18 de agosto de 2022
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La encrucijada del Alcalde Gustavo Petro.

23 de junio de 2013
23 de junio de 2013

maro aurelio uribeCon Gustavo Petro tengo muchas coincidencias filosóficas e ideológicas de izquierda, pero me separan de él ciertas actitudes y procederes recargados  con cierto tinte omnímodo y omnipotente, no siendo esto óbice para reconocerle grandes virtudes que lo acompañan, y haber fijado mi atención desde 1991 cuando salió elegido por el M-19 – Representante a la Cámara por Cundinamarca, como una persona llamada a enarbolar la bandera reivindicatoria de una política de izquierda necesaria y moderada como alternativa de poder, frente a unos partidos clientelistas y corruptos que terminaron convertidos en unas vergonzantes ‘bolsas de empleos’

He sentido gran aversión por todas aquellas personas que procuran de una u otra forma imponer su personalidad por medio del efecto exterior, por cuanto esto es una fiel radiografía de su pusilanimidad y de su debilidad o vulnerabilidad frente a tentaciones mundanas como el culto a la persona que solo alimentan la arrogancia y sus veleidades y que conducen al fracaso o despeñadero. Y esta es la percepción que me ha dejado el Alcalde de Bogotá en estos 18 meses, no tanto por los tumbos o errores cometidos, muy propios de los seres humanos, sino por obcecado y por displicente en avocar los problemas que aquejan a los capitalinos.

No obstante lo anterior, no soy partidario, en este caso concreto, de la irreversible y fija convocatoria a elecciones para votar la revocatoria de la elección como Alcalde de Bogotá de Gustavo Petro, por múltiples razones: es una estigmatización que no la merece y no es justa, Bogotá ha tenido Alcaldes “belitres” de ingrata recordación, los altos costos financieros que demanda esta elección, los traumas que se causan en todo el engranaje administrativo del Distrito, la continuidad en las obras de infraestructura y estudios de pre y factibilidad, y otros aditivos más, etcétera, etcétera. En esta iniciativa de solicitud de convocatoria para dicho fin, pesan más los intereses económicos y polítiqueros que el amor que se pregona por la Capital. A Petro le están pasando una cuenta de cobro altísima por tener la osadía de desafiar y desenmascarar a una casta de corruptos  organizados.

Petro tiene a su favor algo que es tan escaso como la ‘leche de araña’, y es su honestidad, demostrada a toda prueba a lo largo de su carrera política; no creo que se le pueda aplicar, como muchos sostienen, el “Principio de Peters”, según el cual las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, hasta que alcanzan su máximo nivel de incompetencia; como tampoco, el del “efecto Dunning- Kruger” que las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas.

Creo modestamente que al Alcalde de Bogotá, así como también, a sus más aguerridos escuderos, como un tal señor Asprilla, se le han ido las luces en el manejo dado a todo el proceso de revocatoria, desde un principio han dado palos de ciego a la topa tolondra sin realizar un análisis real de la situación que les permita adoptar mecanismos de defensa que contrarresten esa ofensiva, y, más bien, han caído en el desespero y la histeria, según se desprende de varias actuaciones y declaraciones y que han resultado más amenazantes e intimidantes que conciliadoras. (Ver  Google- Marco Aurelio Uribe García – Algo va del Alcalde Petro a la ex Senadora Piedad Córdoba- http://www.eltiempo.com/blogs/la_pringamoza/2013/05/algo-va-del-alcalde-petro-a-la.php#more

Los escenarios para la defensa que tienen los Progresistas, en cabeza de Petro, son angustiosos y de poca posibilidad de éxito ante una jauría ambivalente y de diferente pelambre que tiene a su favor ciertas condiciones de ventaja como la económica para adelantar una campaña encarnizada contra Petro, la gavilla de los medios de comunicación, el apoyo subrepticio del aparato estatal, con excepción del Distrital, y de unos estratos sociales 4, 5 y 6 no afines al movimiento del Alcalde y que son ‘arribistas’ por esencia y naturaleza.

La impugnación a la decisión de la Registradora, es casi un saludo a la bandera y la veeduría internacional es inocua. La validez de las 357 mil firmas, otro tanto igualmente anuladas, dejan entrever una absoluta seguridad de que son válidas y su número supera el exigido por ley, siendo esta decisión, como ya se dijo, fija e irreversible.
No todo lo de la administración Petro es malo, han realizado obras y tomado decisiones importantes para la ciudad, tienen una gama de programas a corto y largo plazo de vital importancia para la Capital, pero éste como mecanismo de defensa no produce el efecto esperado por aquello del factor tiempo.

El movimiento Progresista llevó a Gustavo Petro a la Alcaldía de Bogotá con 723.157 votos, frente a 1.444.306 del resto de candidatos para un total de 2.167.563, necesitando un umbral aproximado de 1millón 200 mil votos. Tomando una cifra hipotética de un total de votación de 2 millones de votos y si votaran los mismos 723.157 progresistas, sin descarriarse ninguno, necesitarían los amigos de la revocatoria 723.158, o sea la mitad más uno, aunque le sobrara 493.685 que es el resto para completar los 2 millones del total de la votación.

Pero otra cosa muy distinta sería el escenario de la abstención, si los leales progresistas haciendo gala de extrema disciplina no votan, les tocaría a los amigos del cambio, y a otros regalados que no son pocos, superar solos el umbral de los 1 millón 200 mil votos, tarea que no es nada fácil, siendo un número significativo. La única tabla de salvación que tiene Gustavo Petro para sostenerse en el cargo, es apostarle decididamente a la abstención. Claro que lo ideal sería defender su gobierno con una copiosa votación en contra de la revocatoria, pero…el palo no está para hacer cucharas.

Apostilla: Sinceramente no me extraña la decisión de una persona del perfil de la Directora del noticiero de la FM, quien, sin duda alguna, ya está encasillada en el Principio de Peters, y la directivas de RCN pasan de ‘agache, pero con relación a Gustavo Petro, persona con excelente formación académica, sí me parece insólito y desconcertante que recurra a un bloqueo en las redes sociales para coartar la libre expresión y no permita comentarios respetuosos a sus mensajes de 140 caracteres.

Manizales, junio 15 de 2013.