24 de mayo de 2024

Aranzazu está cargando con el bipolarismo como un pesado Inri

31 de marzo de 2013
31 de marzo de 2013

 

Eran muy visibles a los viajeros que utilizaban esta ruta. Entonces empezaron a llamarnos “el pueblo de los tullidos”.

Ahora nos acomodaron otro calificativo, no menos dañino: el “pueblo de los bipolares”. Es cierto aquí hay bipolares como también en Aguadas, Pácora, Salamina, Manzanares, Pensilvania y pare de hablar. Según dicen, fue una herencia maldita que nos dejó la colonización antioqueña.  Pero se habla más de Aranzazu. ¿Será por la cantidad?

Fabio Ospina Mejía, un conocido médico aranzazuno que no sólo ha estudiado el problema, sino que tiene pacientes con esta patología, enfoca en esta entrevista el problema. De entrada, dice que es un problema mundial. Llegó al país con los españoles.

EJE 21: ¿No nos están estigmatizando demasiado con el bipolarismo?

FABIO OSPINA MEJIA: El trastorno afectivo bipolar es una enfermedad mental que se presenta a nivel mundial. Sin embargo, los medios de comunicación y ciertos artículos con características tendenciosas señalan a nuestro municipio como el símbolo de una región donde una gran parte de sus habitantes padece esta enfermedad. La  realidad es otra, pues no solo en Aranzazu sino también en el norte y oriente de Caldas encontramos grupos de familias en las cuales se encuentran pacientes con esta enfermedad.

Estudios genéticos que han realizado las universidades de Antioquia y de Caldas sobre el trastorno bipolar, han dado como resultado que en el oriente antioqueño se encuentran unas raíces genéticas originarias de España que han transmitido esta enfermedad a esa región de Antioquia. Posteriormente se extendió  a Caldas a través de colonizadores, como se ha dicho, especialmente  al  norte y oriente. Por tanto no es cierto que solamente en Aranzazu puedan encontrarse pacientes con esta patología psiquiátrica. De ahí que podamos afirmar que sí hemos sido estigmatizados como el municipio prototipo de esta enfermedad.

EJE 21: La causa de esta patología está  asociada exclusivamente a factores genéticos o se ha establecido que tiene otros orígenes?

F.O.M.: En los estudios realizados se  ha establecido como causa fundamental del trastorno bipolar  la transmisión genética o hereditaria. También  se atribuye a otras causas, entre ellas la contaminación ambiental, especialmente de aguas con el metal mercurio. Recordemos que hace unas cuatro décadas existía en nuestro municipio la explotación de una mina de mercurio pero debemos afirmar que esta posible causa no puede ser mayor a la que hemos aludido de carácter heriditario.

EJE 21: ¿Pero no cree que se ha exagerado en el caso de Aranzazu, es decir que el caso está sobrediagnósticado?

F.O.M.: Desde el mismo momento en que se tomó conciencia del mal y se intervino,  se han ido estableciendo estadísticas para cualificar la realidad sobre esta materia.  Considero  que existe un sobrediagnóstico,  pues muchas veces a cualquier enfermedad mental de pacientes de nuestro municipio se le cataloga como bipolar. Por esta razón creo importante depurar las estadísticas para establecer realmente cuáles de esos pacientes padecen este mal y además para encontrar pacientes que aún no están registrados y que por esta razón podíamos afirmar que también existe un subregistro.

EJE 21: Es de tal magnitud el problema en Aranzazu que se justifique la creación de una unidad psiquiátrica en el Hospital San Vicente que nos podría proyectar ante el país como un segundo Sibaté?

F.M.O. El ente responsable de la salud en nuestro municipio que es el hospital San Vicente de Paúl desde hace varios años ha tomado conciencia  y asumido los retos para enfrentar esta enfermedad.  No obstante, se presentan dificultades puesto que las EPS responsables también de atender sus costos no han respondido de manera adecuada,  especialmente con la participación de un especialista en psiquiatría que no necesariamente tenga exclusividad de tiempo en nuestro municipio y lo más importante el suministro de los medicamentos pertinentes pues muchos de nuestros pacientes no los reciben oportunamente y por esta razón se descompensan creando dificultades para ellos mismos, sus familias y la comunidad.
Yo siempre he pensado que el volumen de pacientes en fases agudas en nuestro hospital no amerita tener una unidad psiquiátrica puesto que ello requiere una infraestructura física, un recurso humano especializado y otros elementos que sería difícil para su sostenimiento por parte de nuestro hospital. Debemos racionalizar nuestros recursos para dar una atención apropiada y efectiva sin necesidad de ir creando entes que pueden resultar onerosos especialmente en el aspecto económico.

EJE 21: En Aranzazu se está promoviendo la creación de un capítulo de la Asociación Nacional de Bipolares. Esto realmente que aportaría en la atención y solución al problema?

F.O.M. Desde el mes de noviembre pasado se ha venido organizando el capítulo municipal de la Asociación de Bipolares con el fin de vincular a los líderes, enfermos, familiares y personas interesadas en la ayuda efectiva a estos pacientes. Además de los fines que persigue esta asociación a nivel nacional, pienso que esta organización debe atender varios frentes. Primero un diagnóstico y registro real de nuestros pacientes; segundo continuar la investigación genética  con la ayuda de las universidades que se vincularon en el pasado; tercero, organizar un banco de medicamentos para la enfermedad mental con el objeto de suplir en determinados momentos necesarios las falencias de las EPS evitando así que nuestros pacientes se descompensen; cuarto, hacer un acompañamiento y educación a las familias con el fin de orientarlas en la comprensión del trastorno bipolar  y el manejo adecuado, oportuno y benéfico de estos pacientes; quinto, lograr el trabajo de un psiquiatra en nuestro hospital para el diagnóstico, el tratamiento adecuado y muchas veces la atención de pacientes agudos, así no tenga un carácter pemanente; sexto, realizar una consejería genética a nuestros jóvenes que proyecten unirse en familia con el propósito de evitar que sus descendientes puedan padecer la enfermedad.
Este momento es importante ya el Congreso aprobó a comienzos de este año la ley número 1616 sobre la salud mental en Colombia para lo cual no solamente se debe reglamentar para hacerla efectiva sino también que el Estado debe disponer de recursos económicos que contribuyan a que los  pacientes psiquiátricos tengan una buena atención y que además se trabaje en la prevención de las enfermedades mentales y el problema de la drogadicción.