26 de junio de 2022
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Santa Fe venció a Millonarios y se coronó campeón de la Superliga Postobón

27 de enero de 2013
27 de enero de 2013

A su escudo no le colgará una estrella. Tampoco irá a un torneo internacional, pero la historia dirá que ganó un título más, uno que debe disfrutar y celebrar.

Y lo hizo con claridad, justicia y contundencia. En los 180 minutos los rojos fueron superiores y demostraron que van a dar mucho de qué hablar este año.

Porque quedó claro que Santa Fe se reforzó bien. Sus nuevos jugadores marcaron diferencia. Carlos Valdés y Humberto Mendoza atrás, John Valencia en la mitad y, sobre todo, Wílder Medina, adelante.

Además, sigue teniendo a Ómar Pérez como su conductor, un futbolista superior que sabe en qué momento tocar en corto y cuándo tirar el pelotazo. Brillante como su cabeza rapada, el argentino es ‘El Capo’, el hombre que pone el fútbol y marca el ritmo de juego.

Hay que decir también que el técnico Wilson Gutiérrez supo leer la serie e hizo las modificaciones necesarias para ganarla. Sacó a sus dos laterales, de flojo desempeño el jueves, puso tres centrales y dejó a dos carrileros como Yulián Anchico y Luis Carlos Arias, de excepcional desempeño táctico.
Claro, la Copa Libertadores de América y la Liga serán a otro precio, pero Santa Fe tiene argumentos para pelear en ambos frentes, ya con la tranquilidad de haber ganado algo este año.

En Millonarios, en cambio, la Superliga dejó un muy mal sabor. Más que por la derrota, por el pobre funcionamiento del equipo. Ganas, disposición y temperamento no faltaron, pero las ideas estuvieron escasas.

Cómo será que hasta se extrañó a Máyer Candelo, un talento indudable, pero con poca dinámica y regularidad. Si el técnico Hernán Torres y los directivos no consiguen urgentemente un volante creativo, los azules sufrirán mucho este semestre, porque aunque tienen buenos atacantes, no hay quién les lleve la pelota.

De hecho, este domingo jugó con tres delanteros, uno retrasado, porque no tenía disponible en la plantilla un socio para Hárrison Otálvaro, por las lesiones de Candelo y José Luis Tancredi.

Millonarios atacó sin claridad los primeros 10 minutos, pero luego se diluyó. Santa Fe, con más oficio, se montó en el partido y lo manejó a su antojo, con Medina y Cristian Martínez Borja saliendo a recibir hasta tres cuartos de cancha.

La primera opción de gol se produjo a los 30 minutos, cuando Medina remató de voleo. Poco antes Elkin Blanco le había cometido un penalti a Ómar Pérez, quien exageró en la caída.

La única oportunidad clara de Millos la tuvo Rentería con un remate cruzado que se estrelló en el vertical.

Después el arquero Luis Delgado sacó un tiro libre de Pérez que iba para adentro, antes del gol cardenal, un cobro de costado que no despejaron los defensas y que le quedó a Valdés, quien paró la pelota y la mandó al fondo de la red para el 1-0.

En el complemento nada cambió. Millonarios voluntarioso, pero confundido. Santa Fe eficaz y peligroso cada que quiso. Medina perdonó al cabecear desviado un centro de Anchico. Posteriormente Delgado le detuvo un potente remate tras un contragolpe.

Y comenzó el ole y la fiesta en la tribuna. La hinchada roja, motivada por la superioridad de su equipo, saltó y celebró durante la última media hora del partido, que a decir verdad fue de puro trámite, porque estuvo más cerca el rojo del segundo, que el azul del empate.

Seguramente la emoción de los aficionados cardenales no fue la misma que la del pasado 15 de julio, cuando ganaron la séptima estrella ante el Pasto, pero sin duda la sensación de vencer en una final a su tradicional rival fue algo especial.

Sobre todo por la manera como lo consiguió, con mayor sentido colectivo, más juego ofensivo, seguridad en la zaga y buena respuesta física. Hace siete meses Santa Fe llevaba 37 años sin festejar, ahora es Supercampeón.El clásico en los primeros minutos fue disputado con muchas ganas y pocas llegadas claras a los arcos. Los ‘cardenales’ de la mano de Omar Pérez buscaron por intermedio de pelotas quietas llegar al arco de Luis Delgado. Fórmula empleada en el partido de ida y que les dio réditos.
Por su parte Millonarios apeló a la sociedad Wason-Montero para llegar al arco rival. Claro está que a la pareja le hace falta más tiempo para entenderse mejor.

Las llegadas de gol se tardaron en llegar. Al 32′, Ignacio Ithurralde, el central azul, se proyectó por zona derecha, centró y de manera brillante Jorge Perlaza pivoteó para que Wason rematara a puerta, con tan mala fortuna que el balón se estrelló en el travesaño.

La respuesta santaferaña llegó de pelota quieta. Pérez cobró un tiro libre de unos 25 metros que obligó a volar a Delgado para enviar el esférico al tiro de esquina.

Y la fórmula volvió a funcionar en los últimos minutos del primer tiempo. Omar Pérez cobró un tiro libre que desnudó las falencias del azul con esas jugadas, y Carlos Valdés cobró por ventanilla. 1-0 y volvía la alegría a las huestes rojas.

Para la segunda parte, Millonarios trató de buscar la paridad en los primeros minutos, sin embargo fue Santa Fe en el 53′ quién tuvo la opción más clara tras un centro de Yulián Anchico que de manera increíble perdió Wilder Medina. El goleador cabeceó muy mal.

El ‘11′ de Santa Fe tuvo una opción más de marcar casi que de manera instantánea, tras un pelotazo de Pérez quien vio a la defensa azul en la mitad de la cancha.

Los dolores de cabeza para Millos no terminaban. Al 66′ Ithurralde vio su segunda tarjeta amarilla y la correspondiente cartulina roja.

Con el marcador a su favor y con mayoría numérica, Santa Fe le dio trámite al juego y se dedicó a tocar el balón esperando el pitazo final.

Con este nuevo trofeo, los ‘cardenales’ logran un golpe anímico importante para el comienzo de la Liga Postobón, en donde enfrentarán a Alianza Petrolera el próximo sábado.