4 de julio de 2022
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Orlando Cadavid Correa
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El Caballero Gaucho, memoria y patrimonio

10 de agosto de 2013
10 de agosto de 2013

 

caballero gaucho

En consecuencia, desde la incidencia y masificación de la radio en la primera mitad del siglo XX, la concepción estética de los pobladores rurales es afectada por las transmisiones que se escuchan en decenas de pequeñas emisoras locales, -algunas de ellas articuladas a nacientes emporios de tipo nacional- que permiten el conocimiento y disfrute de nuevos géneros, instrumentos, estructuras y contenidos.

El tango, la ranchera, el bolero y muchos otros géneros dan cuenta de este prolífico acontecimiento que determina además, un cambio en el actuar y pensar de los músicos pueblerinos. Asimismo, las transmisiones en vivo de los radioteatros cimentan una naciente masa de actores, intérpretes y ciudadanos que desean hacer pública sus destrezas artísticas porque  vislumbran la posibilidad de emerger y ser reconocidos socialmente.

Las músicas locales llamadas de tradición inician un proceso de reacomodamiento para transcender sus esquemas raizales, se adecuan a los nuevos formatos industriales y expanden su nivel de refinamiento en su composición instrumental y desarrollo técnico, y asumen un repertorio con mayor  pulcritud vocal con líricas que dan cuenta de las nuevas problemáticas urbanas.

El caballero

Luis Ángel Ramírez Saldarriaga conocido popularmente como “El Caballero Gaucho” encarna este contradictorio universo, su obra se fragua en los nacientes formatos industriales de la radio y evidencia la transición de las músicas pueblerinas y tradicionales cafeteras, hacia los variados circuitos musicales urbanos.

El compositor e intérprete, nace en la ciudad de Pereira el 10 de junio de 1917, transcurriendo su juventud entre la ciudad de Pereira y el municipio de Anserma Nuevo, en el costado norte del departamento del Valle.

Desde temprana edad es reconocida su devoción por la música que está motivada por la influencia de sus padres Pedro Antonio y Carmen Emilia  que en compañía de otros integrantes de su familia instauran un ambiente de tertulia musical donde se canta con el acompañamiento de tiples y guitarras, para el disfrute de vecinos y pobladores.

A la edad de seis años Luis Ángel exterioriza sus habilidades para el canto y su padre Pedro Antonio consciente de ellas lo condiciona para que realice interpretaciones para sus amigos donde destaca sus dotes musicales.

Empírico

Su formación fue empírica, les siguió la trayectoria a importantes intérpretes y músicos populares, desde los cuales aprendía sobre su estilo, técnica y demás referentes que para él eran determinantes en el aprendizaje musical.

Luis Ángel se cataloga como un campesino y recuerda que estando en los cafetales con el canasto y con el pequeño radio en la cintura, mientras recolectaba el café escuchaba sus canciones favoritas las cuales emulaba.

Desde su juventud participó en los radioteatros de algunas emisoras del Eje Cafetero -Pregones del Quindío y La Voz de Pereira- donde se realizaban concursos de aficionados al canto, que demuestran su inclinación e interés por labrarse una carrera en el ámbito artístico y pueblerino de la época.

Su incursión en la radio comienza cuando don Mario Arango  que era director de radio Pacífico de Cali. El día que se hizo uno de los programas estaba Mario Arango en la emisora haciendo verificaciones sobre los productos a transmitir y en ese momento Bernardo Saldarriaga, Heriberto el puntero de la agrupación y José Ramírez le manifiestan a Luis Ángel que él tiene habilidad para cantar tangos, que lo hace muy bien, insisten hasta inducirlo a cantar algunos temas en este género.

Luis Ángel, canta un tema de Agustín Magaldi denominado “Cancionero” e inmediatamente hace presencia Mario Arango a preguntar por la persona que lo interpretó, le solicita que lo cante dos veces más y a partir de ese mismo día se configura una relación contractual para cantar durante cuatro años en La Voz de Pereira.

Lo descubrió

Para El Caballero Gaucho, Mario Arango Mejía lo descubrió. Como empresario e industrial tuvo la capacidad de comprender su talento y lo encamino por el universo de la música comercial.

A partir de ese momento se inicia el programa “Una Voz en la Pampa”, lo que determina la realización de una reunión  con sus locutores y el poeta Luis Carlos González Mejía -quien era su pariente- con el objeto de definir su nombre artístico. Afloran propuestas como “Luis de la Roca”, “Luis de la Fuente” y otros que no dejaron satisfecho a Mario Arango quién le requirió a Luis Carlos González su opinión,  éste inclina levemente la cabeza y dice. “con la voz pampera que yo le oigo, póngalo “El Caballero Gaucho”.

La influencia del tango en su música configura una realidad circunstancial, determinada por la industria cultural de la época y por las imposiciones de los mercados de la radio local, donde el ideal gardeliano se constituye en una impronta de las emergentes ciudades, donde sus pobladores buscan estructurar una identidad a partir de los exóticos estilos de vida  propuestos en los circuitos  de la farándula de la primera mitad del siglo XX.

Primos

Su amistad en los proyectos musicales con su primo Luis Bernardo Saldarriaga, quien fuera más tarde el Director de la agrupación “Los Pamperos” inicia desde su juventud, al respecto cuenta El Caballero Gaucho: “Bernardo se crió en mi casa yo fui por él a Támesis porque él es tamesino, y en el año 1933 fui a Támesis y lo traje, él dijo: ¡no! me voy con mi primo hermano, como él no conocía ya familia en Támesis… en mi casa se crió Bernardo Saldarriaga. Bernardo Saldarriaga lo que sabe de música lo aprendió en mi casa con mis mayores y lo aprendió de mí también que le enseñé a hacer la segunda voz”.

La intensa relación de los primos Saldarriaga los llevó a ser reconocidos coloquialmente como “El Dúo de Los Muchachos”, Bernardo realizó la segunda voz a Luis Ángel en muchos de sus trabajos grabados en Discos Fuentes, pero en su carrera artística optan por caminos separados donde cada uno logra grandes satisfacciones y éxitos, siendo reconocidos por las audiencias cantineras y populares de la región andina colombiana.

El Caballero Gaucho, se constituye hoy en el músico popular más importante del Eje Cafetero, su producción discográfica y su obra compositiva con temas que han quedado en la memoria de su pueblo, establecen una impronta y legado para la región. Diario del Otún.