25 de octubre de 2021
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Crecimiento, el gran reto

29 de abril de 2013

Así, la producción industrial continúa exhibiendo tasas negativas de crecimiento y la confianza de los industriales se mantiene baja.

El comercio, aunque crece positivamente, no lo hace a tasas altas. Sin embargo, una actividad importante, la comercialización de automóviles, se ha desacelerado al punto de que, si en lo que resta del año las ventas continúan como han evolucionado durante el primer trimestre, el acumulado a diciembre estará por debajo del registrado en 2012.

Estos resultados, aunados al freno que han experimentado algunas economías emergentes, como China y Brasil, asunto este que ha afectado el precio de las principales materias primas, hacen pensar que en estos primeros meses el crecimiento del PIB se resintió.

No obstante un arranque tan flojo, las distintas previsiones de crecimiento del PIB de Colombia para el año completo hacen pensar que, al final, la economía alcanzará una tasa mayor a la obtenida en 2012.

La cifra más optimista es la que, hasta el momento, prevé el Gobierno. En sus planes fiscales y financieros estima un crecimiento del 4,8 por ciento.

Este pronóstico se sustenta, entre otras cosas, en la baja que han tenido las tasas de interés, en la mayor ejecución del presupuesto de gasto del Gobierno Nacional y en la mejora en el panorama económico de Estados Unidos. La ejecución de las regalías, que este año avanza a ritmos más acelerados, también ayudará a impulsar la economía.

Este pronóstico se ve reforzado por la puesta en marcha del «Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo» (PIPE), en el cual se destina un monto importante de recursos para estimular algunos sectores, como la construcción y la industria.

Según el comunicado de la última reunión de la Junta Directiva del Banco de la República, el Emisor considera que, aunque el arranque de 2013 ha sido muy mediocre, hay motivos para esperar, para el año completo, un crecimiento de la economía entre el 3 y el 5 por ciento, con el 4,3 por ciento como el nivel más probable.

Otras estimaciones también sitúan el crecimiento en tasas superiores al 4 por ciento. Este es el caso de la CEPAL que prevé una tasa del 4,5 por ciento. El BBVA y un grupo de expertos nacionales la ubican en 4,1 por ciento.

Por su parte, Fedesarrollo, luego de revisar su pronóstico inicial, considera que la economía no crecerá más allá del 3,8 por ciento.

Todas estas proyecciones implican que el crecimiento de Colombia se ubicará por encima del promedio de lo que las entidades internacionales, como el FMI, el Banco Mundial y la CEPAL, consideran tendrá Latinoamérica y el Caribe, que estará entre el 3,3 y el 3,5 por ciento.

Aun así, el país crecerá por debajo de sus principales pares regionales, como Chile, Perú y Panamá, que registrarán tasas entre el 5 y el 8 por ciento.

Asegurar el crecimiento de la economía colombiana durante el presente año demanda del Gobierno no sólo la implementación de buenas políticas sectoriales, que estimulen al aparato productivo y de servicios, sino, de manera especial, de la ejecución eficiente y eficaz del gasto público. En las actuales circunstancias, las ejecutorias del Gobierno determinarán los resultados finales.

El Colombiano/Editorial