprobaron, en el entendido que la Zona Franca propuesta dinamizaría la economía manizaleña, por la atracción de capitales que a partir de esta se integrarían a la municipalidad.

Un argumento fundamental para acompañar la iniciativa era su condición de Zona Franca 100% pública, y las expectativas que en materia de generación de empleo se brindaban a los Manizaleños.

Los funcionarios del Municipio se comprometieron a tener la Zona Franca en funcionamiento por tardar para el segundo semestre del 2012 o en el peor de los casos para el primer trimestre del año 2013, lo que evidentemente ya no resultó ser cierto, pues a escasos 45 días de terminar el 2013, podemos afirmar que el proyecto Zona Franca, por lo menos hasta ahora, no es más que una buena intención o un nuevo fracaso.

Hoy es posible afirmar que la Zona Franca Andina (ZFA) presenta un déficit operacional bastante significativo, no hay negocios realmente importantes en torno del proyecto, muchas son las negociaciones que se han tenido que devolver, incluso con solicitudes de pago de multas por incumplimientos de parte de la ZFA, y lo más delicado es que se viene perdiendo día a día la credibilidad en el proyecto.

Han transcurrido ya cerca de cinco años desde que se inició con la tarea de poner al servicio de esta región la que sería la Zona Franca Andina en el sector de Maltería y sinceramente creo que por lo visto pasarán varios años para finiquitar este proyecto, lo que hace que el mismo entre a engrosar el desafortunado listado de Elefantes Blancos que hoy tenemos en nuestro entorno; con razón algunos se preguntan que se terminará primero, el Aeropuerto del Café, el Macro proyecto de San José, la Avenida Colón, la rectificación de la vía al Magdalena o la Zona Franca, proyectos todos estos que hoy carecen de cualquier grado de credibilidad.  

La Zona Franca no ha logrado el cierre financiero, lo que muestra de manera clara que la obra tiene graves dificultades, pues lo más importante para el desarrollo de cualquier proyecto es indudablemente el que se tengan los recursos para lograr hacerlo realidad, asunto que no ocurre en este caso, y que por lo visto no es fácil de lograr, pues las ventas de terrenos después de varios años escasamente llegan al 30 por ciento  de los que debían estar vendidos, e incluso hay voces que señalan que ni siquiera llegan al 20 por ciento.

Esta obra no es de baja monta, pues son cerca de 40 mil  millones de pesos los recursos que se necesitan a valor de hoy para que la obra entre en operación, sin que ello garantice su viabilidad y sostenimiento financiero.
No pretendemos augurar un futuro fallido a este proyecto, pero tal como se ha venido desenvolviendo, mucho me temo que la incertidumbre será una constante aliada de la ZFA, y así no pueden adelantarse los proyectos de la administración pública, pues cada día nos acostumbramos más a que la ciudad más que obras necesita un zoológico para darle albergue a tanto Elefante Blanco.

Lo más grave de todo es que cada recurso que se desperdicia pudo haberse utilizado de manera adecuada en temas prioritarios como salud, educación o vivienda, siendo estos asuntos los que hacen que el ciudadano día por día crea menos en la administración pública.