28 de febrero de 2021
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Destituido e inhabilitado por 11 años el exconcejal Hipólito Moreno

16 de octubre de 2013
16 de octubre de 2013

Para el Ente de Control quedó demostrado que el señor Moreno, prevaliéndose de su calidad de Concejal de Bogotá, influyó ante el secretario distrital de Salud de Bogotá, Héctor Zambrano Rodríguez, para la época de los hechos, con el fin de direccionar la licitación pública número 006 de 2009, estructurando los estudios previos, modificando el pliego de condiciones y evaluando a los proponentes, de forma tal que pudiera lograr la adjudicación de la misma en favor de la empresa Unión Temporal Transporte Ambulatorio Bogotá, por valor de $67 mil 203 millones de pesos, tal como sucedió.

De igual forma, se logró probar que el entonces concejal de la capital de la República se vio beneficiado con dicha incursión obteniendo el 9% de comisión del valor total de dicho contrato.

El señor Hipólito Moreno intervino en el proceso entre el 27 de mayo de 2009 (fecha de publicación de los pliegos de condiciones) y el 30 septiembre del mismo año (fecha de adjudicación de la licitación 006 de 2009).

Para el Ministerio Público se tuvo en cuenta, entre otras pruebas, la confesión del disciplinado ante la Fiscalía General de la Nación, que al ser por los mismos hechos investigados por la Procuraduría fue trasladada legalmente al expediente, la cual confirma la comisión de la falta en su condición de concejal de Bogotá.

Se deduce entonces que el señor Moreno tenía el conocimiento de la ilicitud de los hechos, pues se trataba de un reconocido personaje de la política en la capital del país que, además de haber sido concejal de Bogotá en varios períodos constitucionales, inclusive como presidente de esa corporación, ejerció otros cargos públicos que le dieron absoluta claridad respecto de la comisión o no de delitos y faltas disciplinarias.

Contra la presente decisión, que fue calificada como falta gravísima a título de dolo, de acuerdo a lo establecido en los artículos 35 y 48 del Código Disciplinario Único de 2002, no fue apelada por la defensa del disciplinado, por lo que la misma quedó en firme.