5 de marzo de 2021
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Reforma a la salud traerá más protestas y no solucionará la crisis del sistema

17 de octubre de 2013
17 de octubre de 2013

 

En eso coincidieron los expertos que participaron en el evento ¿Qué le espera al país con la Reforma al Sistema de Salud? y en el que se entregó el documento Contribución de la Universidad del Rosario al debate sobre salud en Colombia.

Para Catalina Latorre, experta en salud pública y directora del Centro de Educación para las Ciencias de la Salud en la Universidad del Rosario, lo que se ve en la discusión de la salud es un proceso de reorganización de intereses, de entidades y de personas. No hay una reforma real. Por ende los vacíos que se han presentado seguirán.

Esta es una reforma regresiva, con la cual en realidad se hace una redistribución del negocio de la salud y se ocasiona un retroceso en los derechos que se habían adquirido, afirmó Néstor Álvarez, presidente de la Asociación de Pacientes de Alto Costo.

En esa misma línea se pronunció la experta en gestión de salud Ana Lucía Casallas, profesora de la Universidad del Rosario, quien señaló: “con esta reforma no se resuelven los problemas del sistema. Lo que se siente es que con otras palabras y otros nombres, va a seguir la misma crisis”.

El problema de la salud en Colombia es, y ha sido, de personas e instituciones, no de normas. Es decir, ha sido una cadena de incumplimiento de todos los actores que tienen participación en el sistema. En este sentido, no se ve que esta reforma sea la solución a la problemática, aseguró Fernando Betancourt, experto en Administración en Salud del Rosario.

Elementos para analizar con lupa

–      La reforma a la salud no conduce, de manera efectiva, a que se recuperen los dineros perdidos en la salud.

–      Las EPS pueden convertirse en Gestoras de Salud si demuestran estar al día. Sin embargo, no se ha definido “que es estar al día”. El cambio de sistema puede desencadenar evasión por parte de las EPS más endeudadas.

–      No hay claridad con la reforma en cuanto a los medicamentos y servicios ofrecidos o negados por las entidades de salud.

–      Aunque las funciones de aseguramiento las asume el Estado, esto no garantiza una línea clara para la distribución de los recursos destinados para la salud.

–      Las presiones que se están dando por parte de diferentes actores para que avance o se detenga la discusión de la reforma en el Congreso.

–      Preocupa que con el capítulo 7, que habla de talento humano en salud, se dé licencia a los hospitales para titular especialistas, priorizando una educación “tecnicista” y perdiendo la calidad en investigación y aprendizaje crítico que ofrecen las universidades.