2 de julio de 2022
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Duros enfrentamientos entre mineros y Policía

18 de julio de 2013
18 de julio de 2013

 

Mientras los líderes del paro minero en este punto coordinaban la logística a seguir, un grupo invadió la carretera y atacó a la Policía con piedras y palos.

«No podemos esperar porque las tanquetas se nos meten por acá y no nos dejan bloquear», dijo Wálter Botero, minero de Piedras Blancas (Quinchía), uno de los que alentó el bloqueo.

Las autoridades frenaron el ataque con gases lacrimógenos y, aunque no hubo heridos de gravedad, 40 niños, de entre 2 meses y 3 años, que estaban en un hogar infantil de Irra, tuvieron que ser trasladados al Hospital Nazareth de Quinchía, donde más tarde les dieron de alta.

El presidente de la Defensa Civil Colombiana en Quinchía, Marco Antonio Pardo, dijo que un coronel de la Policía resultó herido, al parecer, con una granada de gas lacrimógeno.

“Le cogieron ocho puntos en el cuello, tuvo escoriaciones en los pies y resultó lesionado una mano, pero ya está bien”, dijo.

Los establecimientos comerciales también resultaron afectados. Vidrios rotos y puertas dañadas fueron resultado del enfrentamiento. La vía continúa bloqueada.

Tras un segundo enfrentamiento, la policía llegó con refuerzos de uniformados y una tanqueta. Mientras que los manifestantes, algunos encapuchados, se prepararon con piedras, palos, llantas quemadas y tractomulas atravesadas en la vía.

Habitantes de la zona relataron los momentos de angustia que se vivieron. Desesperadas por los gases lacrimógenos, varias madres decidieron saltar al río con sus hijos mientras esperaban que pasaran los enfrentamientos.

Ante la situación, muchos mineros se quejaron del mismo actuar de quienes protestaban, pues armaron bombas incendiarias con gasolina y varias quemas a lo largo de la carretera principal.

“El problema no es con nosotros, los hospedamos, les abrimos las puertas de nuestro pueblo, ¿y así nos pagan los mineros?”, cuestionó Edwin Antonio Cañas, habitante de Irra, quien tuvo que llevar a sus dos hijas, una de dos meses y otra de tres años, al centro de salud porque estaban ahogadas con el gas.