12 de abril de 2024

Farc afirman que proceso de paz no culminará con rendición, sometimiento, ni tampoco entrega de armas

18 de junio de 2013
18 de junio de 2013

 

“El Gobierno después de seis meses de diálogos tiene que ser sensato porque no están hablando con una guerrilla derrotada y los planes que tienen para derrotar militarmente a la guerrilla en estos seis meses no les han dado resultados”, advirtió Jesús Emilio Carvajalino alias ‘Andrés París’, integrante del equipo negociador de las Farc.

Según declaraciones que concedió el cabecilla del grupo guerrillero al diario El País de Cali, el propósito de las Farc es imitar al grupo terrorista del IRA en Irlanda, cuyos integrantes firmaron la paz pero no entregaron las armas.

-¿No habrá entonces un acto simbólico de entrega de armas?, le preguntó el periodista y respondió:

“Le hemos dicho reiteradamente al Gobierno que esa foto nunca la tendrán”.

Además, dijo:

“No pensamos ir a la cárcel y hay que encontrar las figuras que están ahí en la Constitución para que las apliquemos. Nosotros hablamos de que las armas se silencian cuando la voluntad de dispararlas cese y eso ocurrirá en Colombia cuando se cumplan todas estas situaciones que estamos llevando a la mesa de negociación”.

Igualmente estableció:

“Hoy en día es cierto que no tenemos el mismo número de combatientes que teníamos en el Caguán, pero no somos los 48 que había en Marquetalia hace 49 años. Entonces los guerrilleros de hoy somos los suficientes para seguir protagonizando hechos de guerra o hechos de paz y la voluntad nuestra no se ha arreado en lo político ni en lo militar. El Gobierno de Colombia tiene que ser sensato y seguir reconociendo que está sentado con una fuerza política. Que deje de insistir en la derrota militar de la guerrilla que no la van a lograr.

El cabecilla guerrillero señaló que las Farc aún creen que pueden alcanzar el poder por las armas.

“La lucha armada sigue siendo vigente en contra de esa institucionalidad, en contra de esa realidad económica y social”, precisó.

Señaló que “según los manuales de contrainsurgencia, una guerrilla es 80 % política y 20 % militar. Una guerrilla pequeña ensanchando su espacio político puede protagonizar transformaciones más gigantescas en un país, que una guerrilla grande con músculo militar, pero sin influencia de masas. Entonces ahí hacen cálculos alegres los estrategas mediáticos porque los estrategas militares sí siguen viendo como amenaza la presencia militar de las Farc”.

De otro lado, habló sobre el segundo punto de la agenda en discusión en La Habana, la participación en política de las Farc y dijo:

“No vamos a entrar a participar con el actual régimen electoral y el mecanismo de compra de votos y trampas; eso sería un suicidio. Por eso en las propuestas que estamos haciendo, se contempla una reforma profunda al régimen electoral. Nosotros vamos más allá de la simple participación y garantías para hacer política por otros métodos”.

“Nosotros siempre nos mantendremos en el ala izquierda de la política colombiana; Estamos buscando una forma distinta a la armada de estar en el espectro político, pero a diferencia de otras fuerzas que entregaron armas e ideología, que entregaron política y principios, nosotros no encaramos un proceso sobre la base de la cooptación del régimen y a las reglas establecidas y a la ideología del régimen actual bipartidista”.

Por otra parte, alias Andrés Paris sostuvo que las Farc no han usurpado tierras a los campesinos colombianos.

“Esa es una calumnia muy grande de ese instrumento que se llama la Unidad de Restitución de Tierras, que fue tomada por los paramilitares”, dijo.

-¿Entonces las Farc no tienen tierras?
Contamos con algunas propiedades pequeñas, pero que están al servicio de las necesidades alimenticias o de las necesidades de los frentes guerrilleros.

-¿Y cómo las adquirieron?
Esas tierras son tramitadas a través de mecanismos legales de compra.

-¿A través del testaferrato?
Están a nombre de campesinos que voluntariamente colaboran con la insurgencia y ellos se vuelven propietarios de las fincas. Para nuestras necesidades, no precisamos más de diez hectáreas.