14 de agosto de 2022
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¡Ojos abiertos y oídos despiertos! Uribe y sus listas cerradas y ‘providenciales’.

5 de octubre de 2013
5 de octubre de 2013

marco aurelio uribeEn el listado dado a conocer tenemos ejemplares de todos los pelambres, pero aquí no se trata de escudriñar la vida pública o privada de los que la conforman, sino de un análisis integral de la mencionada lista y tener como referente a su ‘creador’ o ’hacedor’, en procura de obtener una respuesta a su enigmática finalidad y objetivo.

La sagacidad, la marrullería y el barruntar del ex presidente Uribe, es impresionante y desconcertante. Cuando la corte suprema, a finales del año 2004, creo el grupo de magistrados auxiliares en la sala penal con miras a adelantar las pesquisas en las investigaciones de la parapolítica (Concierto para Delinquir) en la que estaban incursos el 40 por ciento del congreso nacional, el entonces presidente Uribe, ya con el apetito desbordado de poder y obsesionado  con la reforma del ‘articulito’ que le permitiera su reelección, y, con su gran aceptación popular, neutralizar al máximo las investigaciones del macabro contubernio de sus amigos, buscó el amanuense y portavoz preciso para lanzar la idea de fundar el partido redentor (2005), el cual le aseguró las mayoría parlamentaria en las elecciones de 2006, para  desarrollar sus ‘torcidos’ propósitos personales.

Cuando se fundó el Partido de ‘la U’ bajo el timonel de Uribe Vélez, y con la inspiración de JO, con una ideología de  ultra derecha y con su control absoluto, se creyó ingenuamente que se había descubierto la pócima contra el clientelismo y la corrupción política, habida cuenta del impresionante transfuguismo que se dio en todos los Partidos y Movimientos políticos hacia la nueva Agencia partidista; la gran desbandada de los políticos tradicionales se sintió con mayor rigor en el Partido Liberal, y, también ingenuamente, se pensó que los desertores se habían cansado de convivir indiscriminadamente en los albañales del clientelismo corrupto tradicional.

Pero no, el afán de su nueva afiliación sólo obedecía a un simple instinto de conservación o de protección o de camuflaje ante el inminente destape de su aberrante maridaje con las tenebrosas fuerzas ‘paramilitares’, pero confiando ciegamente  de que con su abordaje al nuevo Partido el teflón del Presidente Uribe los protegería y los llevaría a la caja hermética de la impunidad. Sería de una ignorancia supina desconocer el gran aporte que le hizo el Partido de ‘la U’ a los otros Partidos y movimientos políticos al aceptar en su seno a una cantidad considerable de personas indeseables que militaban en estos, coadyuvando así a una catarsis o purificación o limpieza no sólo en los cuadros directivos, sino en los adeptos o seguidores.

Para corroborar lo aquí afirmado, solo se requiere un repaso al inventario de los políticos incursos en el delito de Concierto para Delinquir, más de 100 parlamentarios investigados, faltando datos de otros municipios, unos condenados, otros privados de la libertad y el proceso en curso, y un sinnúmero de investigaciones preliminares, adicional a este oprobioso contubernio se suma la cascada de escándalos de corrupción que se han venido destapando del anterior Gobierno, siendo la mayoría de sus protagonistas afiliados al Partido del ‘teflón’, el Partido de Uribe hasta hace unos pocos días.

En nuestra vida republicana, nunca antes, de los 60 presidentes que se han tenido, hubo un presidente, en ejercicio, como Álvaro Uribe, que hubiese sido tan insolente, altanero,  despectivo y grosero con una mayoría parlamentaria que, se infería, eran sus entrañables amigos y socios políticos, cuando sorpresivamente les solicito con desfachatez, a través de los medios, estas inicuas peticiones: “Le voy a pedir a los congresistas que nos han apoyado, que mientras no estén en la cárcel, voten los proyectos del gobierno”. “El Congreso de Colombia nunca antes estuvo tan madurito para una revocatoria, por tal motivo les solicitó que voten la reforma política y judicial, por ningún motivo se vayan a declarar impedidos”. Semejante exabrupto dejó fuera de base y atónito a más de uno, no se podía creer que de los labios de esta persona de “inteligencia superior” salieran estas frases anarquistas con ‘banda’ presidencial.

Alfredo Rangel, en su artículo “Alborozo y Zafarrancho” publicado por la revista Semana, afirma” que bajo la conducción de Uribe, se presentará al país  unas listas para congreso conformadas por los mejores colombianos, comprometidos a fondo y “sin torcedera” con unos postulados programáticos y unos principios, ciudadanos intachables, por encima de cualquier sospecha. Seguramente será la bancada mayoritaria en el Congreso, que recuperará la confianza pública en esta institución que durante los últimos tres años ha caído a unos niveles de desprestigio sin antecedentes. Independencia, transparencia, control político y capacidad de iniciativa legislativa serán sus propósitos en las nuevas legislaturas”.

Es inaudito e inadmisible que se siga considerando al “inepto vulgo” colombiano tan amnésico y nefelibata, y que algunos escritores de manera olímpica pretendan tapar el sol con un dedo, contrariando la historia y, sobre todo, esta tan reciente, olvidando que el congreso elegido en el año 2002, y que puso los votos para que Uribe alcanzara la presidencia, estaba infiltrado hasta el tuétano por las estructuras del paramilitarismo e invadido por el cáncer de la corrupción, lo que contradice palmariamente el mensaje erróneo que Rangel pretende enviar en el artículo mencionado.

Este envión que prepara Uribe, con miras inequívocas a recuperar el poder, trae consigo unos cambios sustanciales en el ajedrez político del país y unas repercusiones novedosas e interesantes para los anales de la historia colombiana, siendo aventurado predecir la cantidad de escaños que alcanzará en Senado y Cámara el Partido Centro Democrático; lo que se avizora en Caldas y que, sin duda, será una constante para el resto del país,  es de que las listas bendecidas por Uribe asfixiarán y calcinarán a los huérfanos y endebles aspirantes al congreso por el agonizante Partido de la U., y, en cambio, oxigenarán de manera contundente a los candidatos avalados por el Partido Liberal y Conservador.

En lo que respecta a Caldas, ya que somos de esta región y conocemos de vista, y muy de cerca, a los protagonistas políticos, casi se puede deducir, inequívocamente, que de los parlamentarios actuales del Partido de la U., y que se encuentran en el umbral del horno crematorio, no tienen la más mínima posibilidad de reelección por la razón expuesta, además, los electores ya están conociendo sus andanzas, su ineptitud para afrontar problemas de envergadura para el desarrollo armónico y el bienestar de la comunidad y su desaforado apetito burocrático buscando puestos por doquier, poniendo en peligro la estabilidad laboral de gente humilde e impoluta sólo por no pertenecer a su grupo y no tener el padrino o respaldo político; estas ominosas solicitudes son atendidas y encubiertas por cobardía de manera  vergonzosa por las agencias estatales, quedando así el Tráfico de Influencias, en letra muerta.

Dentro de las múltiples repercusiones novedosas, tenemos primero: Uribe destruye el ‘adefesio’ que engendró y, segundo, esta perla de carácter jurídico: ¿Se arriesgará Álvaro Uribe, como senador, a ser investigado y juzgado por la justicia ordinaria, habida cuenta de la compulsa de copias ordenada por el Tribunal de Justicia y Paz de Medellín, por nexos con los paramilitares? En estas presuntas sindicaciones no lo cobija el ‘fuero’ como ex presidente, y no se necesita ser un genio en la ‘artesanía’ del Derecho, para deducir lo que le viene pierna arriba, siempre y cuando, la Corte Suprema no quede inmersa en la cobardía y la mezquindad.

Votar en las elecciones esta lista cerrada, y trancada por dentro, es dar un voto para la repetición de una historia aciaga, tétrica, convulsionada y polarizada, a sabiendas y con conocimiento de causa, ¡porque la historia si la conocemos!

Por eso no me preocupa el pasado del resto de sus 49 aspirantes al Senado, pero sí el de su cabeza visible, porque es el pensador y determinador, y Uribe el error de endosar esta facultad no lo vuelve a cometer, además, ninguno de sus compañeros de lista tiene esa autonomía de vuelo, porque sufren de temor reverencial y del culto a la persona. Al perro no lo capan dos veces, y menos a Álvaro Uribe Vélez, el hijo de Alberto Uribe Sierra.

Apostilla: Quedó muy mal parado el “ET” de Pensilvania, con su descabellada propuesta de sacar a escobazos de la lista providencial a JO, uno de los antiguos mentores del Mesías. JO era consanguíneo de Escobar sin culpa en este accidente; otros, siguen campantes en las filas del Centro Democrático, habiendo tenido como amigos incondicionales en la política a reconocidos delincuentes de otrora, como Jairo Correa (q.e.p.d.) o Maribel Galvis (nuera de Ramón Isaza). ¿La ley del embudo?   
Mi próximo artículo, será sobre un análisis descarnado de la politiquería caldense y una radiografía de sus actores.

Manizales, septiembre 27 de 2013.