15 de mayo de 2021
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Santos defiende una vez más negociaciones con las Farc y afirma que la paz no se impone por las armas

6 de septiembre de 2013
6 de septiembre de 2013

 

Igualmente, el jefe del Estado señaló que “nada, absolutamente nada, es más importante para Colombia que la paz.

“Y no solo es importante: ¡es URGENTE!, añadió el presidente Santos, para pedir “a todo el país– a empresarios, comerciantes, gobierno, sociedad civil –, participar en la consecución de este anhelo y en la construcción de una nueva realidad donde no haya miedo sino convivencia, donde no haya odio sino tolerancia”.

En un un discurso qeu pronunció en el Congreso de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) en Santa Marta, Santos dijo que “una paz genuina, una paz que realmente garantice la no repetición, una paz que construya un entorno de reconciliación y que sane las heridas, heridas que se ha abierto durante tanto tiempo de la confrontación, es siempre el resultado de un acuerdo”.

El primer mandatario dijo que el gobierno está trabajando para terminar el conflicto lo más pronto posible, no para suspenderlo y para que luego se avive y se haga peor.

“Todo lo que hacemos, todo nuestro esfuerzo, va destinado al fin definitivo del conflicto interno, para que nunca más, ¡nunca más!, vivamos otro medio siglo de muerte y destrucción”, expresó Santos luego de recordar los más de 220 mil muertos causados en el último medio siglo por la violencia.

Además dijo que los acuerdos de paz se firman con los enemigos, no con los amigos y que por eso las negociaciones son difíciles, son arduas y hay que andar con mucho cuidado.

“La búsqueda de la paz requiere prudencia, sigilo, paciencia ¡mucha paciencia! y una férrea determinación de perseverar cuando se ve posible la consecución del fin”, complementó.

El Presidente Santos indicó que hoy se puede decir que se ha logrado un avance mucho más importante que nunca antes en otro proceso de paz con las Farc y resaltó que en el acuerdo sobre el primer punto de la agenda, de Desarrollo Rural Integral, fue trascendente, especialmente porque se logró con una guerrilla cuyas reivindicaciones y origen son rurales.

“Ahora estamos discutiendo el segundo punto, de una importancia crucial: los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición, y para los nuevos movimientos que surjan del acuerdo final”, explicó el Mandatario.

Posteriormente, el presidente Santos advirtió que “algunos ponen el grito en el cielo ante la posibilidad de que quienes empuñaron un arma contra el Estado puedan alguna vez hacer política dentro del Estado”, pero subrayó. “Es que de eso de eso precisamente se trata la paz. De cambiar las balas por los votos y de que quienes tomen esa decisión tengan garantías para participar en la democracia. De romper para siempre ¡para siempre! Ese vínculo funesto entre política y armas”.

Igualmente precisó: Queremos el fin del conflicto y, si lo podemos lograr por el diálogo sin renunciar mientras tanto a la ofensiva militar, y la ofensiva militar en estos tres años ha sido contundente, debemos intentarlo. Sabemos que buscar la paz implica riesgos, yo era totalmente consiente de eso desde el primer día que tomé esa decisión, unos riesgos que son en todo caso menores a continuar la guerra sin esperanza. En nuestro caso los hemos minimizado esos riesgos: NO hemos despejado un centímetro del territorio nacional, NO nos hemos distraído de la gestión de gobierno, NO hemos acordado agendas eternas, NO hemos dejado de combatir a la guerrilla”, concluyó.