28 de octubre de 2021
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Por fin miran a La Dorada con los ojos que se merece

23 de abril de 2013
23 de abril de 2013

Diagonal al busto del fundador, fue construida en 1920 con bahareque una de las primeras viviendas del sector, sus linderos fueron delimitados con guadua y alrededor, don José Domingo Zota, sembró grandes árboles para mantenerla fresca cuando llegó a colonizar junto con Antonio Acosta lo que hoy se conoce como La Dorada.

«Mi papá toda la vida quiso venirse de Bogotá. Él deja de trabajar en la capital y decide radicarse a probar suerte en La Dorada. Mi abuelita nos contaba que mi abuelo siempre soñaba con ver a su municipio grande y siempre les decía a sus hijos que preservaran este patrimonio familiar por ser una prolongación de la existencia familiar», relata Ana Bolena Zota, nieta de don José Domingo, quien llego al puerto en 1975 con su padre Guillermo, hijo de don José.

 

Foto: Abuela
En la foto tomada en la casa, se observa a la abuela Cristina Lombo de Zota con sus hijos

 

En su opinión, el municipio de La Dorada ha tenido un buen desarrollo en sus 90 años, pues comenzó en los terrenos que Ana llama «de la conejera», ya que en ellos había muchos conejos.

«Este municipio comenzó a tener un renombre desde 1917, cuando se empieza a hacer la redistribución de loteos para las familias que llegaban. Luego en 1923 se eleva a la categoría de municipio», cuenta Ana.

La Dorada, Caldas, es reconocida por ser puerto pesquero. En épocas de subienda los pobladores tienen su sustento del río Magdalena. Años atrás las lavanderas llenaban las orillas del rio lavando la ropa de las tripulaciones que llegaban al puerto en los barcos a vapor.

 

Foto:
Los barcos a vapor llegaban al puerto de la Dorada cargados de mercancía.

 

Posteriormente sus tierras abrieron paso a la agricultura y ganadería pero nunca dejó la pesca.

Con alegría de recibir la noticia de la firma del contrato para la construcción del acueducto del municipio y sus ojos exaltados por el momento histórico que se firmará frente a su casa, ubicada en la calle carrera 39 con 42, en el barrio El Conejo, no deja de sentir nostalgia, pues quisiera que el tiempo le permitiera ver a su abuelo, uno de los colonizadores, que sus sueños se hicieron realidad.

«Feliz de tener frente a mi casa este momento histórico. Yo estoy conmovida desde que en el 75, a pesar de que estaba tan chiquita, toda la vida soñé trabajar por la comunidad. Y cuando uno hace parte de la historia del municipio, cuando se incluye en esa construcción, es donde uno dice gracias Dios, gracias señor Presidente porque miran a La Dorada con los ojos que se merece».

 

Foto:de la Casa
Casa que construyó José Domingo Zota. Con los años se le han realizado varias reformas.

 

A unos pocos metros de la casa, la historia de La Dorada recordará que las aguas negras ya no serán problema en época de invierno, pues en el año 2011 el municipio fue presa fácil de las inundaciones y malos olores por la carencia del alcantarillado.

Se espera que estas obras beneficien a mas de 20 mil personas.