23 de octubre de 2021
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Mincomunicaciones defiende la radio cloaca

22 de abril de 2013

Confundió el despistado ministro libertad de expresión con vulgaridad, y de paso le dio vía libre a todos los desadaptados que ahora invaden el dial noche y día con contenidos dignos de un burdel, pero nunca de unas emisoras respetables.

Se declaró impotente el ministro Molano ante ese condenable proceder de buena parte de la radio antioqueña y colombiana, al afirmar que por fallos de las cortes en Colombia, hay libertad de expresión y que bajo esa libertad de expresión “la Corte Constitucional ha limitado muchísimo el rol del gobierno en esos contenidos”.

Así, pues, a seguir sufriendo la radio cloaca, pues ya el ministerio se declaró impedido para controlarla.

Una absurda posición

En el colmo del absurdo, el ministro Diego Molano dijo también que si alguien tiene una queja sobre esa  vulgaridad en la radio, “que me haga llegar un radicado que diga dónde está el tema”, después de afirmar que desconocía lo que estaba pasando.

Si se le hiciera caso al ministro y aquí hubiera autoridad y se cumpliera lo escrito, de seguro que recibiría diariamente más de un millón de quejas como él las solicita, pero nadie va a perder su tiempo enviando a un ministerio inoperante quejas que no van a surtir ningún efecto.

De plácemes deben estar los ávidos empresarios radiales que hipotecaron su conciencia y su obligación de servir a la comunidad, al primer analfabeta que dinero en mano y por adelantado les paga por sus horrendos espacios.

Preguntamos: ¿Para ejercer el debido control, no se crearon las estaciones monitoras que, al parecer, han dejado de existir?

¿Sabrá el señor ministro que, en el pasado, un simple madrazo o la palabrota conocida como “la grande”, que se escapaba (por accidente o descuido) a través de un micrófono, daba para el cierre de una emisora por tres o más días?  

La pregunta que nadie había hecho

Aprovechando los 80 años que cumplió el sábado último el ex consejero presidencial Fabio Echeverri Correa, los reporteros del Colectivo “Mambrú” le plantearon para la página de “Juan Guerra” un interrogante que nadie le había formulado.

Como el personaje es, sin duda alguna, el más recordado de todos los presidentes que ha tenido en sus 69 años la poderosa Asociación Nacional de Industriales, (ANDI), fundada en Medellín el 11 de septiembre de 1944, habría hecho parte, hoy, de la delegación colombiana a las negociaciones de paz, en Cuba.

Echeverri Correa, que en el pasado se dio el lujo  de responderles con un NO rotundo a los presidentes que quisieron nombrarlo Ministro del despacho, confesó que él nunca habría aceptado ir a La Habana, siendo cabeza de la agremiación, a conversar con la gente de las “Farc”.

Con su afirmación corrobora que no tiene pelos en la lengua; no carga agua en la boca; llama pan al pan y vino al vino.

Recordemos que en la delegación gubernamental que participa, en la isla de los hermanos Castro, en las negociaciones de paz, figura desde el comienzo del proceso el actual presidente de la ANDI, Luis Carlos Villegas.

¡Abran paso que llego el gran jubilador!

Hay malestar en algunas esferas de las Empresas Públicas de Medellín, más conocidas ahora como el grupo EPM, por ciertas actuaciones del gerente general Juan Esteban Calle Restrepo.

Una, por ejemplo: pidió la lista de todos aquellos funcionarios que ya han cumplido los requisitos para jubilarse, edad, tiempo servicio. etc, para proceder en consecuencia. A raíz de esa solicitud, le pasaron una lista con más de doscientos servidores de EPM que comenzarán a salir de un momento a otro, inclusive algunos de la alta cúpula.

Y como son personas especializadas y con experiencia en sus respectivos campos, tendrán que ser reemplazadas y no dejar vacantes sus puestos. Buena oportunidad para cumplir compromisos políticos, tanto él como el alcalde Aníbal Gaviria.

También hay molestias porque según expertos de EPM, el gerente Juan Esteban Calle ha comenzado a meterse donde no debe, es decir en las plantas generadoras, donde todo es técnico,  por lo que no está a su alcance de administrador y economista  el tejemaneje de esas unidades, que son la verdadera fortaleza de la entidad, y las cuales habían sido intocables, hasta ahora.

Otras novedades en la nómina de El Mundo

A la reciente salida de su principal jefe de redaccion, Jairo León García, se sumó el pasado fin de semana el súbito relevo de Arturo Giraldo, el subdirector del periódico de propiedad de la familia del alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria.

Para sucederlo se escogió a la periodista Luz María Tobón,  editora económica del cotidiano liberal que sufre un «revolcón» por cuenta de su editora general, Irene Gaviria.

Tras la renuncia de García, más conocido como Juan Paz, quien aún no da poder a su abogado para que demanden a la empresa  que le conculcó todos sus derechos, tras 30 años de servicios, quedó de único jefe de redacción de El Mundo el periodista Javier Restrepo.

Un redactor que pidió el anonimato le dijo a El Campanario: «ahora si asumió el mando pleno la gente que venía acompañando a doña Irene en su mezquino accionar solapado contra Juan Paz y el subdirector Arturo Giraldo».

TOLON TILIN

Resulta paradójico que los decepcionantes anuncios del ministro de Comunicaciones, Diego Molano, sobre la absoluta tolerancia para la radio basura que poluciona el dial colombiano se haya dado justamente en Medellín, la ciudad donde nacieron, hace más de 60 años, las principales cadenas radiales del país.