5 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El periodista del futuro

19 de mayo de 2013
19 de mayo de 2013

Sostiene que “el talento se enfrenta a obligaciones complejas que  serán superiores en poco tiempo, a pesar de las facilidades tecnológicas”.

Para Don Antonio, el periodista del futuro tiene que reunir estas condiciones: Ser óptimo investigador de la verdad. Un profesional consciente, prudente y comprometido.  Un riguroso, independiente y fiel comunicador de la noticia o información para el conocimiento de todos.  Un respetuoso y concreto interrogador en el reportaje.  Un brillante relator de la historia viva en la crónica.  Todo un gurú.  Un docto en el manejo de los géneros del periodismo que se practican en los medios electrónicos y escritos.

Según expertos en la comunicación social, el periodista, además de su formación especializada, debe ser un súper informado, especializado en todas las estrategias de comunicación, conocedor de la historia, de su comunidad y de la actualidad, de los editoriales, comentarios, tiras cómicas, obituarios, avisos clasificados, publicidad, anuncios, revistas, libres quejas y cartas de los lectores.  De lo que dicen la gente y los directivos en internet, radio y televisión.  Debe tener visión, imaginación, gran capacidad creativa y curiosidad.  Debe ser un profesional competente para escuchar, conversar y preguntar científicamente a los más humildes o encumbrados dirigentes públicos y privados.

No deja terreno por explorar del quehacer periodístico cuando el notable hombre de radio recuerda, de un lado, que las necesidades mínimas de hombres y mujeres universales demandan la especialización para trabajar en información e internet, y por el otro, maestros e investigadores agudizan la atención en crear, ordenar y desarrollar ideas y dominar estrategias o métodos de investigación y planificación.  Fallas en investigaciones y planificaciones afectan todo el trabajo periodístico.
antonio pardo
Importantes éxitos del periodismo han sido consecuencia de trabajos de investigación sobre situaciones abiertas o clandestinas perturbadoras de las buenas costumbres, normas y leyes de las comunidades.  En América Latina, los principales periódicos tienen unidades de investigación.  No ocurre lo mismo en televisión y radio.  Son una necesidad.

Otras recomendaciones del gran forjador de reporteros colombianos: para competir en el picado mar de oyentes y lectores, la reflexión reitera que el liderazgo debe ser muy fuerte desde las direcciones. Se necesitan hombres y mujeres universales líderes en los distintos niveles, que procesen el producto oral o escrito con alto sentido y contenido humano, social y cultural. Todo con profundidad, como formatos y estilos convincentes e innovadores. La formación reclama, así mismo, el dominio de idiomas como el inglés, el francés, el alemán o el mandarín, que se expande con vigor en China. Identificadas las necesidades, no se excluyen especializaciones diferentes a la comunicación social. Son importantes para el manejo de la información.

La apuesta también dedica espacio a las falencias: “No siempre por su culpa, los periodistas viven de prisa. Al menos, la mayoría. Interrogan rápido. Otros contra-preguntan poco; cuestionan sin interés; confrontan sin profundizar; simbolizan o participan del imperio de la improvisación y de la urgencia que conjura contra la obligación de hacer las cosas bajo el rigor de la excelencia”.

La apostilla: Para don Antonio, el periodista está en la obligación de saber muchas cosas, hasta de la vida de don Pancho y sus inocentes fugas de la casa de doña Ramona  para visitar a su amigo Perico. Saber también del mago Mandrake; de Tarzán, el hombre mono, y de las proezas de Supermán.  Sobre el cine o el fútbol que vemos, aunque no sean nuestra pasión. El periodista debe intentar saber más que la gente común y corriente o, al menos, lo mismo.