16 de octubre de 2021
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Nicolás Maduro juramentó como presidente de Venezuela

19 de abril de 2013
19 de abril de 2013

El primer sorprendido fue el propio Maduro quien dijo que por fallas en la seguridad pudo haber sufrido un atentado. El hombre, con camisa roja y pantalones negros, fue retirado posteriormente por la policía.

Junto a un enorme retrato del fallecido presidente, Maduro, de traje oscuro y corbata roja, juró ante la Asamblea Nacional para gobernar por seis años y recibió la banda presidencial de manos de una de las hijas de Chávez, María Gabriela, aplacada la grave crisis política que desató el rechazo de la oposición a su ajustada victoria electoral.

«Lo juro por el pueblo de Venezuela, lo juro por la memoria eterna del comandante supremo que cumpliré y haré cumplir esta Constitución», dijo Maduro, con la Carta Magna en la mano izquierda.

Maduro, un exconductor de autobús y exsindicalista de 50 años que llegó a ser canciller y vicepresidente, ganó por apenas 1,8 puntos porcentuales las elecciones del pasado domingo, ante lo que el opositor Henrique Capriles desconoció los resultados y se desató una tormenta política.

El delfín de Chávez tomó posesión mientras opositores realizaban un cacerolazo en Caracas, aunque en clima más relajado luego de que el órgano electoral aceptara la noche del jueves ampliar al 100% la auditoría de las urnas, lo que dejó por ahora satisfecha a la oposición.
Una veintena de gobernantes asistían a la ceremonia de investidura, entre ellos los presidentes Raúl Castro (Cuba), Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Kirchner (Argentina) y Mahmud Ahmadinejad (Irán).

Miles de seguidores del gobierno, vestidos de rojo -color emblemático del chavismo-, festejaban afuera de la Asamblea: «¡Chávez vive, la lucha sigue!», gritaba la multitud.

«Es el legado del presidente, apoyarlo a él es apoyar al ‘Comandante supremo’. Maduro es la continuidad del proceso revolucionario de Venezuela», declaró José Rendó, un electricista de 38 años que llegó desde el estado de Anzoátegui (este).
maduro
El heredero de Chávez fue investido tras llegar a Caracas en la madrugada desde Lima, donde recibió el apoyo de los mandatarios miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Pese a los cuestionamientos de la oposición, toda Latinoamérica, excepto Paraguay, avaló su victoria, en tanto que, sin reconocer el resultado de la elección, Estados Unidos apoya un recuento de votos, aunque abogó por que no se «cierren las puertas» entre ambos países. Momentos antes, el presidente del parlamento venezolano, Diosdado Cabello, dijo: “Por la vida del socialismo bolivariano vamos a lograr que nuestro pueblo sea inmesamente feliz”. Cabello también resaltó la labor de la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena.

La juramentación se da en medio de una crisis en el país por el apretado resultado de las elecciones del pasado 14 de abril. El candidato de la oposición Henrique Capriles ha llamado, en los últimos días, a que se haga reconteo. Además, ha dicho que Maduro es un “Presidente ilegítimo”. Con todo, Maduro, un exchofer de autobús de 50 años, tiene mandato para gobernar hasta el 2019.

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, empezó la ceremonia con un ataque a la oposición. «El compañero Nicolás Maduro ha soportado ataques de sectores que no entienden que en unas elecciones se gana o se pierde», dijo.

Explicó que ahora Maduro tendrá el reto de defender el legado del presidente Hugo Chávez. «Siempre leales al comandante», dijo Cabello.
Luego de ello, procedió a preguntar: «En presencia de la memoria de Simón Bolívar y del comandante eterno Hugo Chávez, ¿jura usted como presidente de Venezuela?».

Nicolás Maduro juró «por Dios y Cristo redentor del pueblo de Venezuela y en memoria eterna del comandante supremo». Acto seguido pidió a María Gabriela Chávez, hija del fallecido líder, que lo acompañara a recibir la banda presidencial.

Un hombre empujó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, e intentó hablar al micrófono que utilizaba durante su toma de posesión en la sede de la Asamblea Nacional, según la cadena CNN.

Según la cadena La televisión interrumpió la transmisión y envió imágenes de las afueras del lugar; al regresar, Maduro, sin mostrar ninguna emoción, ‘regañó’ a sus colaborares por la falta de seguridad.
«Pudieron haberme dado un tiro aquí… falló la seguridad», dijo.

El sujeto, que vestía camisa roja y pantalón negro, logró quitarle el micrófono a Maduro y gritar «Nicolás» sin que se produjeran mayores consecuencias.

La señal de transmisión se interrumpió por algunos instantes.
El presidente reanudó en corto tiempo y aseguró que «después hablaremos con este muchacho». Aprovechó la ocasión para criticar a la oposición.
Pero lanzó una crítica a su equipo de seguridad. «Falló la seguridad, me han podido pegar un tiro aquí», dijo preocupado Maduro.

Una vez recuperado, Nicolás Maduro siguió su discurso.