19 de octubre de 2021
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Comienza restauración del Bolívar Desnudo

24 de abril de 2013
24 de abril de 2013

Esta es la primera vez que una administración municipal destina recursos para el embellecimiento del Bolívar Desnudo desde que la escultura llegó a la ciudad procedente de México hace 50 años.

El mandatario local indicó que este es un regalo más que hace el gobierno municipal a la ciudad al llegar a los 50 años de su fundación.

Según María Helena Quintero de Arenas, directora de la Fundación y viuda del maestro Arenas, el Bolívar Desnudo requiere de una revisión interna de su estructura la cual puede hacerse sólo abriendo compuertas en el bronce para poder examinar el estado de la misma.

“Si se encontrara alguna avería habría que reparar o ajustar la estructura en el mismo momento en que se hace la revisión. Es muy posible que después de 50 años la estructura que toca con el bronce de la escultura se haya desgastado y no esté prestando el apoyo adecuado para el sostenimiento de la figura”, destacó.

Sin embargo, advirtió que es posible que aún permanezca intacta la estructura interna, en ese caso se volvería a cerrar las compuertas y se procede a restañar las fisuras existentes en el bronce y reemplazar los cordones de soldadura más deteriorados.

“Después seguimos con la limpieza del bronce que consiste en reemplazar el color o pátina que existe por una pátina nueva y su impermeabilización con ceras. Para ello necesitamos la intervención de Armando Arango Montoya un especialista en bronces quien hizo parte del equipo de fundición del taller de Arenas Betancourt durante 10 años y que trabaja con la Fundación en la recuperación de su legado artístico.

En cuanto al Monumento a Los Fundadores, la señora María Helena Quintero asegura que esta escultura requiere del rescate del modelado deteriorado en los relieves que existen en concreto y ubicados en las partes laterales de la obra.

“Para esto necesitamos la intervención del escultor Jorge Vélez Correa, conocedor del estilo de Arenas Betancourt quien además hizo parte del equipo de trabajo del artista durante la ejecución de sus últimas obras monumentales. El trabajo de este artista consiste en recuperar el modelado perdido, con sumo respeto y cuidado, procurando ser fiel al estilo y trabajo de Arenas Betancourt”, agregó.

Sostuvo que al  restaurar el modelado en concreto se procede a hacer moldes de los relieves recuperados para destruir los viejos y vaciar en concreto nuevos relieves. El trabajo finaliza con un proceso de sellado del concreto con hidrófugos de larga vida.

El equipo de expertos que se desplazará a Pereira a intervenir las dos esculturas, cuenta con la asesoría del Ingeniero Rodrigo José Arenas Quintero, hijo de Arenas Betancourt, especialista en estructuras y concreto, cuya tarea consiste en evaluar el estado de la estructura interna de los bronces y el estado patológico del concreto de los monumentos.

UN SÍMBOLO DE CIUDAD

El monumento del Bolívar Desnudo fue inaugurado en agosto de 1963 con motivo del centenario de la ciudad. Para su elaboración el maestro Arenas firmó un contrato en enero de 1955 con el entonces alcalde de Pereira Lázaro Nicholls por $300 mil pesos.

La escultura pesa 14 toneladas y fue fundido en bronce en el taller de Abraham González Holguín en México y posteriormente transportado a Pereira en barco desde el puerto de Acapulco.

El maestro Arenas Betancourt quiso reverenciar el amor sin ropajes y sin represiones que caracteriza la desnudez natural del ser humano. La obra del Bolívar Desnudo se construyó al servicio de la libertad que no necesita uniformes militares ni caudillos para ejercer su dignidad.

Para el maestro Arenas Betancourt había que desvestir al libertador para diferenciarlo de los demás militares, envueltos en ropajes y cargados de medallas de oro, pero sin méritos y sin conquistas.

El Bolívar Desnudo es la enseñanza cabal del héroe por excelencia, del amante de la libertad, del más poderoso y realista soñador que cabalga sobre su equino y se pasea sobre nuestro cielo desnudo, enarbolando la luz de la libertad.

Aunque la obra fue objeto de polémica en un principio porque mostraba desnudo al Libertador, actualmente es el símbolo de la ciudad.