20 de mayo de 2022
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En fallo de primera instancia, Procuraduría destituye a exalcalde de Bucaramanga

18 de marzo de 2013
18 de marzo de 2013

Dentro de la misma determinación disciplinaria se sancionó al señor Óscar Pulido Castellanos,  en su calidad de almacenista general del municipio de Bucaramanga (Santander) y supervisor del convenio, con suspensión por el término de un mes.

El exmandatario Moreno Galvis celebró de manera directa con una fundación el convenio de asociación que tenía como objeto “aunar esfuerzos mediante el apoyo y la cooperación para adelantar el proyecto de alumbrado navideño de Bucaramanga”, incurriendo en falta disciplinaria pues por su cuantía y objeto debió ser sometido a un proceso de convocatoria pública.

Se estableció que el señor Moreno Galvis adelantó la contratación a través de un convenio de asociación, sin que se reunieran los requisitos exigidos en el artículo 355 de la Constitución Política y en otras normas que reglamentan este tipo de actos, en los que se exige como requisito que el contratista sea una entidad sin ánimo de lucro.

Para el órgano de control el acudir a la figura de los convenios, que establece el citado artículo de la Constitución, para ejecutar las obras de alumbrado navideño es inadecuado, pues estas no son labores propias de las entidades sin ánimo de lucro e implican contraprestación directa a favor de la entidad contratante. En consecuencia, la fundación contratada en realidad sirvió “de intermediaria entre la administración a cargo del investigado y los reales ejecutores del proyecto de alumbrado público que fueron subcontratados por la fundación gracias al aporte económico entregado a ésta en virtud del convenio celebrado”.

De otra parte, el Ministerio Público encontró que el señor Óscar Pulido Castellanos, en su calidad de almacenista general y supervisor del convenio, incurrió en falta disciplinaria porque no verificó que la fundación cumpliera con la obligación contractual de manejar los recursos de este convenio a través de una cuenta bancaria diferente a la cuenta donde se manejan los dineros propios de la fundación. La cuenta exigida en el convenio fue abierta cuando el supervisor del contrato ya había certificado el cumplimiento del 80% del valor de aporte del municipio de Bucaramanga al convenio y se había girado el 50% de tal aporte.

Posteriormente, la fundación abrió la cuenta bancaria exigida en el convenio y ocho días después informó al supervisor del contrato sobre la apertura de otra cuenta nueva para estos fines, pero al revisar los extractos bancarios de éstas se evidencia que en ninguna de las dos fue consignado dinero alguno correspondiente al convenio.

Se estableció además que el señor Pulido certificó el cumplimiento del 80% del contrato y avaló el giro del 50% correspondiente, sin que se hubiese cumplido en su totalidad con todos los requisitos exigidos para ello.

Contra esta determinación disciplinaria de primera instancia procede el recurso de apelación ante la Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación.