7 de marzo de 2021
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General Naranjo aceptó este lunes sus diferencias con el expresidente Álvaro Uribe Vélez

21 de mayo de 2013
21 de mayo de 2013

 

“Por el expresidente Uribe tengo una relación de respeto y de gratitud pero realmente desde hace meses, cuando acepté ser miembro del equipo negociador del Gobierno con las Farc, resultó evidente que quedaba marcada una diferencia en la relación con lo que el señor expresidente por lo que él estima sobre el proceso de paz”, sostuvo en diálogo con Caracol Radio.

Además, Naranjo explicó que ya es hora de dar el paso de la seguridad democrática a la paz, en el entendido de que esa política es un “instrumento” y no el fin a alcanzar.

“Para mí no hubo un gran dilema frente al proceso de paz porque justamente aprendimos de la seguridad democrática que ésta no puede ser un fin mismo sino que la seguridad debe ser un instrumento para alcanzar la paz y tengo clara esa convicción”, señaló.

El general  Naranjo admitió que su participación en el proceso con las Farc marcó una diferencia con el expresidente Uribe, por quien dijo, tiene relación de respeto y gratitud como colombiano.

Al hablar con Caracol Radio sobre su ingreso a la Fundación Buen Gobierno, que el viernes Santos relanzó como un fortín para defender sus políticas, el general Naranjo indicó que si tomaba la decisión es porque “busco hacer lo necesario para que las políticas del presidente Santos sean reelegidas”.

“Haberme comprometido a repensar la política pública significa que ingreso formalmente a la política”, sentenció Naranjo, quien indicó que su papel será “repensar” en políticas que necesitan el respaldo ciudadano.

Dijo que “cada día trae su afán”, por lo que prefiere posponer, por ahora, una respuesta clara sobre su participación en las próximas elecciones, como posible fórmula vicepresidencial de Santos.

Sobre su ex jefe y ex mandatario Álvaro Uribe, quien dijo sentirse “triste” por la decisión de Naranjo, el ex oficial afirmó que por el político tiene “enorme gratitud y respeto”, pero desde que aceptó ser miembro del equipo que negocia con las Farc en Cuba “resultó evidente y muy público que había marcada una diferencia entre él y yo”.

“Para mí no hubo un gran dilema, porque aprendimos que la seguridad no es un fin en sí mismo. Había una distancia en términos absolutamente prácticos”, señaló Naranjo.

Sobre las negociaciones de paz que cumplen seis meses en Cuba, Naranjo admitió que no han avanzado “conforme a las expectativas de los colombianos”.