12 de agosto de 2022
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Charlatanes

16 de septiembre de 2013

esteban jaramilloEl fútbol, a unos les da para hablar. A otros para pensar y analizar. A unos más, para botar lanzallamas con señalamientos perversos a quienes objetan o critican. Comentaristas frívolos, reyes de la superficialidad. Al margen los discursos acalorados, insensatos e irresponsables, los que no faltan entre manipuladores de opinión, subestimando a los rivales y profetizando goleadas, que a la postre terminan en fracaso. “A Uruguay le metemos cinco”, por ejemplo. Esta conducta dio vía libre a  resultados devastadores, en  mundiales pasados. “Chauvinismo” o Falso nacionalismo, que es lo mismo.

Aplaudir en la derrota como lo hizo con demagogia electorera, el presidente Santos, o que  un diario de prestigiosa reputación argumente que “nada paso”, ante Uruguay,  equivale  a la negación de la realidad y a la subjetividad extrema, para citar  solo dos casos.

Ni quejosos, ni mentirosos. La selección anda por el camino del éxito, pero los tropiezos se han originado por fallas estructurales, en la  elección de jugadores, la  errónea planeación frente a los rivales y la escasez de maniobra ante las adversidades tácticas y técnicas.

Inaudita se ve la suplencia de Jackson, de Zapata, de Aquivaldo o de Leao Ramírez, frente a titulares de limitado rendimiento actual como Teo, los centrales o los volantes de marca.

Aquí no es pone en duda a Pekerman ni se le prende fuego a la casa. Se comenta, se argumenta porque queremos, sin conformismo enfermizo, algo mejor.

Tanto va del periodista ciego, obsecuente con el sistema y los patrones, al valiente que dice la verdad.