25 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
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Quiénes son los responsables de la crisis caldense

11 de mayo de 2013

Faltó responsabilidad con los caldenses, en una situación que resultaba absolutamente predecible, y que se suma a las muchas equivocaciones que han tenido los dirigentes en los últimos años, incluyendo al propio ahora ex gobernador de Caldas, un destacado constitucionalista y ex rector de la ESAP (Escuela Superior de Administración Pública), que como ninguno, debía conocer del régimen de inhabilidades e incompatibilidades, a los que se vería sometido como funcionario público.

La gestión del señor Gobernador se caracterizó por un nuevo liderazgo el cual genero gran credibilidad, con dedicación y trabajo permanente por la olvidada provincia caldense, que con un perfil académico, buenas relaciones y vasta cultura, logro recuperar la esperanza, la confianza perdida, y dimensionar una nueva imagen para el Departamento de Caldas en las diferentes instancias nacionales, apoyado en su gran experiencia administrativa y principalmente, por su largo recorrido y militancia en actividades de la política tradicional. Estas circunstancias fueron reconocidas al gobernante por los caldenses.

Mucha es la diferencia en la formación y características frente a la propuesta del Dr. Aristizabal Muñoz, el 100% caldense, gobernador anterior, que con un discurso muy elemental y cafetero, se intereso mucho más por los negocios y los procesos de contratación; sin embargo frente a la evaluación de los logros en la gestión, los dos ex gobernadores, guardan muchas identidades, por la incertidumbre, interinidad, el estado de parálisis y retroceso en que dejaron el antiguamente llamado,  “Departamento modelo de Colombia”.

Frente al balance como primera autoridad del Departamento de Caldas, el Dr. Guido Echeverri Piedrahita, no tuvo mayores avances en el manejo de los temas estructurales más importantes, su gestión no fue suficiente y estos proyectos siguen en el limbo, sin soluciones; su administración se demoró un año para entender que el ente territorial esta “insolvente”, circunstancia conocida por todos en la región, y que se agrava, con la ineficiente gestión en  la Industria Licorera de Caldas (ILC), y el incremento de la crisis financiera, con la catastrófica administración que ha tenido nuestra principal empresa, en los escasos 17 meses de su mandato. Estos manejos han generado que nuestro “banco”, hoy escasamente pueda operar y la financiación que transfiere para el funcionamiento del ente departamental, ha llegado a los peores niveles en muchos años. El mejor indicador del inadecuado manejo del gobernador Echeverri, es haber relevado al gerente que llego por meritos, a través de una empresa  caza talentos, sin motivos claros; además es incomprensible que la  ILC cambie  tres gerentes en tan corto periodo. Muchas explicaciones deben dar los responsables de semejante despropósito, que podrían pasar a la historia como los “enterradores” de nuestra principal empresa en varias décadas. La ILC  debe dar un viraje de 180 grados en su administración, lo que se convierte en el principal reto, para  el nuevo gobernador del departamento de Caldas.

A pesar del beneplácito general y la unidad con la que contó el señor gobernador, sus tareas en temas vitales dejan mucho que desear. El departamento lo entrega dentro de la Ley de “Quiebras” y sin mayores posibilidades para su manejo, dado que el Ministerio de Hacienda, tiene a su cargo y control las decisiones más importantes. El “Aeropuerto del Café”, no cuenta con los recursos necesarios ni tiene actualmente el aval del gobierno nacional, y en consecuencia es  una propuesta inviable. Se sigue pagando un alto costo por la equivocación de nuestros gobernantes y su dirigencia. El proyecto del Hospital Infantil, como propuesta universitaria, sigue sin arrancar y sin financiación. En la educación básica y media, sigue disminuyendo en forma alarmante su calidad y cobertura; el 75% de sus Instituciones Educativas se encuentran calificadas en el nivel medio bajo y 93 escuelas se encuentran abandonadas y cerradas en Caldas, por falta de maestros y estudiantes, como consecuencia de una política “economicista” impulsada por el gobierno nacional y respaldada por el ente departamental. En los deportes tenemos éxodo de deportistas por falta de apoyo.

La reducción del déficit de la Territorial de Salud es importante, pero se vuelve insignificante frente a grave crisis del sistema de salud en Colombia; también resultó importante el manejo  de los proyectos de Regalías, pero cuyos desembolsos siguen pendientes. Se alcanzaron otros logros, en el ordenamiento y racionalidad de algunas dependencias del departamento, el trámite de los recursos financieros de la nación  para el pago de la vieja deuda con los empleados administrativos de la educación;  también se lograron  una serie de inversiones menores en diferentes áreas como  el sector agropecuario, el plan vial y los proyectos sobre las Tecnologías de la Información y la Comunicación, conjuntamente con el Ministerio de las Tecnologías, entre otros.

Los sectores políticos tienen gran responsabilidad en esta crisis generalizada. De una parte, por las omisiones que se pueden haber cometido en la escogencia de los candidatos, y la falta de claridad y debate sobre sus capacidades, meritos, y realizaciones, para ocupar este importante cargo. De otro lado, uno de los factores que tiene gran impacto en la actual situación, tiene que ver con el tipo de relaciones  que se establecen frente a los gobernantes, por parte de los Partidos Políticos. No se tienen fórmulas adecuadas para ejercer el esquema gobierno- oposición, ni tampoco para la difícil tarea en el acompañamiento que se brinda al gobernante. El mismo día de su posesión, estos optan por el cambio de las reglas de juego, olvidan sus compromisos y constituyen nuevas coaliciones, lo que trae como consecuencia que la propuesta de gobierno planteada se desvirtué; a los nuevos aliados se les retribuye con unos cuantos cargos en la escasa burocracia departamental, la entrega de algunos proyectos y sus presupuestos. Estas circunstancias, le han permitido a los más diversos sectores políticos, tener importante representación en el gobierno, hechos que son conocidos ampliamente por la opinión pública caldense.

Simultáneamente, los directivos de los Partidos Políticos actúan de acuerdo a como les vaya. Se presenta por parte de estos una postura dual, llena de incongruencias que desconciertan a los caldenses y no ayudan en la gobernabilidad. Esta falta de claridad ocasiona desgastes innecesarios,  y en muchas ocasiones, el aval para políticas equivocadas y lo que es más grave, compartir  decisiones poco transparentes.

Finalmente, estoy seguro que Caldas merece nuevas oportunidades, y las  soluciones en las actuales dificultades las debemos encontrar todos en conjunto. Este el reto de toda nuestra dirigencia sin excepciones y es nuestra esperanza. El legado del Dr. GUIDO ECHEVERRI PIEDRAHITA, pasara a la historia triste del Departamento de Caldas, y se suma a las actuaciones que como directivo de la Universidad de Caldas, le causaron tantos problemas financieros y administrativos a nuestra Alma Mater, como su famosa “prima técnica”, declarada ilegal por el Tribunal del Contencioso Administrativo de Caldas, y los manejos de la mal recordada Fundación Igala.

La conducta del ex gobernador GUIDO ECHEVERRI PIEDRAHITA es calificada de manera  contundente por el Consejo de Estado, Sala Quinta, en la Sentencia del 06 de mayo de 2013, Radicado Nro. 17001-23-31-000-2011-00637-01, al confirmar su inhabilidad, cuando indica:

…”Y, por el contrario, califica como “duro” e “injusto”  el comportamiento de un candidato que a pesar de tener el deber de conocer las normas y sus interpretaciones, hace caso omiso del mismo en desmedro de la sociedad y la democracia”. (pag. 41)

Es posible que se haya configurado en este caso, un grave detrimento patrimonial para nuestro Departamento de Caldas, lo cual debe tener responsables, y las autoridades competentes y los órganos de control, tienen la obligación de investigar lo que corresponda. Los ciudadanos debemos cumplir nuestro papel de veedores, para que se preserve una función pública transparente.

Los caldenses debemos reaccionar ante el deterioro del departamento y tener en cuenta como reflexión final,  el proverbio popular que señala: “quien olvida o no conoce la historia, está obligado a repetirla”.

Manizales, mayo 11 de 2013

DARIO MEJIA PARDO Consultor e Investigador en Educación.


[1] Max Neef  Manfred: economista, ambientalista y político chileno, autor de varios libros. .