20 de octubre de 2021
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Distrito pasó de la demanda a la oferta en Subsidio de Vivienda

16 de mayo de 2013
16 de mayo de 2013

Desde el año 2009, fecha en que se dio inicio al programa del Subsidio Distrital de Vivienda (SDV), por parte de la Secretaría Distrital del Hábitat, se han asignado 15.627 subsidios y solo se han desembolsado 8.802.

El principal cambio consiste en que la Secretaría Distrital del Hábitat y las empresas del sector (Metrovivienda, Caja de Vivienda Popular y Empresa de Renovación Urbana -ERU-) se encargarán de promover la generación de proyectos públicos o en asocio con propietarios, promotores y constructores privados para incrementar la construcción de VIP. También se apoyarán proyectos autogestionados o comunitarios.

‘Viviendas concretas para familias concretas’ es la consigna que define el nuevo esquema de subsidios distrital. Una parte de la ejecución de los proyectos será financiada con los recursos de subsidios que se destinarán a la adquisición de suelo, en el caso de los proyectos públicos, a estudios y diseños o a las obras de urbanismo o a la primera etapa de la construcción, según sea el caso.

Cuando los proyectos se concretan, los hogares se vinculan de manera específica y voluntaria que previamente tendrán acompañamiento para lograr los recursos complementarios, sea del Gobierno Nacional, crédito, leasing habitacional o recursos propios.

Uno de los aspectos que han resultado más convenientes para los constructores es que existe la posibilidad del giro anticipado del subsidio al constructor, con el lleno de ciertos requisitos. Con este pago anticipado se reducen costos financieros que mejoran la posibilidad de construir vivienda de interés prioritario.

El Subsidio Distrital de Vivienda en Especie seguirá siendo complementario al subsidio familiar de vivienda, otorgado por el Gobierno Nacional, es especial para población víctima del conflicto interno armado, en los términos de la ley 1537 de 2012, del Decreto 539 de 2012 y demás normas vigentes, y podrá ser aplicado en proyectos de vivienda urbana y de vivienda rural, para retorno o reubicación, en cualquier parte del territorio nacional.

Con la implementación de la nueva reglamentación, la responsabilidad por la búsqueda de la vivienda no recaerá solamente sobre las familias, señaló María Mercedes Maldonado Copello, Secretaria Distrital del Hábitat.

“Por el contrario, la Administración Distrital asignará una especie de cuota inicial, traducida en una participación en un determinado proyecto. El gran cambio consiste en reconocer que las entidades públicas deben trabajar en la generación de oferta de vivienda y no simplemente en la financiación, parcial o total de la demanda”, aseguró.

Otro cambio importante es el sistema de calificación de los hogares, con el fin de priorizar los más vulnerables. El acceso a la vivienda se asume desde una perspectiva de derechos. Las principales variables que serán tenidas en cuenta son los hogares que tengan jefatura femenina, integrantes en condición de discapacidad, integrantes menores de 14 y mayores de 60 años y tasa de dependencia económica. Por esta razón se están actualizando los datos de los hogares, para poder calificar y llamar a postulación con base en estos criterios los hogares que serán beneficiados.

Los subsidios distritales en especie se aplicarán en zonas urbanas y rurales y bajo las modalidades de adquisición de vivienda nueva y usada, construcción en sitio propio, mejoramiento habitacional y estructural y en mejoramiento con redensificación, así como para programas de reubicación y retorno para población víctima del conflicto interno armado.

El monto del Subsidio Distrital de Vivienda en Especie para adquisición de vivienda y para Construcción en Sitio Propio, se fija entre los 18 y los 26 Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes (SMLMV). El de mejoramiento se fija entre 9 y 18 SMLMV. Estos subsidios en especie deberán ser complementados con los subsidios nacionales, con recursos de crédito o propios, ahorro programado, Valor Único de Reconocimiento (VUR) otorgado por la Caja de Vivienda Popular o cualquier otro aporte que permita al hogar completar el porcentaje no cubierto por el SDVE.

Con respecto a la vivienda gratuita, Bogotá no va a trabajar este esquema, explicó la Secretaria del Hábitat, porque si bien de entrada suena muy atractivo, su sostenibilidad fiscal puede resultar difícil y podría concentrarse en unos pocos beneficiados. “Un esquema de complementariedad y corresponsabilidad es el que proponemos, sobre todo para las víctimas del conflicto interno armado y población más vulnerable”, explicó Maldonado Copello.

Con el programa de proyectos asociativos con promotores privados, que apoya en la agilización de los trámites y la resolución de los distintos pasos que debe cumplir un proyecto privado y la posibilidad de asignar recursos distritales, actualmente se están tramitando proyectos para 7.200 viviendas de interés prioritario en la ciudad.

Nuestra prioridad son los proyectos asociativos con agentes privados, resaltó la Secretaria del Hábitat. En la medida de lo posible queremos superar la idea de la compra pública de suelo que lleva a enormes costos y en el que el sector público asume demasiados riesgos que pueden ser evitados. Todavía hoy tenemos terrenos adquiridos por Metrovivienda hace muchos años, por ejemplo, en la Ciudadela El Porvenir, con problemas de trámites en juzgados que impiden su construcción. No tiene sentido inmovilizar recursos públicos valiosos en compra de suelo que pueden ser destinados a viabilizar proyectos que se ejecuten en menores tiempos.