6 de julio de 2022
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No hay cama pa’ tanta gente

1 de noviembre de 2013

octavio cardonaA partir de las primeras atenciones empieza el suplicio para el paciente y para su familia, pues lo habitual, lo usual y lo normal, es que los pacientes una vez estabilizados necesitan atenciones en muchos casos de tercero y cuarto nivel, lo que demanda entonces que las entidades especializadas en estos niveles les brinden los espacios para atenciones, exámenes, diagnósticos, cirugías y tratamientos, y es allí donde precisamente no hay solución.

No hay solución porque la entidad encargada de coordinar la colocación de los pacientes que se llama el CRUE  – Centro Regulador de Urgencias- o lo que es lo mismo, un centro coordinador que por más que tienen buena voluntad y por más que tiene buena disposición, no siempre encuentra las entidades dispuestas a brindar las atenciones.

Las IPS’s, es decir los hospitales, lo primero que preguntan para saber si hay cama o no hay cama para el paciente, es cuál EPS o entidad intermediadora cubre la seguridad social del paciente, de esa respuesta depende en gran medida que haya o no haya cama, pues el hecho se supedita a que la EPS tenga contrato con la entidad hospitalaria y que adicionalmente esté al día en los pagos, lo que usualmente no viene ocurriendo, casi todas las EPS’s están atrasadas en los pagos y muchas ya son objeto de cartera morosa, con moras y retardos que van hasta los 270 días en muchos casos.

Lo normal en estos tiempos es que no importe el estado de salud del paciente, sino la fuente de pago de las atenciones, lo que las entidades hospitalarias  explican en el hecho,  que las entidades que prestan las atenciones necesitan los recursos para pagar a sus trabajadores y proveedores, los que generalmente no llegan, o llegan de manera tardía, afectando los procesos de nómina y pagos de cartera.

Hoy día muchísimas atenciones de pacientes manizaleños se brindan en Cali, Bogotá, Medellín, Ibagué, Barranquilla, etc., todo porque aquí no hay posibilidades con nuestros hospitales, y ello porque las EPS’s no tienen contratos, o los tienen vencidos, o cuando los tienen vigentes simplemente no pagan a tiempo y eso afecta las relaciones comerciales entre éstas y los hospitales. Lo anterior indica que la salud de un manizaleño es un asunto meramente comercial y no un asunto humanitario como debería ser.

Conozco de pacientes que llevan hasta tres meses esperando una autorización para una cirugía por fractura, incluso conozco pacientes que han muerto en espera de una autorización y en el mejor de los casos conozco de pacientes que se han resignado a padecer sus dolencias por no tener los recursos para viajar a otras ciudades.

Son muchos los que se han acostumbrado al estribillo aquel de “ pa` fuera, pa` la calle, no hay cama pa’ tanta gente”, y eso que pareciera una mofa del sistema, resulta siendo una descripción muy válida de los hechos tal como se presentan día a día.

Una de las grandes preocupaciones que le asisten a los que disienten de la reforma a la salud que hoy se tramita en el Congreso es que la tutela no podrá cumplir en el futuro el papel tan importante que hoy cumple en razón de las atenciones que demanda el caótico estado de salubridad de los colombianos y ello nos lleva a preguntarnos si con tutela y desacato hay tantas desatenciones, sin tutela ¿cuántos velorios adicionales tendremos?.

Muy lamentable que la atención adecuada en materia de salud sea la excepción, mientras que la negación de servicios se ha vuelto la constante, así las cosas ¿Cuándo nos vamos a recuperar?, ¿Cuándo nos van a atender? Y ¿Cuándo conseguir una cama no va a ser un asunto de dinero sino un asunto de necesidad y de urgencia?.

Necesitamos que el sistema de salud brinde todos los medios y mecanismos necesarios para recuperar el bienestar del paciente y para prevenir mayores daños, necesitamos que nuestros pacientes no sigan siendo expulsados pa` fuera pa` la calle, y que cuando busquen ser atendidos no les digan que no hay cama pa` tanta gente.