26 de febrero de 2021
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Pista de moto velocidad

14 de junio de 2013

octavio cardonaEl alcalde de nuestra ciudad ha buscado dotar a este municipio de un escenario en el cual se puedan practicar distintas disciplinas deportivas asociadas a los deportes de motor, con lo cual nuestros deportistas de la especialidad de las motos no tendrían que seguir viajando hasta Zarzal Valle para entrenamientos o para competencias.

Para el logro de este sueño de muchos motociclistas, no solo de Manizales, sino de todo Caldas, la alcaldía dispuso de un presupuesto inicial de ochocientos setenta y cinco millones ochocientos catorce mil novecientos cincuenta y cinco pesos ($875.814.955,00), lo que realmente es un esfuerzo notable.

La segunda fase de la obra implica otros esfuerzos económicos hasta llegar a una cifra cercana a los mil quinientos millones de pesos.
Lo que parece raro y llama la atención verdaderamente es que la obra sea objeto de constantes criticas y señalamientos por parte de algunos sectores que  en ausencia de argumentos serios, precisos y contundentes, han dado en denominar como innecesaria, necia, suntuaria y otros tantos calificativos que buscan paralizar la obra o cuando menos detener su avance, lo que en aras de la verdad es absolutamente aterrador, sobre todo en una ciudad que no tiene escenarios deportivos adecuados en número y en calidad, que carece de muchos espacios y que ni siquiera tiene los lugares suficientes para la práctica del deporte más común de todos, que podría ser el fútbol.

Que un alcalde sea objeto de criticas, señalamientos y llamados de atención, porque no hace obras y no da respuestas a los ciudadanos, es asunto apenas entendible, apenas aceptable, apenas lógico, pero que ahora sea objeto de diatribas, improperios y sermones, porque da respuestas, ejecuta obras y brinda otras posibilidades, es asunto que nadie entiende.

Que ciudades como Zarzal en el valle, Girardota en Antioquia, Mocoa en el Putumayo, entre otras, cuenten con escenarios como este, es señal inequívoca que este deporte no es para élites superiores o estrato seis como han pretendido alegar los detractores del escenario.   

Acaso tenemos que seguir mandando nuestros deportistas a Zarzal o incluso a Girardota para que puedan entrenar, o acaso resulta más cómodo pedirle a nuestro alcalde que no haga la obra para que muchos deportistas de las motos  se sigan exponiendo en las vías públicas o en escenarios inadecuados y técnicamente inviables.

Señor alcalde, no puede anteponerse la critica ácida y sin fundamento a las decisiones que tienen razón y que tienen sentido, pues ninguna ciudad ha crecido si en ella no se hacen obras diferentes a las que son tradicionales.

No puede ser que los motociclistas, después de muchas décadas encuentren eco a sus peticiones y que ahora vengan algunos a pedir que no se les haga la obra. Eso no lo entiende nadie.

Si la obra tiene vicios en su contratación o en sus estudios o en los costos, que se hagan las denuncias respectivas para que se investigue el procedimiento.

Administrar es definitivamente muy complicado, pues ya se ha vuelto normal que por la mañana se critique a la administración porque no hace una cancha de bolos que bastante necesita la ciudad, y por la noche se critica a la administración porque si se hace la pista de moto velocidad que tanto necesita la ciudad.

Así es muy difícil definitivamente.