29 de julio de 2021
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‘Procesos por Palacio de Justicia en Colombia y CIDH no son iguales’

20 de febrero de 2013
20 de febrero de 2013

 

El también miembro de la Comisión de la Verdad indicó que el organismo internacional tiene otros «estándares» por lo que no se pueden utilizar como prueba los fallos judiciales emitidos en Colombia puesto que allá se tiene que demostrar con sus respectivas pruebas.

«En la Corte Interamericana hay que probar los hechos que son objeto de la demanda, hay que probarlos allá pues la Corte no puede dar por probados unos hechos simplemente por la actividad que se adelantó aquí internamente en nuestro país, bien por la Comisión de la Verdad o por las autoridades judiciales», indicó.

El exmagistrado calificó como razonable los argumentación presentada por el equipo jurídico del Estado puesto que éste tiene que presentar su material probatorio y los argumentos que considere pertinentes y necesarios en esta instancia y ante el organismo internacional.

«El mismo proceso del coronel Plazas Vega, no es prueba para que con base en la cual pueda tomar una decisión la Corte Interamericana de Derechos Humanos», precisó Gómez Gallego.

Igualmente Gómez Gallego explicó que la denominada Comisión de la Verdad se encargó de estudiar eso durante varios años los hechos registrados durante el 6 y 7 de noviembre de 1985.

En este sentido explicó que este trabajo tenía puramente fines históricos y éticos. «Nosotros no produjimos pruebas, no teníamos como misión adelantar una investigación con fines jurisdiccionales con fines de condenar a nadie ni de obtener pruebas”.

El expresidente del alto tribunal aclaro que para la elaboración de dicho informe fueron fundamentales los videos y testimonios de personas que indicaban la existencia de un grupo de trabajadores que salieron con vida y cuyo paradero se desconoce hasta el momento.

Igualmente citó el caso del magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán cuyos documentos de identidad fueron hallados en el Cantón Norte, lo que obligó a adelantar una necropsia del cadáver y la revisión de una serie de documentos y testimonios.

«Con base en las filmaciones pudimos llegar a la conclusión que el exmagistrado Urán no murió en la toma del Palacio de Justicia sino que, según varios testigos, compañeros de que estaban con él en el baño en el segundo y tercer piso, salió vivo del edificio y después su cadáver se encontró en un montón de restos humanos que se aglomeraron en el primer piso».

Este extenuante trabajo se pudo lograr gracias a un análisis de todos los elementos probatorios y entrevistas en las que se recogieron personas que sobrevivieron a los hechos, personal del Gobierno, investigadores e incluso guerrilleros, todo aquel que tuviera alguna relación con dicha toma o que hubiera participado directa o indirectamente en dicho suceso histórico.

«Ahora esas mismas entrevistas esos mismo videos, nos permitieron llegar a la conclusión que algunas personas que estaban en el palacio de justicia, alguno de ellos en la cafetería del palacio salieron vivos, se ve en los registros fílmicos salir vivos de allí, luego no aparecieron vivos dentro de los muertos del Palacio de justicia ni en ningún otro lado”, explicó.