15 de octubre de 2021
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Por qué está verraco Andrés

1 de mayo de 2013

gilberto montalvoTodos sin excepción no se contentan con mancillar  el nombre del país desde la alta órbita de su dirección sino que  en su condición de ex siguen diciendo, pontificando hablando maciega y aconsejando hacer lo que no hicieron. Son irresistiblemente mamones.

Samper habla de cómo erradicar el negocio  de las drogas-escribe libros el muy cínico- y lo eligieron con el dinero de los narcotraficantes. Debiera reflexionar  sobre  las relaciones de la politiquería  con la mafia y cómo ha sido uno de los más curtidos hablamierdas. Cretino aliado con el poder nefasto de los antisociales para mantenerse en el sillón bolivariano y dejarnos jodidos por secula seculorum. El daño irreparable que le hizo a este país no está escrito. Allí se dio patente de corso a la unión de los politiqueros con los paramilitares. “Si él lo hizo por qué yo no” (Mario Uribe y otros y otros y otros)

Gaviria  ídem. Alcahueteó a Pablo Escobar, lo mantuvo cerca para que no lo matara, hizo y deshizo y después habla también de cuál será el camino para desterrar el narcotráfico  de la faz de la tierra. En Pereira quebró en los años setentas la pequeña fortuna familiar pero salió de la presidencia como uno de los hombres más ricos de este país. No tenía idea de administrar un patrimonio doméstico pero le confiaron de un momento a otro y en honor a un muerto ilustre el manejo de esta Colombia inmarcesible. Dejó a la OEA en bancarrota moral, estructural  e inoperante. Eso no sirve para nada.

Hoy acaudalado y oráculo de cuanta joda hay en esta pobre patria bobalicona se arruncha en una galería de arte para seguir haciendo negocios de todo los pelambres. No le cabe un peso en sus faltriqueras. Por interpuesta persona de su hijito analfabeto-dicen que no sabe leer- sigue de dueño del partido liberalucho. Requisito indiscutible para llegar a presidente ser ignorante, por eso Simoncito será dueño también del calumniado solio de Bolívar. No lo duden.

Andresito está puto con Santos porque le entregó la Cámara de Comercio de Bogotá a su archienemigo Samper. Le sacaron a la Caldas de su íntimo círculo de validos y ahí fue el terremoto que hoy lo tiene enloquecido escribiendo cartas. Sus epístolas son lamentables y fulleras. Quién medianamente  serio le pone cuidado a las retahílas de Pastrana.

El otro, el de los ocho años, escribiendo babosadas en 144 caracteres. Defendiendo las riquezas inconmensurables de sus inocentísimos  hijos quienes en record inadmisible se llenaron las valijas. Estos muchachos precoces para los negocios han hecho lo que muchos no han logrado en  toda una vida de trabajo. Son dueños de tierras, acciones, cuentas en el exterior. Estas joyitas nacieron para ser reyes Midas. Todo lo vuelven oro por la paternal palanca. Citicos.

Quiénes, como lo aseguran,  con una empresita agropecuaria pueden acumular tal fortuna en tan poco tiempo. Que no nos crean tan pendejos. Es una bofetada a la inteligencia de los colombianos.

Todos llegan al poder para llenarse las alforjas mientras nos siguen jodiendo.

Y el bélico, aquel santurrón, católico, apostólico y romano que ha sido el embajador permanente de los intereses putrefactos de los chapetones. Vive lamiéndoles las patas. Cuando fungió de embajador en la Ibérica se requetellenó de plata con la importación de vehículos. Recuerden los famosos Pegaso.  Después  se hizo a cuanta medalla y distinción entrega ese país quebrado y se ha sentado vitalicio en la Santillana a rumiar sus penurias por ser uno de los protagonistas de la matanza más absurda, como todas las matanzas, de jueces en el mundo. Poeta de basura.

Todos son unos oportunistas. Ricos Epulones.

El Samper se hace el pobre para arrebatar conmiseraciones pero también es otra rémora. Hoy es aliado de Santos su antiguo contrincante a quien acusaba de ser el genio de un golpe de estado en su contra, ahora lo admira y le rinde tributo porque le da canonjías, puestos, dinero y le tiene a un hijo de viceministro. Insoportables y siniestros.

Que cáfila. Dios mío, dónde estás que no te veo.

Ahora si se dan cuenta porqué esta verraco Andresito, por supuesto, que no por los grandes intereses de la patria. Y ya verán cuando este otro, el que anda por ahí en calzoncillos, salga derrotado de la contienda por su ridículo primo, a lo mejor hasta allá llegaremos de desgraciados. Pero esa es la  suerte de este país. Qué más  podemos esperar. Todos sabemos que lo que natura no da Salamanca no lo presta. Por lo menos esto repite con frecuencia Belisario.