5 de marzo de 2021
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La integración regional: ¿Una estrategia de supervivencia?

18 de mayo de 2013

dario mejiaLas dificultades no son únicamente de esta la comarca cafetera, pero en los últimos meses y años, todas las miradas de los colombianos se dirigen a este, el “departamento modelo de COLOMBIA”.  Esta problemática, agravada en los últimos 40 años, se caracteriza por la corrupción,  los penosos hechos de  parapolítica, la inseguridad y violencia,  el elevado  desempleo, la crisis de los servicios públicos    ( agua, salud y educación), las dificultades económicas e industriales, el problema agrario y cafetero, y en general la pobreza y la baja calidad de vida.

Las soluciones en las actuales circunstancias de dificultad  las debemos encontrar todos en conjunto, dejando de lado estigmatizaciones y señalamientos sin fundamento y sustento claro y objetivo. El gran Caldas, merece y exige una nueva oportunidad, que nos garantice una salida efectiva en estos momentos de dificultad, a partir de la consolidación de nuevos liderazgos en la región, para enfrentar con éxito los retos en el inmediato futuro. La integración regional es una alternativa real para superar nuestras dificultades, es una estrategia válida para la supervivencia de la región y es una oportunidad en este momento de crisis. La puesta en común de los problemas y de los proyectos que gravitan sobre el departamento de Caldas y la región, para su análisis y comprensión, constituyen el primer paso en la integración, y el planteamiento serio y riguroso de alternativas viables y factibles para la solución de la problemática de la región.  

Son muchas las preguntas y respuestas para conseguir estos propósitos de integración, como por ejemplo: ¿Qué debemos hacer para conseguir mayores recursos para mejorar nuestro desarrollo regional? ¿Qué tipo de proyectos pueden canalizar recursos del gobierno nacional y de organismos multilaterales, que mejoren nuestra infraestructura y posibiliten la consolidación de nuestra identidad y cultura? ¿Cómo dejar de lado las diferencias del pasado que nos permita pensar como región y aprovechar las ventajas competitivas que esto representa? ¿Cómo apoyarnos para tener un mejor tratamiento desde el gobierno nacional? ¿Cómo consolidar proyectos regionales de tipo social, industrial, productivo, cultural, deportivo, educativo científico e inclusive político, que permitan salir de esta crisis generalizada que vive la región?

Algunas respuestas las encontramos si logramos fortalecer sistemas colaborativos, que nos comprometan con  la integración, y que vuelvan más eficientes y eficaces nuestras instituciones, generando intercambios en los que prime la solidaridad, el respeto y la tolerancia, a partir de la consolidación de proyectos, en los cuales exista una identidad común  y “donde todos ganemos”, lo que se debe convertir en la premisa fundamental.
La polarización y las experiencias negativas del pasado, que condujeron al fraccionamiento del gran Caldas, nos debe permitir en esta época de la globalización y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, justamente la integración, como una estrategia de supervivencia. Este es el reto para gobernantes, empresarios, instituciones públicas y privadas, y para todos los ciudadanos.  

Existen algunos proyectos que merecen el apoyo general de nuestra región. Por ahora mencionemos, tal vez los dos más importantes. El primero tiene que ver con la declaración por parte de la UNESCO,  desde hace dos años, del Paisaje Cultural Cafetero (PCC), como Patrimonio  Cultural de la Humanidad, propuesta que incluye a las tres entidades territoriales del eje cafetero, y que convoca 47 municipios de esta región; este proyecto permite consolidar nuestra cultura, las costumbres y el turismo, la infraestructura vial y la conectividad, los sistemas educativos y de salud, la economía y el café y aporta a la calidad de vida.  

El segundo proyecto, íntimamente relacionado con el PCC, es el “Programa de ciudades Sostenibles y Competitivas”. Esta propuesta que incluyó a las ciudades de Pereira y Manizales,  está liderada por FINDETER  y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el apoyo de diferentes instancias del gobierno nacional. El objetivo fundamental, es que estas ciudades puedan “identificar, planificar, priorizar y ejecutar acciones estratégicas que promuevan propuestas de valor en materia de sostenibilidad ambiental y cambio climático, urbana, fiscal y gobernanza, económica y social a mediano y largo plazo, con el propósito de mejorar la competitividad y sostenibilidad de la ciudad y mejorar la calidad de vida de los habitantes”.

El mundo ha cambiado y los procesos de globalización ejercen grandes impactos, en el pensamiento y la vida cotidiana de todos los ciudadanos y sus instituciones. Se exigen nuevas propuestas que influyan significativamente en los procesos de desarrollo y cambio,  como lo exigen las nuevas realidades de modernización en el mundo y en las diferentes provincias, lo que debe generar nuevas opciones y propiciar de nuevo la integración y el progreso, sobre aspectos vitales para la región del eje cafetero.  

Finalmente, ante la crisis agravada de los últimos meses en el departamento de Caldas, ¿será que se hace necesario,  para cambiar nuestras costumbres políticas y tener gobernantes serios y responsables, recurrir a alianzas externas, que permitan renovar el liderazgo de nuestros dirigentes y obtener la moralidad, transparencia y eficiencia, que todos estamos reclamando dentro de la administración pública?

Ex rector Universidad de Caldas. Consultor e Investigador en Educación.                              

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Manizales, Mayo 19 de 2013 .

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