19 de agosto de 2022
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Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez

El Hospital de Aranzazu atraviesa por un buen momento

6 de octubre de 2013
6 de octubre de 2013

 

Cuando asumió el cargo, la institución tenía una deuda de 347 millones de pesos con proveedores y por pago de nómina. Quince meses después, la deuda está en cero pesos. Pocos hospitales en Caldas presentan tan buenos resultados. Sanear las finanzas, logrando que los ingresos por venta de servicios fueran superiores a los egresos, era el propósito del nuevo gerente al asumir el cargo.

Para lograr el objetivo de tener una institución de salud con unas finanzas saneadas, se procedió a la liquidación de los contratos con las EPS que le adeudaban dineros por venta de servicios. Se logró así que Caprecom cancelara 100 millones de pesos, mientras Cafesalud pagó 60 millones. Por su parte, la conciliación de cartera con la Nueva EPS permitió que el hospital recibiera 45 millones de pesos. El dinero restante para cancelar la deuda acumulada ingresó por venta de servicios. Solamente a Coomeva, que hace un año contrataba por fuera del hospital los servicios para sus afiliados, ahora se le está facturando un promedio de 60 millones de pesos mensuales.

¿A qué empresas le adeudaba el Hospital San Vicente de Paúl dineros por compra de elementos quirúrgicos y de servicios asistenciales? El mayor acreedor que tenía el hospital era Coodesca, la empresa que suministra medicamentos y elementos quirúrgicos a la gran mayoría de hospitales del Eje Cafetero. Cuando asumió como gerente el odontólogo Jaime Humberto Varela, la deuda que se tenía con esta cooperativa ascendía a 150 millones de pesos. Mientras tanto, al Hospital Felipe Suárez de Salamina le adeudaba 30 millones de pesos. Los otros recursos para ponerse al día con los proveedores y el pago de la nómina ingresaron por facturación directa por venta de servicios a la población.

No es fácil lograr el saneamiento de las finanzas de un hospital. Como se sabe, las deudas de las EPS tienen en aprietos económicos a una gran cantidad de hospitales. En Caldas, por ejemplo, fue cerrado el Hospital de Palestina. Todo porque las EPS no desembolsaron a tiempo los recursos transferidos por el Gobierno Nacional. En el caso concreto del hospital San Vicente de Paúl, la cartera está saneada. Estas entidades le adeudan apenas 150 millones de pesos. Pero es una deuda de fácil recaudo. Son obligaciones que están sobre los 60 días. Y que le permiten a la institución un buen flujo de caja, que garantiza el pago oportuno de la nómina.

Es importante destacar que mientras otros hospitales del departamento atraviesan por dificultades para cumplirles a los proveedores, el San Vicente de Paúl está cancelando oportunamente sus compromisos. Por ejemplo, un pasivo de 76 millones de pesos que en este momento tiene por prestaciones sociales, no preocupa a la administración. Todo porque ya están los aprovisionamientos para cumplir con estas obligaciones. En este sentido, los 50 empleados con que cuenta la institución no tienen por qué preocuparse: sus prestaciones sociales están aseguradas.

¿Con qué otros recursos cuenta el hospital para su funcionamiento? Por un lado, el municipio contrata con la institución el Plan de Intervención Colectiva, lo que antes se denominaba Plan de Atención Básica. Por este contrato el municipio le gira 55 millones de pesos al año. De otro lado, el hospital recibe el 40% de las transferencias por concepto del régimen subsidiado, aproximadamente 360 millones de pesos anuales Estas partidas garantizan el funcionamiento del hospital. Igualmente, el mejoramiento del servicio a la comunidad. Cuando el odontólogo Jaime Humberto Varela asumió como gerente, cinco médicos atendían a la población. Hoy el Hospital cuenta con siete.