19 de agosto de 2022
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Un Pacho para Palacio

9 de junio de 2013
9 de junio de 2013

 

Pongámosle un poco de imaginación a esta idea suelta, sin amarrar: En el discurso inaugural de su mandato constitucional, que dirigirá al país desde el marco de la plaza principal de Pacho, Cundinamarca, el mandatario se le saldrá del libreto, por un rato, a su mentor, el ex presidente Uribe, siguiendo la pauta de los encargados de manejarle la imagen. Antes, durante la campaña, los asesores lo  convencerán para que cambie de look y no parezca más un niño que acaba de ser peinado por su mamá para irse al colegio.

El nuevo Santos echará en saco roto la seguridad democrática, la inversión social  y la confianza inversionista y garantizará para el país las próximas sedes del Mundial de Fútbol del 2022 y de una de las cuatro ediciones del concurso de Miss Universo, sus dos propuestas que le han quitado el sueño como hombre de estado.

Los colombianos dejarán de matarse unos a otros para dedicarse a gozar con las excentricidades de su gestión y las conversaciones de La Habana, iniciadas por el primo Juan Manuel Santos, podrán durar, si  las partes a bien tienen, hasta el año 3.100.

Pacho, ex jefe de redacción de El Tiempo, será el segundo sobrino-nieto del ex presidente Eduardo Santos en sentarse en la silla bolivariana porque la democracia es, a veces,  muy graciosa.

Todos los ministros deberán llevar el previo visto bueno  de Uribe y  el que no presente carta del ex presidente, no será posesionado.

Por ser Uribe un hombre orquesta, desempeñará simultáneamente los ministerios de Defensa, del Interior y de Hacienda y la dirección de la Policía Nacional y de paso vigilará la política internacional.

El presidente Pacho hablará a título personal en todos los escenarios para no meter las de caminar y los discursos de fondo serán redactados por el periodista Germán Manga, actual editor de El Colombiano, su aliado en su fugaz paso por la dirección de noticias de RCN Radio.

El Club Independiente Santa Fe, el equipo de sus amores, se convertirá automáticamente en el Seleccionado de mayores de Colombia.

Los periodistas que calumnien impunemente a los obispos serán “sancionados” con dos semanas de descanso remunerado y los llamados de atención no serán con copia a la hoja de vida, al mejor estilo  de su amoroso  padre, don Hernando Santos, quien desde el más allá hará fuerza porque le salga bien la tarea  a su muchacho en el más acá.

El vástago del  ex director de El Tiempo convencerá a Monseñor Nel Beltrán, el dimitente obispo de  Sincelejo, para acepte ser capellán de Palacio.   

Será dinamitado por orden presidencial el Monumento al Bolívar Cóndor, de Manizales, por no ser del agrado de Pachito.

Una de las primeras decisiones que tomará el consejo de ministros tendrá que ver con la castración química para subversivos, corruptos, violadores, secuestradores, hinchas desadaptados y demás amenazas públicas.

Para poner a marchar al Congreso Nacional como es debido, no se apelará al senador veleta Roy Barrera; para eso está listo Uribe. Para que funcione la economía se recurrirá a Oscar Iván Zuluaga, quien demostrará  que puede volver a ser el mejor hacendista del mundo.

Para que cese el accionar judicial contra los ex integrantes de los dos gobiernos de Uribe,  se abogará por las repatriaciones de los ínclitos colombianos Luis Carlos Restrepo y María del Pilar Hurtado y porque se ponga en libertad al diamantino ex ministro Andrés Felipe Arias. Que no se les jorobe más la existencia a los ex ministros Sabas Pretelt y Diego Palacio y que las Cortes consideren “cosas juzgadas” procesos tan sonados como el 8.000, la Yidis-política y la para-política.

La apostilla: Habrá súplica del presidente Pacho para que el columnista de los lunes  Lorenzo Madrigal no lo llame más “volcán que ruge con voz de tiple” y para que su carnal, don Héctor Osuna, no lo pinte más como  una marioneta manipulada tras bastidores por el ex presidente Uribe.