28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Víctimas de Samaná (Caldas), cuentan con una nueva Plaza de Ferias

28 de octubre de 2013
28 de octubre de 2013

Beneficiará una población donde 70% depende de la ganadería y actividades económicas afines, y que por muchos años sufrió por complemento el flagelo del conflicto entre paramilitares y guerrilla.

Después de ocho horas de camino, incluyendo las tres horas desde el municipio de La Dorada por carretera destapada y selva de lado y lado, se encuentra el corregimiento de San Diego, una de las zonas más apartadas de Caldas, ubicado al oriente de la Cordillera Central, en cercanías del Magdalena Medio y de las montañas del sur de Antioquia. Posee una gran riqueza natural hídrica por la Laguna que lleva su nombre, verdadero potencial en recursos hídricos.

En dicho corregimiento son más de 5.000 habitantes, aproximadamente 1.000 en el casco urbano y 4.000 en la zona rural, que se verán beneficiados, directa o indirectamente, con esta obra que se materializó gracias a alianza de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas y la Alcaldía de Samaná.  

La nueva Plaza de Ferias, con un área total construida de 520 m2 y una inversión de 102 millones de pesos, es un espacio que facilitará el desarrollo de las principales actividades económicas de este corregimiento como: la ganadería, la porcicultura y la avicultura.

La Unidad para las Víctimas aportó 71 millones de pesos en materiales de construcción, aceros, agregados, cemento, cubiertas y la mampostería para la puesta en marcha.  El terreno, la mano de obra calificada y no calificada, estuvieron a cargo de la Administración Municipal, además del seguimiento e interventoría de los avances de la construcción.

Las voces

Yardely Herrera Gallego, habitante de San Diego y vecina de la Plaza de Ferias, expresa con una sonrisa que ilumina su rostro, la alegría que siente por la nueva Plaza de Ferias, pues no recuerda una obra así en su corregimiento, “muy buena la obra, era algo que estaba en muy malas condiciones, era un pantanero, traía malos olores, en cambio ahora con el arreglo que le hicieron quedo súper, súper. Todo, mejoramiento todo, total” manifiesta Yardely, madre de tres hijos y orgullosa de su tierra.

Del mismo modo, Obed Guillen, presidente de la Asociación de Ganaderos de San Diego, indica que la obra la necesitaba mucho el pueblo, “llevábamos muchos años esperando, todo estaba podrido, muy malo. Esto es una obra que nos ha beneficiado a todos”.

El alcalde del municipio de Samaná, Wilder Escobar, resalta la obra como un logro de gran importancia para el corregimiento de San Diego, “una comunidad que durante la época del conflicto armado sufrió demasiado, colocando muchas víctimas, hoy por hoy gracias al Gobierno Nacional, al apoyo decidido de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, contamos con la fortuna para ahondar esfuerzos y traer desarrollo a la economía local. La comunidad está muy agradecida y ve con muy buenos ojos la intervención del Estado Colombiano” precisa el burgomaestre.  

Quien agrega que el apoyo de la Unidad para las Víctimas ha sido fundamental, con presencia permanente en Samaná donde han llegado los recursos  de la Ley de Víctimas, y el desarrollo de proyectos como la construcción de un punto de atención de víctimas de forma permanente, mejoramiento de vías, entre otros.

El subdirector Prevención y Atención de Emergencias, Ramón Rodríguez Andrade, destaca la importancia de la obra por ser una iniciativa que nace de la gente, que permite generar arraigo y fuentes de ingresos para la comunidad, “el objetivo de la Unidad es seguir apoyando a estas comunidades. La base de este proyecto radica en la prevención, si el 70 por ciento de la población se dedica a la ganadería buscamos generar que la comunidad se quede en la región con buenas condiciones de vida” complementa.

Finalmente, el director territorial para el Eje Cafetero de la Unidad para las Víctimas, Omar Alonso Toro Sánchez, explica que el Gobierno Nacional busca con el desarrollo de estos proyectos generar un incentivo para que la gente se quede en sus regiones pero con buenas condiciones de vida, con una economía sólida, para este caso basada en la ganadería, dándole continuidad al desarrollo de proyectos que fortalezcan la cadena productiva.

“Quedamos abiertos a recibir los proyectos de las Alcaldías y Gobernaciones, principalmente los que nazcan de las iniciativas de las comunidades” precisa Toro Sánchez.