26 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un vistazo crítico a la sesión del CSU del 31 de octubre

4 de noviembre de 2013
4 de noviembre de 2013

 

Los antecedentes frente a este asunto son plenamente conocidos: la indigna contratación de estos docentes y el  proyecto de acuerdo 044 que se aprobó el año pasado por parte de las mayorías del CSU y que sigue impulsando el rector y el equipo directivo de la institución.

Durante la sesión estuvo presente una comisión de docentes ocasionales, integrada por los profesores Carolina Valencia (Departamento de Jurídicas), Leonardo Agudelo (Departamento de Antropología y Sociología) y Marco Elías Ospina (Departamento de Estudios Educativos), quienes expusieron la precaria situación contractual que afrontan, la importancia de la labor que ejercen en pregrado, asesorías, prácticas educativas, investigación y proyección, y algunos elementos de la propuesta que vienen elaborando desde hace varios meses. La intención del rector y su equipo directivo durante toda la sesión fue revivir el espíritu del acuerdo 044 de 2012 que pretendió catedratizar la Universidad de Caldas, mejorando las condiciones de los docentes ocasionales sobre la base de convertir a 107 de ellos en catedráticos (ver en http://goo.gl/ZLXuQ8). Tan clara es la intención de resucitar este muerto, que quien expuso el estudio sobre el que se cimentó el fallido proyecto fue el ex jefe de la oficina de Planeación y Sistemas de la universidad, funcionario desde hace varios meses de la Gobernación de Caldas.

La comisión de docentes desnudó las premisas erróneas bajo las que se construyó el acuerdo 044, al evidenciar que el crecimiento académico de la institución va más allá de los cursos inscritos cada periodo,  que el aumento de ocasionales no ha sido desmedido sino que ha respondido a las necesidades de los departamentos y que por ende está lejos de la verdad la administración cuando afirma que este tipo de docentes son contratados solo para cubrir vacancias temporales o definitivas. En cuanto al tiempo de contratación, se comprobó que la Universidad de Caldas se ubica en la parte inferior de las instituciones públicas del país, ya que a pesar de que 18 universidades públicas contratan a estos docentes entre 10 y 12 meses al año, la institución lo hace apenas por 9 meses (ver en http://goo.gl/Tn6cSB), lo que demuestra la situación de vulnerabilidad de estos profesores.

Ante los tozudos hechos y los argumentos esgrimidos por los docentes de la comisión, la importancia de la labor de los ocasionales fue ampliamente reconocida por varios miembros del CSU. Los docentes ocasionales hoy soportan entre el 60% y el 70% de la carga de pregrado, el 46.3 % de las asesorías de trabajo de grado (43,6% los docentes de planta y 8,7% catedráticos) y un porcentaje similar en las asesorías de prácticas educativas, por lo que frente al congelamiento de la planta docente que se mantiene estática desde hace aproximadamente 13 años, su labor ha sido vital para el desarrollo de la institución.

El balance de la comisión de docentes es satisfactorio, el CSU les solicitó presentar su propuesta por escrito el martes 5 de noviembre y sustentarla en la sesión del próximo jueves 7 de noviembre para empezar a tomar definiciones frente a este neurálgico asunto. Se dio un giro positivo en la discusión de docentes ocasionales, por lo que el CSU deberá definir nuevamente las necesidades de planta y le solicitará a los departamentos realizar una distinción entre los docentes ocasionales que cubren necesidades del servicio y los que únicamente cubren vacancias de docentes de planta, para empezar a determinar en concreto la política que regirá a los docentes que realizan labores fijas en la institución.

Queda claro que la inmensa mayoría de docentes ocasionales no ostentan la mentada ocasionalidad, sino que por el contrario son docentes requeridos permanentemente para cubrir  las necesidades de una institución que pasó de 3.000 estudiantes en 1.992 a tener 13.500 en la actualidad. Se reconoce además que asuntos como la homologación salarial en los términos previstos en el estatuto 1279 de 2002 y la contratación por un número mayor de meses, deberán cumplirse antes del próximo periodo académico, con lo que se empezará a lograr lo planteado en el pliego de exigencias frente a la garantía de que la labor académica de los docentes ocasionales se dé en iguales condiciones y derechos que los docentes de planta.

Finalmente, se reestructuró la agenda de discusiones y definiciones sobre el resto de puntos del pliego. La Comisión de Matrículas, en la que participan 5 estudiantes, 2 docentes, un padre de familia, la representante de los egresados al CSU y miembros de la administración, presentará la propuesta de reforma al actual sistema el 21 de noviembre y la discusión en plenaria iniciará el 28 de noviembre. El 14 de noviembre se discutirá el punto de normalización de planta administrativa y nivelación salarial, tal y como había sido solicitado por los empleados. La mesa para buscar recursos que permitan subsidiar las matriculas de programas técnicos, tecnológicos y profesionales autosostenibles se citará este mes con presencia del Gobernador de Caldas, alcaldes de los municipios, Ministerio de Educación Nacional, representantes de los estudiantes y miembros de la administración; sobre este punto han habido desarrollos importantes en La Dorada donde se creará una Estampilla Pro universidad de Caldas y donde ya hay fijada una mesa para este fin (ver en http://goo.gl/vwdeX8). De igual manera, la discusión integral sobre la reforma al estatuto general, en la que se encuentra el debate en torno a elección democrática de directivas académicas, se continuará discutiendo con prelación, aunque aún no se han fijado fechas para ello.

Seguiremos informando y discutiendo el desarrollo de las discusiones y definiciones en torno al pliego de peticiones multiestamentario y hacemos un llamado a la comunidad académica a continuar alertas y vigilantes frente a este proceso.