19 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
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Estampilla pro adulto mayor

3 de mayo de 2013

octavio cardonaLa creación de la estampilla tuvo soporte en la ley 1276 de 2009, la que en buen momento se expidió con la esperanza que las entidades territoriales la acogieran y de esta manera generaran recursos a favor de los adultos mayores y de los programas que las propias entidades disponen en favor de aquellos.

No es de poca importancia el asunto que hoy nos ocupa, no señores, por el contrario es bien importante, pues es ni más ni menos que la manera más efectiva de terminar con las excusas cuando de recursos para los programas en favor de los adultos mayores se trata, es la manera más eficiente de garantizar que muchos de nuestros adultos mayores no sigan viviendo de la caridad pública, especialmente los que viven en hogares de tercera edad, antes llamados ancianatos; es más, es la manera mas responsable de concurrir para que nuestros más adultos sean responsabilidad de todos, sean responsabilidad de la sociedad, y para que sus últimos días no sean un martirio, sean simplemente un estado de la vida.

Da grima ver cómo en muchas ciudades los adultos mayores son un problema sin solución, como si los mandatarios y la propia sociedad olvidara que todos, sin excepción alguna, llegaremos a ese estado, salvo los que mueren jóvenes naturalmente.

Que afortunado resulta que nuestros adultos mayores reciban no solo una dormida en condiciones de dignidad, sino también unas comidas con altos contenidos nutricionales, como los reclama su estado avanzado, pero además reciben recreación, salud, educación, y otras gracias que en buen momento están garantizadas por ese acuerdo que de aunque de reciente creación ya  empieza a rendir sus frutos.

Los manizaleños tenemos ahora razones de sobra para exigir que nuestros adultos mayores, especialmente los mas abandonados de la fortuna y del cariño de sus mas cercanos, sean tratados como verdaderas porcelanas, en programas de centros día, donde su estancia allí sea un placer y no una tortura, un gusto y no una tragedia, un orgullo y no una desgracia.
Los recursos adicionados son solo una parte de los que realmente se causarán en esta vigencia y por ello es que nos aventuramos a advertir que serán mucho más altos, lo que garantizará muchos más programas, muchas más atenciones, mejores servicios, adultos más felices.

Los adultos mayores, especialmente aquellos que no tiene familia, son evidentemente personas en condiciones de inferioridad que reclaman de la sociedad y del Estado la generación de programas que sean del todo favorables para ellos, que les garanticen derechos fundamentales y que les brinden garantías mínimas de terminar sus años en claras condiciones  de dignidad.

Esperemos que la administración aplique los recursos de la manera más acertada posible, pues ello indudablemente es asunto necesario para que la estampilla mantenga su credibilidad y su fin del todo noble.
No me cabe duda que por lo visto hasta ahora, estos recursos terminarán en las mejores manos, es decir en las manos de nuestro viejos, de nuestros sabios, de nuestros ancianos o de nuestros adultos mayores, no importa el calificativo que les demos, pues finalmente lo realmente importante es que estas personas que tanto queremos tengan su futuro garantizado y por lo que se advierte ello es asunto superado en nuestra municipalidad.