11 de agosto de 2022
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Entre la vida y la muerte se debate el periodista Hernando Giraldo

11 de junio de 2013

El espacio de opinión generó en el pasado un conflicto interno entre el gran patriarca don Gabriel Cano, que la defendía a capa y espada, y sus hijos  Guillermo y Fidel, quienes solían hacerle, en privado, serios cuestionamientos al modus vivendi del columnista que para sus copartidarios fue un librepensador.

Los otros dos hijos de don Gabriel (Alfonso y Luis Gabriel, quienes dejaron de existir en Bogotá y Cartagena, respectivamente, en menos de veinte días, entre el 31 de diciembre de 2009  y el 19 de enero de 2010) asumieron una posición neutral en el litigio familiar por respeto a su venerable progenitor.

Sin pelos en la lengua

Sin discusión, Giraldo fue durante mucho tiempo  uno de los columnistas más leídos de El Espectador.  Con su punzante pluma, que puso en remojo hace siete lustros, repartía dobles y mandobles. Denunciaba en un estilo vivo, claro y directo, sin tapujos ni rodeos, las injusticias y los malos manejos de la cosa pública. En las tertulias  citadinas lo apodaban “El Calibán de Los Cano”.

En el refranero popular abundaban los aforismos para describirlo: Cuando ponía a funcionar el opinador, no tenía pelos en la lengua; no cargaba agua en la boca; no vino al mundo en el mes de los temblores; llamaba al pan, pan, y al vino, vino y no perteneció a la generación de los nerviosos.

La ficha biográfica

Nacido en Neira, pueblo de eternas mayorías conservadoras situado donde comienza el norte de Caldas al que prefiere llamar “Godorra”, el 28 de julio de 1928, en el hogar formado por Camilo Giraldo Peláez y Maria Alvarez Jaramillo, batió en su juventud todo un récord de planteles para coronar el bachillerato: tres años en la Escuela Apostólica de Santa Rosa de Cabal, con los padres vicentinos; año y medio en el Seminario conciliar de Manizales: cuatro años en el Instituto Universitario de Caldas y dos en el Colegio de nuestra Señora, de Manizales, bajo la égida de monseñor Baltasar Alvarez Restrepo. Mejor dicho: !casi no acaba la secundaria!

Cursó cinco años de derecho en la Universidad Javeriana, de Bogotá, en los tiempos del padre Gabriel Giraldo, y pese a que hizo, además, el año de judicatura rural en pueblos de Boyacá, no se graduó de abogado, ”no sé si por bruto, o por demasiado inteligente”, según sus propias palabras.

Era de otra camada

Hernando Giraldo, quien no tuvo parentesco alguno con “Los gorilas” Iáder y Alberto Giraldo, lleva desde su retiro de la actividad periodística una vida casi monacal, en una pequeña finca en el municipio de La Mesa, cerca de Bogotá. Una decisión parecida tomó al establecerse en las afueras de la población de Mosquera, Cundinamarca, lejos del mundanal ruido de la metrópoli bogotana, su amigo y coterráneo David Manzur, el notable pintor.

Invitado a definir su profesión u oficio de muchos años, don Hernando dijo: “La mía fue la de mendicante del columnista y cronista. Como diez años en La Patria, de José Restrepo Restrepo; cinco años en La República, bajo los auspicios del ilustre y hoy olvidado Silvio Villegas, y como veinticinco años en El Espectador, por obra y gracia de don Gabrielito Cano”.

Con quiénes compartió páginas

El neirano compartió  páginas de opinión en el otrora diario de Los Cano con columnistas de la talla de Lucas Caballero Calderón, Klim; Antonio Panesso Robledo, Panglos; Abelardo Forero Benavides, Lucio Duzán, Darío Bautista, Fabio Lozano Simonelli, Alfonso Castillo Gómez, Luis Lalinde Botero, Lino Gil Jaramillo, Gonzalo González, Gog, y Manuel Drezner, entre otros.

Incursionó fugazmente en la radio, en un programa bajo su dirección llamado “Ají Pique”, que se difundía por RCN. Nunca utilizó el apellido materno en la firma de sus escritos.

TOLON TILIN

Giraldo formó parte de una sociedad dueña de “El Zaguán de las Aguas”, conocido restaurante del centro de Bogotá, circunstancia que aprovechan sus amigos para tomarlo del pelo que le queda por los altos precios de la comida, pues “allá vale más un ala de pollo que un ala de avión”.

Preocupados con la ida de Poveda

Dice El Muro de Patarroyo que la salida del periodista y presentador Rafael Poveda de la dirección de Cable Noticias has puesto a mucha gente a pensar en el canal. Están a la expectativa de los cambios que se van a presentar y si se va a recortar la nómina. A propósito de Rafa, como lo afirmamos en una edición anterior, el hombre sintió que su empresa de comunicaciones estaba algo descuidada, y además porque le hicieron una excelente propuesta de Telemundo. Nos confirmaron personas que han trabajado con Poveda que tendrá a su cargo un proyecto especial de ésta cadena de televisión internacional, que lógicamente irá para toda Latinoamérica. Además quieren que apoye el programa de las mañanas, al que le piensan dar un vuelco total. Claro que Poveda, quien se ha caracterizado por ser hombre de olfato, no lo pensó dos veces, y pasó su cartica de renuncia agradeciendo la confianza y la oportunidad. Suerte a Rafa.

Otra del Pata

Se ha conocido desde los pasillos de RCN TV que se abrió la convocatoria a nuevos presentadores para El lavadero. Lo que no está confirmado es si esto generaría la salida de alguno de los actuales, pero nos han compartido que únicamente quedaría “La Negra Candela”, a quien vimos por estos días con un nuevo look También se habla del cambio del Director, es decir que este sería un “baldado” para Iván Charria. Están preocupados los directivos porque “La Red” los tiene sin agua ni jabón para sus “lavaditas”. Se habla de un desgastado formato frente a la bien montada competencia de Caracol. A propósito de sus “baldados”, no pasan de ser información trasnochada o irrelevante. Es decir que Graciela tendrá nuevos acompañantes en el set. Y por favor que no pongan a bailar a la Negra Candela, que tiene más movimiento un enyesado.

tomasnietoelcampanario@gmail.com