23 de octubre de 2021
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Periodistas lambones

6 de mayo de 2013

gilberto montalvoEl altísimo no los puso en la faz de la tierra como parte de su máxima creación, eso dicen, para que soben chaquetas y lamberiqueen por doquier. No hay cosa más fastidiosa que un periodista meloso de esos que chorrean babas haciendo genuflexiones y creando atmosferas ficticias alrededor de ídolos de barro. Crean unos círculos en  los cuales se mueven serpenteando. Tienen muchas veces sandungueo y se creen superiores porque los dueños del poder, cualquiera que sea, los invita a un sancocho  a una parodia o al sainete de las hipocresías.

Se ven atacando en las jornadas eleccionarias a los eventuales contradictores pero una vez estos  llegan al poder de inmediato  cambian el ropaje y se ponen las vestiduras de las celestinas. ¿Y saben por qué generalmente pierden con sus candidatos?, pues, porque no tienen un ápice de influencia en la opinión. En mi departamento, el Quindío, en muchas oportunidades se han presentado periodistas a elecciones y han sido derrotados de manera aplastante. ¿Y saben por qué?, porque han creído que como  en La Calle Real les dicen que son muy bonitos y que hablan muy bello, ya tienen en el bolsillo los votos necesarios para que los unjan como redentores. Y se comen el cuento y así como ellos, los otros  hipócritas les pagan con la misma moneda. Les hacen pistola.

No sé qué ha pasado con nuestro señor Jesucristo que desde las alturas no les pega un sacudón a ver si cambian de comportamiento. Pero, para qué pedirle al hijo de dios semejante proeza. El puede curar enfermos del cuerpo pero no  de la mente. Cómo se le va a pedir peras a los olmos. Aunque cuando el obispo, otro dueño de  poderes terrenales en nombre de dios, los invita se mueven acuciosos a la misa de acción de gracias del  9 de febrero. Se lagartean hasta una acción de gracias. Genuinos saurios. De paso les da vino en vaso desechable de ese que llaman de consagrar y dejan pasar escanciosos la sangre de cristo por el guagüero. Unos artistas. En el momento de la histeria colectiva de la consagración se arrodillan por supuesto que sin ninguna dificultad porque en esas andan. Están acostumbrados a estar de hinojos.

Ah, se me olvidaba algo trascendental. Se juntan en unas vainas que llaman círculos, colegios o asociaciones para formalizar las lambonerías y los elogios mutuos. Los podres oficiales les ponen medallas. No hay nada que más deteriore eso que llaman  imagen  que  decoren a periodistas y lo más grave, aunque de por sí ya es gravísimo, sin ton ni son. Ya le dieron la vuelta a todos los nombres y tiene que repetir el ritual anual.

Erradiqué esa costumbre de las decoraciones  cuando estuve por desgracia laboral en la oficina de comunicaciones de la gobernación-quiero ser enfático sin lamerle el culo a nadie- y de dónde me salí porque un lagarto periodista, el mayor de todos y todas, metía las manos y se quería enriquecer a costa del erario y nadie me ponía cuidado cuando denunciaba me largué para el carajo. No sé dónde queda pero si fui a parar al  asfalto, por si acaso. Hoy un fiscal delegado ante la Suprema Corte le sigue un proceso a ese sacamicas inmoral.

Pero ahora un sucesor las revivió-las decoraciones-  y la gobernadora las volvió a chantar en los fúlgidos pechos.   

Pero vuelvo a eso de los círculos, colegios y asociaciones. En un acto de reciprocidad los agraciados por las decoraciones oficiales introducen en actos públicos como “socios honorarios” a los alcaldes y a la gobernadora y al parlamentario tal  y  a cualquier sujeto de esos que se aparezca por ahí. Son rituales menesterosos. Yo no sé qué hará la gobernadora de comentarista deportiva y menos cuando uno de los que le daba palo y le decía hasta de qué se iba a morir dizque por inepta e incapaz se lagarteó la entrega del carné de  “socia honoraria”. Qué honor podrá ser para la dueña del poder regional estar al lado de los que la han ultrajado. Pero hay que entender que la una es política y el otro periodista-eso dicen-. Esos carnés  los entregan a destajo, según las conveniencias. Claro que también está  la alcaldesa, Taborda, Yolanda, Atilano. Todo el que tenga alguito de eso que llaman poder.

Por ahí otros se dedican a ensuciar la ciudad con una competencia de caballos y cada año religiosamente en un acto de inconmensurable genuflexión decoran a un empresario o a otro lagarto de la comarca. Periodistas decorando gente. ¿Cómo les parece? De esas decoraciones poquitos se han salvado.

Y los de más allá como cualquier sínodo de obispos dictan una bula advirtiendo que quien ejerza la libertad de opinión o de información será expulsado del seno de Abrahán  y además recuerdan que eso no es una casa de beneficencia y que quien tenga problemas sociales que se las arregle como pueda mientras se gastan los arriendos en parrandas.

Entretanto, que siga la fiesta y los que vienen de la universidad también llevados del putas y con ese ejemplo. Ni el de arriba podrá arreglar esta joda y menos  mientras yo se lo pida  aunque también de rodillas. No le pone cuidado a su hijo ni al espíritu santo qué me va a poner bolas a mi.