4 de marzo de 2021
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Uribe, “Verdugo” de su propio engendro.

25 de octubre de 2013
25 de octubre de 2013

marco uribeLa podredumbre que invade al Estado colombiano en cada una de sus tres ramas del poder con sus dependencias, sin el más mínimo asomo de un tenue sonrojo, es impresionante.

Ya que se trae a colación esta introducción, el reconocimiento unilateral y apresurado, y de pronto con tinte de inconstitucional, que hizo el gobierno de esa mal llamada ‘prima parlamentaria’ dizque para evitar futuras demandas, dejando de lado problemas sociales más prioritarios es desconcertante y vergonzoso, siendo una muestra fehaciente de debilidad ante el poder legislativo con visos inequívocos corruptores enfocado a la reelección presidencial. La diferencia con el caso de la‘Yidispolìtica’ es el cambio de protagonista ‘beneficiario’, porque el fin es el mismo: corromper para provecho personalísimo.

Estas situaciones, que no son nuevas en nuestro país, han servido como caldo de cultivo para el renacer de nuevos movimientos o mezcolanzas partidistas albergando en su seno a un variopinto de personajes de todos los pelambres, que, en últimas, son unos oportunistas o paracaidistas de la política  que sólo buscan un provecho personal, sin importarles un pito su enfoque filosófico y sus propuestas como alternativa de poder, y que terminan convertidos en directorios de garaje.

En la política los postulados ideológicos, tanto de extrema derecha como de izquierda, tienden a confundirse entre sí a pesar de ser dos polos opuestos, porque coinciden o se identifican con la anarquía, siendo esta la directriz y comportamiento que procura la imposición por medios violentos de sus principios recurriendo, a toda costa, a las iniquidades más impensables, lo que, sin lugar a equívocos, son perniciosos para cualquier Estado sin importar el régimen establecido.

El señor Uribe Vélez está en su pleno derecho de aupar candidatos a la presidencia, constituir partidos o movimientos políticos y difundir sus ideas, así sean nocivas para algunos, pero esgrimiendo la verdad sin valerse de embustes que lleven a una parte de la opinión pública a incurrir en  error o equivocación; esta habilidad la aprendió a la perfección cuando militó ciegamente en el ‘samperismo’ y la puso a prueba con la fundación del Partido de la ‘U’, que le permitió aglutinar una parte considerable de políticos corruptos que venían en desbandada, más que todo del Partido Liberal, buscando protección o camuflaje ante la inminente investigación sobre paramilitarismo.

La nueva incursión política del ex presidente Uribe, trae consigo unas connotaciones de gran calado, aparte de ser un peligro latente por sus principios no de centro, sino de ultra derecha; él sin tener una oratoria ‘embrujadora’ ni una retórica florida alcanzó la Presidencia y se granjeó un prestigio y aceptación entre sus conciudadanos de grandes proporciones, sin que sus contradictores hayan logrado hacer mella con graves sindicaciones o por los escándalos de corrupción en su gobierno cometidos por varios de sus subalternos, lo que le facilita un camino despejado para estructurar su ‘nuevo proyecto de  ‘partido’, al igual que lo hizo con el partido de la U., y lograr sus ambiciosos objetivos, que no son pocos.

Con sus seguidores, que son muchos, forma la cauda electoral más numerosa que pueda tener persona alguna hoy en Colombia, lo cual sería necio desconocer; su Centro Democrático será una “logia” en donde aglutinará personas de diferentes vertientes ideológicas, y se dará a la tarea de adoctrinar y catequizar bajo su férula con una impronta de ultra derecha signada por una lealtad extrema, postulados de esencia ‘fascista’, es de anotar, que ya cuenta entre sus adeptos con varios que ya superaron esta prueba de fuego.   

No son ningún misterio los objetivos prioritarios del ex presidente Uribe: cobrarle la ‘felonía’ a Santos evitando a toda costa su reelección; con su gran prestigio y aceptación encabezar con su nombre la lista cerrada para Senado de la república, arrastrando así personas sin electorado propio, pero que le garantizan infinita lealtad procurando la elección de un número considerable de senadores, sin menospreciar los efectos en las circunscripciones departamentales de Cámara; una vez obtenido un bloque  decisorio en el Congreso, promocionar una constituyente que le garantice su nueva postulación a la presidencia y regresar al poder con miras a eternizarse.  

Es bastante arriesgado anticipar el número de Senadores que pueda sacar el Centro Democrático, pero que no quepa la menor duda de que serán muchos, lo que le permitirá tener una fuerza respetable y decisoria en el Congreso, así como también, convertirse en el palo en la rueda del gobierno para sus proyectos bandera, y ser la oposición mayoritaria. El ex Presidente sabe que la copiosa votación que necesita está en las huestes del agonizante Partido de la U., y que esos votos son suyos, situación que se da de perlas para sepultarle al presidente Santos ese partido, quedando en evidencia la difícil elección de algún Senador o Representante por dicho partido.

El éxito que Uribe pueda tener con su proyecto de “Centro Democrático” y la apuesta por la presidencia con sus precandidatos que él en solitario cabalgara y amansará, está en las manos de todos y cada una de las personas que conservan la dignidad y el coraje, que no sufran de temor reverencial ni le rindan culto a la persona. De lo contrario, consolidará un partido más mezquino y dañino que el de la U., y el camino expedito para sus fines.

Votar en las elecciones esta lista cerrada, y trancada por dentro, es dar un voto para la repetición de una historia aciaga,  convulsionada y polarizada, a sabiendas y con conocimiento de causa, ¡porque la historia si la conocemos!

No debe de preocupar ni el pasado de unos ni los pergaminos de los otros que conforman la lista para Senado por el Centro Democrático, el objetivo es centrarnos en su cabeza visible, él es el pensador y determinador, él es el líder, él es quien manda.

Apostilla: La parábola bíblica del “Hijo Pródigo”, puede volverse una realidad para los Partidos tradicionales.

Manizales, octubre 18 de 2013.