9 de marzo de 2021
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“El POT tiene estudios rigurosos del impacto que tendrá el cambio climático en Bogotá, incluso hasta el 2100”, director de FOPAE

8 de junio de 2013
8 de junio de 2013

Pava Sánchez aseguró que por el contrario el POT, en lo que tiene que ver con riesgos y con cambio climático, tiene previsiones, incluso, hasta el 2.100. Esto quiere decir que se hizo un estudio riguroso en el que se determinan las consecuencias que se pueden presentar derivadas de la variabilidad y del cambio climático en el futuro, y de acuerdo a esto cómo evitar que más familias se vean afectadas y así reducir el riesgo de pérdidas humanas y económicas.

“Los análisis realizados por el Plan Regional Integral de Cambio Climático para la Región Capital (PRICC), a partir de los datos climáticos históricos (1950 – 2011) muestran que la variabilidad climática inter-anual descrita a través de la ocurrencia de los fenómenos de El Niño y La Niña, presenta eventos cada vez más frecuentes y en el caso de las últimas Niñas, que van de moderados, a muy fuertes”, afirmó el Director de FOPAE.

De igual manera explicó que el análisis histórico de ocurrencia de eventos de emergencia y desastre relacionados con eventos climáticos, adelantado por el PRICC, muestra que para Bogotá se han registrado en las bases distritales y nacionales, desde 1980 hasta 2011, un total de 174 eventos, de los cuales 85 han sido de inundaciones, 69 de deslizamientos, 11 de incendios forestales y 9 de vendavales y granizadas.

De acuerdo con los datos del PRICC, la relación entre la ocurrencia de eventos de emergencia y desastre originados por fenómenos de origen climático (inundaciones, deslizamientos, incendios forestales y vendavales), muestra que durante los fenómenos de La Niña, predominan las inundaciones y deslizamientos por lluvias torrenciales que arrastran el suelo y sus coberturas. Durante la ocurrencia de El Niño, predominan los incendios forestales y algunos deslizamientos por sequedad de los terrenos.

Por esta razón, sostuvo que el PRICC en conjunto con la NASA, la Universidad de Columbia (EE.UU) y el IDEAM, tomando toda la información climática disponible para la Región Capital desde 1960, evaluó mediante escenarios climáticos (periodos 2011–2040, 2041-2070 y 2071-2100), los posibles cambios en la temperatura y la precipitación que se esperan para la ciudad de Bogotá, de continuar las tendencias en los usos del suelo y actividades sectoriales, tal como las tenemos actualmente.

Para Bogotá, en el periodo 2011-2040, se esperan aumentos de temperatura de hasta 1°C por encima del promedio actual y que podría alcanzar los 4°C para final del siglo. De igual manera se esperarían cambios sustanciales en las precipitaciones con impactos diferenciales en cada una de las localidades.

El Director de FOPAE citó al experto Julio Carrizosa, quien manifiesta que las variaciones en la lluvia, en los vientos y en la temperatura debidas a los fenómenos del Niño y de la Niña, probablemente intensificadas por los cambios en el clima global, generan incertidumbre en todas las actividades productivas, especialmente en las agropecuarias; en ese nuevo contexto la gestión del riesgo se torna en una prioridad local, regional y nacional.

La importancia de La Gestión de Riesgos y Cambio Climático en la Modificación Extraordinaria del POT de Bogotá, corresponde entre otras razones a que todas las acciones que se planifican, tanto desde lo público como desde lo privado, tienen una expresión en lo  territorial concreta, bien sea en usos del suelo, viviendas, ubicación de equipamientos y facilidades (escuelas, centros de salud, industrias, restaurantes, comercio), redes de infraestructura, cantidad y calidad de los ecosistemas, extensión y densidad de los centros urbanos, entre otros.

Los cambios más extremos en los patrones climáticos de una determinada región o localidad, están relacionados con el efecto acumulativo de las actividades humanas, e impactarán de manera diferencial los territorios y sus contenidos.

Según el Análisis de las Principales Dinámicas Regionales Asociadas a La Variabilidad y al Cambio Climático de Carrizosa, “en este escenario de alta incertidumbre el manejo estatal y privado de las tierras y las aguas debe ser considerado como un asunto de gran complejidad que tiene que afrontarse generando los cambios institucionales necesarios”.

Igualmente para el Análisis, “en una primera mirada parecería que las formas jurídicas actuales que rigen el ordenamiento del territorio, aún con los cambios recientes, no tienen el poder suficiente para evitar que los intereses privados y políticos de corto plazo se impongan sobre consideraciones sociales y ecológicas de mayor alcance dado que la Constitución le otorga a los concejos municipales las decisiones últimas acerca del uso del territorio. Una reflexión más detallada encuentra normas ambientales que podrán evitar la urbanización de los suelos agropecuarios y la ocupación de las laderas”.

Pava Sánchez puntualizó que el enfoque territorial que se da en la Modificación Excepcional del POT para el cambio climático, busca reducir los riesgos a los que se expone la ciudad e incrementar su resiliencia ante los impactos del cambio climático, materializados en desastres, ya que los efectos generados por la ocurrencia de eventos cada vez más severos, continúan siendo un asunto de atención inmediata para las autoridades distritales y regionales.