5 de agosto de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Entrevista de Pantalla & Dial

12 de febrero de 2013
12 de febrero de 2013

ana sofia sierraEn las ruedas de prensa con los artistas esperaban su llegada para dar comienzo a las charlas. Juan Gabriel quiso conversar con ella a solas, Rafael Orozco le enviaba flores Miguel Bose que en una rueda de prensa dijo que se sentara porque él era la estrella y ella le robaba el show, Darío Gómez la calificó como “la dueña de la farándula”.

Ha sido la única capaz de escribir un libro sobre Shakira. A la cantante no le gustó la idea, sin embargo se vendieron millares de ejemplares. Ahora le piden una nueva edición con mayores datos y de todas partes le llueven comentarios para animarla. Lo piensa y lo analiza. Conoce como pocos decenas de detalles de la artista y de la forma como ascendió en su carrera.

Aunque ahora asesora políticos, dedica buena parte de su tiempo a la redacción de noticias sobre el mundo del espectáculo que envía a diversas publicaciones. Mantiene su poder, “porque el que lo vive es el que lo siente”.

— ¿Qué le motivó ser periodista del espectáculo?

–Recién egresada de la Universidad me ofrecieron un puesto en El Espacio y era para cubrir la página 19, que correspondía a farándula. Nunca lo dudé porque un periodista es periodista en cualquier fuente. Me hubieran podido ofrecer trabajo con  otra fuente  y también la hubiera aceptado.– Fueron muchos años como “Juan sin miedo”, ¿qué recuerdo grato le trae esa columna de El Espacio?

–Precisamente, aprendí a no tener miedo en el periodismo. La noticia es lo importante. Recuerdo el desparpajo y la libertad responsable con la que se trabajaba. Y muy grato que siempre fue una de las columna más leídas al lado de la columna Contraescape, de Enrique Santos en El Tiempo.

–Por alguna nota, ¿tuvo algún inconveniente?

–Algunas ‘chiripiorcas’ de los artistas. No faltan y los periodistas de hoy, las siguen padeciendo.  Ellos no agradecen ni valoran lo respetuoso y profesional que es el periodismo colombiano. Solo se refiere a sus romances, a sus separaciones, a su trabajo, pero jamás se mete con su sexualidad, por ejemplo. Lo cual hacen abiertamente en España, en Argentina, en Estados Unidos, en Inglaterra…Eso por mencionar unos cuantos lugares donde las celebridades  deben convivir, sin saberlo, con la lente de un fotógrafo, hasta en el baño de su casa.

Cuando trabajé en Noticias Uno, yo veía cómo  mis compañeros de judiciales, económicas, deportes, políticas, tenían citas con sus fuentes, incluso los domingos en la mañana –estoy hablando de ministros de consejeros, de militares destacados, presidentes de empresas y corporaciones–, en cambio no quiero imaginar lo que le pasa a un periodista del mundo del entretenimiento que debe llamar a un artista o famoso  un domingo…aunque la verdad,  son difíciles cualquier día de la semana.  Hay personajes amables claro que sí, pero son una minoría.

Ahora bien,  más que inconvenientes viví momentos periodísticos inolvidables. Carlos Vives me contó años después de su matrimonio con Margarita Rosa que una nota mía los ennovió formalmente. Me dijo que ellos caminaban por la playa y se dieron un besito. Un cariñito entre compañeros,  pero al estallar la noticia les tocó asumir ese momento frente a sus parejas. Terminaron en matrimonio y todo lo demás que vino después.  Cuando publiqué el romance entre Miguel Varoni y Aura Cristina Gaithner fue una bomba. El titular fue contundente: “La potra…infiel”. Curiosamente ese mismo día salió una entrevista hecha por mí en la revista Mía, donde él confesaba su gran amor por Patricia Ercole, su esposa en ese momento.

Igual Julián Arango no me perdonó en ese tiempo que metiera un paparazzi en su boda junto a Ana María Orozco, Betty, la fea. Fue la boda más secreta en ese momento. Más tarde, su hermano me gastó una broma en vivo y en televisión en un programa de pegas o caídas. Beto Arango me llamó a la oficina e insistía en venderme unas fotos de la luna de miel pero le dije que no me interesaban hasta el último momento. Al final cuando me dijo que estaba en vivo solté la…palabrota.

— ¿Sigue creyendo que Diomedes Díaz es el mejor cantante vallenato?

Sigo creyendo que es el mejor no solo cantando sino componiendo. Me sigue emocionando cuando lo escucho y uno de los días más felices de mi vida fue cuando me dedicó el tema Aquí están tus canciones, de su disco, El cóndor herido; sin embargo, en la actualidad hay gente muy buena, como Silvestre. Además tiene al mejor acordeonero, Rolando Ochoa.

–¿El periodismo del espectáculo es solo chisme?

–El chisme es ese. Pero no es cierto. El periodismo serio de farándula trabaja con noticias como cualquier otro: hay que encontrar la noticia, confrontarla, armarla, editarla…y en este mundo sí que se hace difícil confirmar y confrontar a la fuente, porque esta irónicamente le huye al periodista.

Con el tiempo entendí que los actores son menos estratégicos con la prensa que los músicos, por ejemplo. Especialmente los cantantes conocen que esa relación debe ser inteligente. Julio Iglesias, por ejemplo, se comunica él personalmente. La primera voz que uno oye cuando tiene una cita telefónica, es la suya. Eso gusta. Hacer música y ganar fama es un trabajo muy duro. Quizás por eso, los cantantes son más agradecidos de nuestra labor. En cambio, los actores hoy manejan un taxi y mañana son millonarios y populares. Les da eso muy duro, no saben manejarlo. Aunque prefiero a esos actores famosos de la noche a la mañana frente a los ‘intelectuales’, los de oficio, siempre andan dictando cátedra  de moral y ética. Son aburridos.

— ¿Qué trabajo desarrolló en el Ecuador?

–Como relacionista pública y como periodista. En el primer caso manejé las cuentas por varios años de Oriflame, hice el lanzamiento del Tucson de Hyuandai, Birm, Call & Buy, Herbalife, y  muchos eventos y restaurantes. Como periodista, junto a un grupo de inversionistas colombianos y ecuatorianos, desarrollé una revista. Aún edito una revista de salud (Al oído) para Ecuador.

—  ¿Cuál fue su reto como asesora de la concejala Martha Ordóñez?

–Colaborar con un equipo en la creación de estrategias de comunicación para consolidar a una líder muy humana que hoy está en lo público. Debo decir que este trabajo me ha resultado muy amable porque me identifico con su labor social, con su transparencia y con su seriedad en el trabajo.

—  ¿Qué experiencia le dejó la publicación del libro sobre Shakira?

–Fue satisfactoria porque se convirtió en el libro más vendido de ese año en la Feria del libro de Bogotá. Y quien lo lee se encuentra con un perfil humano, novedoso, periodístico, pero positivo de esta colombiana que se destaca en el mundo. De hecho, me enorgullece el comentario que  en ese momento hizo Juan Gossaín al aire en RCN, luego de leerlo: este libro es periodismo puro.

— ¿Por qué le piden ahora que publique toda la verdad sobre Shakira?

–Porque es un personaje mundial y dan ganas de saber de ella, de conocerla más.

—  ¿Shakira es como pretende que la vean?

–Como cualquier ser humano se ‘vende’. Busca proyectar lo bueno y lo mejor de sí misma, aunque eso signifique maquillar situaciones en unos casos. Es nuestra gran estrella, talentosa, aunque al final de cuentas, es una persona. Recuerdo como puso una vez en problemas a una colega en una revista porque ella escribió por primera vez que se llamaba Shakira Isabel y repitió entre comillas que ella había dicho que le fascinaban esos momentos del día en que su padre iba a casa y leían juntos. Al verlo publicado sintió que la periodista estaba contando que ella no vivía con su padre y curiosamente la autora de la nota ni lo sabía. Se limitó a repetir sus palabras, donde ella misma reflejaba su día a día. Luego, se cumplió el deseo grande que tenía de que su padre y su madre vivieran como familia junto a ella por un tiempo. Eso es válido desearlo, pero si tienes miedos de algo o por algo, tú mismo te evidencias. De sus fotos del pasado no quiere saber nada y si le hablan del concurso donde ganó por tener la mejor cola hace muchos años, pasa por alto el tema. Cuando en su momento, fue un hecho clave para su carrera y mojó prensa gracias a eso y al apoyo de Omaira Ríos

–¿Shakira es la cantante del “NO”?

Pienso que el crecimiento personal y profesional  nada te debe avergonzar si no le hiciste daño a nadie o claro, si no violaste alguna ley o código. Insisto, es talentosa, una grande en su área y tiene cosas buena como persona,  pero su manera de llevar la carrera me genera a preguntas. Sin ir lejos hace nueve meses negó bailando en un show que estaba embarazada, luego de que una revista lanzara la noticia acá. Eso no se hace. Simplemente guarde silencio y ya. Eso bastaba.

–¿Cuándo podrán leer los millones de admiradores de Shakira este libro tan esperado?

–Me lo proponen bastante, y lo pienso bastante también….

–¿Hay buenos periodistas de farándula en el país?

–Si y muchos. Los periodistas de entretenimiento de Colombia son respetuosos, formados. Serios. Basta mirar lo que hacen en otros países. Me parece admirable el trabajo de todo el equipo de la revista 15 Minutos, con Paola Romero (directora) y Lucía Muñoz (subdirectora), al frente. Hoy, ocupan en el segundo lugar según el EGM y pienso, como Julio Sánchez lo ha dicho en  W Radio, que este producto es el fenómeno editorial nunca visto en Colombia y que de seguro Carlos Slim probará en otros países con más productos editoriales, después de esta experiencia tan exitosa en Colombia. Basados en el EGM, en tres años le compiten de tú a tú a Semana, Soho y TVyNovelas, publicaciones con muchísimos años en el mercado

—  ¿Cuál ha sido la telenovela que identifica al país?

–Yo  soy Betty la fea. La historia de la anti heroína, que no vivía amargada por ser fea, donde las bellas eran fastidiosas, dividió en dos la historia de  melodramas en Colombia. Como anécdota te cuento que ese lanzamiento lo tuve en vilo sin querer. Imagínate que uno de los fotógrafos que trabajaban conmigo en la revista Qué que, fue a una grabación y le hizo fotos a Betty, con sus gafas, frenillos, etc. Resulta que la campaña de expectativa de RCN y en los primeros capítulos de esa telenovela no la mostraban a ella. Todos los personajes la veían pero los televidentes no. Entonces me llama la jefe de prensa, Lizeth Acosta, a pedirme que le devolviera el rollo, que Juana Uribe estaba nerviosa porque si las publicaba antes echaba al tarro de la basura millones de pesos. Al final llegamos a un acuerdo salomónico, yo lo guardé en mi escritorio y les entregué las llaves. Todos quedamos en paz.

—  ¿Por qué no está en Facebook?

–Me gustan las redes sociales, el twitter por ejemplo, porque es periodístico. El Facebook me parece muy social. Refleja mucho el deseo de las personas de mostrarse y no siento identidad con eso. El FB es una gran herramienta de comunicación para quienes desean hacer público sus logros o realizaciones, en ese sentido es muy válido.

—  ¿Escucha algún programa radial?

–Depende de la hora. En la madrugada a Yanelda Jaimes o Herbin Hoyos. A las seis escuchó el Himno Nacional junto al equipo de Caracol Básica y  luego me paso a W Radio hasta que empiezo a trabajar. Intento oír todos los días La Luciérnaga y cuando el debate de Hora 20 está bueno, me quedo. Si el personaje me atrae escucho Mi banda Sonora con Diana Montoya. En diciembre no quito a Olímpica y creo que la X, de Todelar, es una emisora deliciosa.

—  ¿Cree que a punta de llamadas se puede elegir al mejor cantante colombiano?

–Realities, como La voz, son la nueva forma de encontrar talento en el mundo, aparte de divertir a grandes audiencias. Pienso que las llamadas como forma de voto no son buenas o  malas en si mismas.  Siempre hay una forma de elegir a un ganador. Yo las veo como  una estrategia de mercadeo y ventas de este tipo de programas. Forman parte del negocio.

–¿Aún es hincha de Millonarios?

¿Qué clase de pregunta es esa? Millonarios me ha regalado alegrías inimaginables. Sabes que al final de la columna siempre mencionaba al equipo. Allí escribí la frase: Millos del alma. Grité con emoción cuando la leí en una calcomanía en un taxi hace años. Estuve en el Salón Rojo en la misma mesa con  ‘Lucho’ Herrera celebrando la estrella 13. Después de la 14, queremos más y más.

–¿Cuál es mejor vividero, Cartagena o Bogotá?

–He vivido más tiempo en Bogotá. Llegué a los 17 años. No me imaginaba viviendo en otra parte. Hoy quiero estar más tiempo en Cartagena y anhelo poder pasar algunos años en Barranquilla.

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