28 de octubre de 2021
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Unas razones para renunciar a un Ministerio

18 de abril de 2013

En llave, La Barca y El Campanario se aplicaron a la tarea de establecer las razones que lo llevan a cesar en sus funciones en el tercer ministerio de su dilatado recorrido en el sector público.

El hacendista antioqueño –considerado una de las reservas presidenciales del Conservatismo— fue el ministro del “apagón” en la administración Gaviria; del polémico cuatro por mil en el gobierno Pastrana hijo y se propuso ser la esperanza del agro en las «malditas niñas» y la revaluación  del presidente Santos.

De frente contra las “Farc”

Para los defensores de su gestión, lo más importante y por lo que será recordado en Colombia: cuando avizoró el regreso de las «Republiquetas Independientes», cuando desde el alto gobierno se enfrentó a los conciliábulos de La Habana, desde donde también pidieron su cabeza.   Considerado un hombre comprometido con el establecimiento  y hacedor de la institucionalidad, Juan Camilo ha tenido el mismo racero con las “Farc”, con las autodefensas  y con la delincuencia común. Se dice en esferas parlamentarias que por eso le incomoda tanto a Santos y a su sanedrín.

Y del proceso de paz, ni se diga: ha sido el notable hombre público  quien no sólo ha nutrido de planteamientos creativos la discusión en La Habana para el  cese del conflicto sino también quien ha defendido la propiedad privada, el derecho de los campesinos y la preservación de la unidad territorial y de la soberanía nacional. El proyecto de ley de desarrollo rural, que es la visión de la nueva Colombia Rural, es una revolución pacífica del campo colombiano, con o sin proceso de paz.

Viviendas urbanas y rurales

En vivienda rural, sin los aspavientos del ministro Germán Vargas Lleras, ya ha entregado más de 30 mil soluciones habitacionales y tiene comprometidas más de 100  mil. Públicamente ha dicho que ya la ruralidad no es ignorada, ni  es la cenicienta de la vivienda en Colombia. Por eso también le incomoda al nieto del expresidente Lleras Restrepo que ve en Juan Camilo a un verdadero rival.  Y eso que su plan no ha recibido en fenomenal empuje que ha recibido el del ministro Vargas desde la Casa de Nariño.   

Las rencillas con Gabriel Silva

Señalemos que fue el saliente ministro Restrepo el primero en reclamar la competitividad de los rubiáceos  y la necesidad de replantear a la Federación de Cafeteros  por su anquilosamiento, que (como los dinosaurios) no supieron adaptarse a los desafíos de los nuevos tiempos.

Se enfrentó a la guadaña burocrática comandada tras bastidores por Gabriel Silva, considerado el sepulturero del cafeto colombiano  y  cabecilla del séquito de sobachaquetas que viven de la intriga y la conseja, que  como  panfletarios de la Republica navegan desde su “piragua” descalificando columnistas y dando clases de ética periodística, desd su “Catalejo” del diario El Tiempo.  

Otrosí del Ministro que se va

Como nunca antes, hay política agropecuaria, ha trabajado por la competitividad del sector, más la atención a la difícil situación de los últimos años. Ha sorteado con  la más clara visión las dos crisis invernales, la revaluación, los bajos precios internacionales. el contrabando y como sí fuera poco, la inercia de los politizados gremios de la producción.

Sus amigos se preguntan: Juan Camilo (ex ministro Minas, ex ministro de Hacienda y ya casi ex ministro de Agricultura) ¿será que vale la pena que se siga aguantando a Gabriel Silva, el correveidile de Santos? … Y los mismos le responden: No! No más! Usted ya hizo la tarea; usted ya hizo historia. Aunque el que pierde, indudablemente, es  el país.

Las vallas de Pacho Santos

El ex presidente del Consejo Nacional Electoral, Guillermo Mejía Mejía, terció en el debate suscitado por las vallas del pre-candidato presidencial Francisco Santos en las cuales  aparecen las fotografías de Pablo Escobar y de Iván Márquez, uno de los negociadores de La Habana, con una frase que dice “Adivine quién ha matado más policías”. Para el experto Mejía, “extraña que un movimiento político en el cual militan distinguidos juristas no le hagan ver al precandidato Santos que con su conducta está violando las leyes 130 de 1994, artículo 24 y la 1475 de 2011, artículo 35, que prohíben la propaganda electoral en el espacio público por fuera de los tres meses anteriores a la fecha de la respectiva votación. Las sanciones que impone en estos casos el Consejo Nacional Electoral son multas que oscilan entre los 11 y los 113 millones de pesos por cada infracción. Ahora bien corresponde a los alcaldes municipales y a los registradores municipales, (art. 29 de la misma ley 130) regular todo lo concerniente al espacio público cuando de propaganda política se trate y por lógica, se supone, que vallas políticas que violen las leyes electorales deben ser retiradas por dichas autoridades so pena de incurrir en sanciones disciplinarias”.

TOLON TILIN

La publicidad tiene unos artificios que es la única actividad en el mundo que se da licencia de justificar los medios en aras del fin. Un buen publicista no debe prestar atención a lo que haya de hacer, con tal que la publicidad tenga éxito. Cuando Mockus descubrió en Colombia que la chabacanería era mejor gancho electoral que un lúcido discurso, de ahí en adelante la política descendió del cerebro al estómago y por eso, hasta ahora, la mejor campaña publicitaria es la de un ministro que anda por ahí construyendo “la casa en el aire” para elevar sus acciones a la Presidencia. Con el mismo objetivo político andan, el presidente Santos negociando la paz con las “Farc”, y su primo hermano, Pacho Santos, destruyéndosela. (Texto de Octavio Quintero).