29 de mayo de 2022
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Fray Rodín, el Papa Francisco y los Jesuitas

17 de marzo de 2013

fray rodinAl Superior General  se le conoce también como el Papa Negro ( Adolfo Nicolás Pachón S. J. ), por su gran influencia en la Iglesia, puesto que los jesuitas, aún sin ostentar títulos eclesiales definitorios ( de sus seis cardenales solo dos participaron con su voto en el último cónclave ), tienen gran poder financiero, educativo, social, mediático y  misionero en el mundo y lo han sabido ejercer.  E Intelectual. Por algo las clases dirigentes de muchos países han sido  formados en la escuela jesuitica y sus egresados han sobresalido en los altos cargos estatales y financieros. A pesar de sus votos de pobreza, han sido excelentes administradores de los bienes terrenales. Y ser ex alumno jesuita, es ser miembro de una cofradía exitosa. El poder y  sus finanzas , le han acarreado odios y persecuciones. La historia de los jesuitas está llena de malquerencia por parte de los masones, los liberales, los comunistas y otras  ideologías, que los han visto como ejército victorioso en la política, la banca y la educación. Aquí en Colombia, por el tinte religioso de la lucha partidista del siglo XIX, fueron víctimas de expulsiones y confiscaciones de sus bienes. Cuando pudieron regresar, se dedicaron principalmente a la docencia , al análisis de los factores de inequidad social imperantes y a hacer presencia en regiones de conflicto en  apoyo a reivindicaciones campesinas y sindicales que causan  escozor a sectores tradicionalistas  y ortodoxos de la iglesia católica y de la política colombiana.

El señalamiento por el Espíritu Santo del Papa Francisco, causó sorpresa y en algunos desilusión. El silencio de los asistentes a la Plaza de San Pedro cuando el Cardenal francés dio a conocer al sucesor de Benedicto XVI fué indicativo de que el nombre de  Bergoglio no era muy popular dentro de los aspirantes al Obispado de Roma. Los fieles hubieran querido oir mas bien  el del italiano Angelo Escola, del canadiense Marc Ouellet, con quien en alguna ocasión nos tomamos un tinto ( café ) en el Seminario de Manizales, el africano Peter Turkson o el norteamericano Timothy Dolan. Los que colmaban la plaza, sin embargo, tal vez al escuchar el apellido del Papa, con resonancia italiana,  rompieron en vítores que fueron reiterados ante las primeras palabras del argentino  en fluido italiano y  sus actitudes  tranquilas, pausadas, efectistas, como que si hubiera sido preparado para tan solemne escenario. Y es que, dentro de la lógica, la elección del Cardenal Jorge Mario, era dable. El diario colombiano El Tiempo del 17 de febrero, que tengo frente a mis ojos, lo consideraba papable por una razón muy sencilla:  en el Conclave del 2.005 fue el purpurado mas votado, detrás de Ratzinger. Incluso,  de fuentes de alta fidelidad y como nada se queda oculto en éste mundo, se supo que de los 77 electores , cuarenta votaron  por el hoy Papa Francisco, lo que legitimaba su elección. Y que cuando le comunicaron los resultados se negó a aceptar el encargo de dirigir la Iglesia Católica y  endosó sus votos a favor de Joseph Ratzinger.  ¿ Que razones tendría ? Hasta allá no llegan mis pesquisas. ¿ Tácticas jesuíticas ?  ¿ Arreglos políticos sucesorales ? . Vaya usted a saberlo.

Pero no quiero terminar ésta nota sin congratularme con sacerdotes, ex sacerdotes y ex alumnos de los jesuitas en Manizales. El Colegio de San Luis Gonzaga fue fundado en el año de 1.954 y sus primeros alumnos fueron «sonsacados » de los Colegios de Nuestra Señora y de Cristo. Los más riquitos y clasuditos, pertenecientes a las proceras familias manizaleñas. A los Robledo, Ocampo, González, Trujillo, Gómez, Londoño,  Echeverri, Mejía, Giraldo, Restrepo,  Jaramillo, Gutiérrez, etc, etc, les abrieron incondicionalmente sus puertas.  Los formaron dentro de los dictados gonzagas con éxito manifiesto. Alcaldes, gobernadores, parlamentarios, ministros, industriales, profesionales en todas las ramas,  en fin, gran parte de la dirigencia caldense salió de sus filas.  Y su célebre «congregación mariana «, hizo historia en los medios estudiantiles por su fervor intelectual y religioso. Yo soy del Colegio de Nuestra Señora. Pero quiero reconocer,  cuando están de fiesta, el  aporte de los jesuitas  a la obtención de nuestra identidad regional y a una noble solidaridad  con las causas de los marginados.Y unos votos finales: que el reinado de Francisco sea largo y fructífero , que las profesías de Nostradamus y Malaquías sean falsas como siempre  y que Bergoglio señale como su sucesor al filomanizaleño Marc Ouellet. Así como hizo Ratzinger con él.