23 de mayo de 2022
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Contrabando llevó a Hernando Trujillo a liquidación

5 de marzo de 2013
5 de marzo de 2013

Según la revista, el pasado 29 de enero la Asamblea de Accionistas ordenó la liquidación de Diseños y Confecciones HT y muy pocos saben en dónde están los directivos de Hernando Trujillo. Como gerente liquidador se nombró a René Santiago Gutiérrez.

Diversas fuentes cercanas a la gerencia de la empresa, que estaba en cabeza de Sara Trujillo, una de las hijas del fundador, Hernando Trujillo, afirman que al contrabando de vestuario desde China se sumó un grave problema de gestión, baja productividad y fuertes conflictos familiares.

Don Hernando, quien desde hace cinco años cedió el control de su compañía a sus hijos, vive en la actualidad en Medellín aquejado por una enfermedad coronaria y al parecer ha sido ajeno a las difíciles circunstancias que enfrenta la empresa.

Dice la publicación que “lo cierto es que la crisis se agudizó precisamente desde que se hizo la sucesión. Entre el 2007 y el 2009 las ventas se redujeron en más de 3.000 millones de pesos anuales, lo que significó un golpe financiero muy fuerte para la empresa que hizo enormes esfuerzos por generar más ingresos en el 2010, pero sin controlar los costos operacionales, que terminaron comiéndose lo ganado”.

Al examinar los informes financieros de estos años, se evidencia un gasto operacional creciente, así como un grave problema de gestión de costos. En consecuencia, la empresa acumuló pérdidas durante varios años.

En el 2007, tales pérdidas ascendieron a 728 millones de pesos; en el 2008, a 447 millones; en el 2009, a 866 millones; en el 2010, a 1.102 millones; y en el 2011 las pérdidas sumaron 941 millones de pesos.

Pero lo más preocupante fue que el endeudamiento se elevó del 50 al 80 por ciento en los últimos tres años, lo cual afectó de inmediato el flujo de caja de la empresa.

Para solventar la situación, las directivas ordenaron la venta de varios locales ubicados en los principales centros del país, pero la estrategia tampoco dio resultado.

Otras personas afirman que detrás de la crisis hay intereses personales, pues se registraron operaciones que generan algunas dudas. En el 2005, por ejemplo, la sociedad se escindió y transfirió parte de su patrimonio a la Sociedad HT Investments and Foreign Holding S.A., con sede en Panamá.

En simultánea, se inició la venta de los locales. De 38 que llegó a tener la organización bajo el control de Hernando Trujillo, se redujeron a 18 en diciembre del 2012. A mediados de febrero, apenas quedaban cinco abiertos, más otros cinco de la compañía en Ecuador, que no se han visto afectados por la situación de la empresa en Colombia, pues es un patrimonio independiente.

Otro hecho revelador estuvo a cargo del presidente del sindicato, Jaime Ríos, quien sostiene que una vez que el señor Hernando Trujillo dejó el negocio en manos de sus hijos, comenzó “el reinado del despilfarro”.

Según Ríos, el sindicato se conformó para proteger no solo los intereses de los trabajadores sino también los de la empresa en la que habían trabajado durante años, tras considerar que los descendientes de Hernando Trujillo la estaban acabando con la empresa del viejo a sus espaldas.

“Todos los cargos administrativos empezaron a ocuparlos los hijos de Hernando Trujillo con unos sueldos astronómicos: Sara, Luis Fernando, Francisco Javier, María Eugenia, David Hernando, Beatriz Helena y Gloria María estaban en la nómina. Y del negocio también participaban algunos nietos, como Juan Sebastián y María Camila Pinto Trujillo, y Juan Carlos y Andrés Felipe Zea Trujillo”, sostiene Ríos.

A los trabajadores les molestó mucho que con la llegada de los hijos de Hernando Trujillo a la dirección de la empresa se eliminaran varios beneficios extralegales establecidos por su fundador.

Se eliminaron dos primas extralegales (una de las cuales se entregaba en Semana Santa), auxilios educativos y el servicio de restaurante. “El almuerzo fue un regalo de Don Hernando. Nos lo quitaron y últimamente ni siquiera nos compraban papel higiénico”, denunció Ríos.

Según el representante sindical, hasta la fecha los empleados no han recibido todo lo que les corresponde por los años trabajados en la compañía. El caso ya está en manos del Ministerio del Trabajo, según lo confirmó la Confederación Nacional del Trabajo (CGT).