27 de febrero de 2021
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Porque no les pagaron, prostitutas atracaron la embajada en Colombia

5 de enero de 2013
5 de enero de 2013

Medios de comunicación y agencias de noticias hicieron eco de la información divulgada en exclusiva por EL HERALDO acerca de la noche de desenfreno sexual y robo que sucedió en esa legación y ofrecieron más detalles de esa jornada de inmoralidad.

El incidente no solo resultó bochornoso para el servicio exterior hondureño, sino que también se teme la pérdida de información clave en la relación con Colombia, sobre todo en lo concerniente con temas de cooperación y de lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.

El embajador Rodríguez permitió que un amigo de confianza, Jorge Mendoza, viviera dentro de la representación y este organizó en ese inmueble una fiesta el 20 de diciembre de 2012, en la que incluyó sexoservidoras.

La francachela duró hasta las cinco de la mañana, de acuerdo con la Policía Metropolitana de Bogotá, Colombia.

Una vez que las hetairas cumplieron su labor sexual pidieron que se les pagara por sus servicios, pero quienes las contrataron se negaron a cancelarles, por lo que estas decidieron llevarse varias computadoras personales y algunos teléfonos celulares propiedad de los empleados de la sede diplomática. Pero, además, decidieron depositar sus excrementos en los despachos.

“Las dos mujeres permanecieron hasta las cuatro o cinco de la madrugada. Los asistentes debieron pasarse de copas y quien sabe si algo más, porque defecaron en la oficina del embajador y en la de su agregado militar”, según relata El Mundo de España.

La venganza de las prostitutas no terminó ahí, ya que también decidieron robarse dos computadoras portátiles, celulares y otros objetos.

Una de los computadoras robadas pertenece a Stephanie Canahuati, ministro consejero en asuntos económicos.

Al parecer, otros invitados a la rumba también se llevaron artículos de la embajada, ubicada en el barrio Multicentro, calle 12, número 119-52, en Bogotá, la capital de Colombia.

Las prostitutas fueron recogidas en la calle 15 con Caracas, una zona conocida por la proliferación de burdeles, aunque posteriormente se informó que Mendoza las contrató por teléfono.

Según la cadena televisiva Caracol, Mendoza no contrató prostitutas, sino que travestis.

Un invitado de la fiesta, cuyo nombre se dejó en anonimato, indicó a Caracol que Mendoza no se percató que las prostitutas en realidad eran homosexuales vestidos como mujer, pero tampoco aclaró quién habría tenido el encuentro sexual con los travestis.

Silencio

Cuando el personal de la embajada llegó a trabajar se encontró con un desorden y con uno de los invitados durmiendo en el sótano y a Mendoza pernoctando cerca del área de la lavandería. La Policía de Bogotá recibió una llamada del personal de la embajada a las 9:25 de la mañana del 21 de diciembre para que se hicieran presentes a la sede de la misión.

Cuando agentes del Cuadrante 19 de la Policía Nacional de Colombia llegó a la embajada hondureña, un funcionario diplomático le dijo que no iban a presentar denuncia porque todo sería manejado internamente en la misión, por lo que los agentes se fueron.

“El funcionario nos dice que ellos no van a formular ningún tipo de denuncia, que es un situación interna de ellos y que el gobierno hondureño va a manejar internamente”, dijo el coronel Elías Vaquero, comandante de la zona norte de la capital colombiana.

Mientras, la Policía buscaba ayer a las dos presuntas prostitutas en base a retrasos hablados, pero no se estableció si esto se hizo atendiendo un pedido de la Embajada de Honduras o por iniciativa luego de que se diera a conocer el escándalo.

Seguridad

La orgía y robo protagonizados en la Embajada de Honduras representó una vulneración a la seguridad nacional, debido a que en esa sede se maneja información delicada sobre mecanismos de cooperación en temas de crimen organizado.

Se desconoce si las computadoras robadas contenían datos relacionados a la narcoactividad u otro tipo de información.

Los expedientes de decenas de diligencias judiciales  que se tramitan a través de esa embajada, también quedaron expuestos no solo para las prostitutas, sino que también ante el resto de invitados a la fiesta, de los que hasta hora se desconocen sus identidades.

Se violó la ley

Al permitir el embajador Rodríguez que un hombre de su confianza viviera en la sede diplomática y esto propiciara el robo y “la fiesta sexual”, cometió una flagrante violación a la Ley de Servicios exterior por parte de jefe esa misión.

La legislación diplomática hondureña establece tácitamente que los embajadores tienen la responsabilidad de garantizar de que los locales donde se ubican las legaciones no sean utilizados para actos indecorosos y fuera de las funciones diplomáticas, so pena de ser despedidos.

Según el artículo 16 de esa norma, el jefe de una misión deberá velar porque no sufran menoscabo la dignidad y el buen nombre del país.

Para ello, los funcionarios diplomáticos deben de “mantener el decoro correspondiente, tanto en su función oficial como en su vida privada, absteniéndose de realizar cualquier acto que pueda poner en entredicho el buen nombre de Honduras”, de acuerdo con el artículo 17 de esa ley.

También los embajadores tienen que vigilar que los locales de la misión no sean utilizados de manera incompatible con las funciones de la Misión, lo que fue quebrantado por el diplomático al permitir que su amigo viviera en la legación.

En el artículo 34 de la Ley de Servicio Exterior se indica que el personal diplomático que viole estas disposiciones cometerá una falta grave que deberá se sancionado con el despido, previo proceso de investigación.

Confidencialidad

Otra causal despido es cuando se cometa una violación de la confidencialidad de los asuntos oficiales.

Si las computadoras robadas por las prostitutas tenían información confidencial, el embajador Rodríguez generó ese hecho al autorizar que la sede diplomática fuera la casa de su amigo.

Para investigar el comportamiento de un funcionario diplomático, la Cancillería deberá nombrar una comisión que corrobore los hechos y haga sugerencias para decidir la suerte del presunto infractor.

“En todo caso, el funcionario inculpado tendrá oportunidad de exponer sus pruebas en descargo, las cuales pasarán al expediente formado al efecto”, dice la ley diplomática.

EL HERALDO supo que el embajador Rodríguez es un reconocido publicista y amigo del presidente Porfirio Lobo.

Artículos violados de la ley de servicio exterior y disposiciones para despidos

Artículo 16

El jefe de misión deberá velar porque no sufran menoscabo la dignidad y el buen nombre del país.

Artículo 17

Es obligación fundamental de los jefes de misión mantener el decoro correspondiente, tanto en su función oficial como en su vida privada, absteniéndose de realizar cualquier acto que pueda poner en entredicho el buen nombre de Honduras.

Artículo 18

Los jefes de misión deberán, asimismo, vigilar que los locales de la misión no sean utilizados de manera incompatible con sus funciones o en el Centro Electrónico de Documentación e Información Judicial.

Artículo 32: prohibiciones a diplomáticos

Entablar polémicas o hacer declaraciones que puedan perjudicar los intereses de Honduras en los medios de comunicación del país en el cual están acreditados.

Artículo 34: Causales de despidos

Infracción de los principios de moralidad, buenas costumbres y ética profesional.
Violación de la confidencialidad de los asuntos oficiales.

Artículo 38: causal de despido

La comisión comprobada de actos en desdoro del buen nombre del país, la observancia reiterada de una conducta indecorosa, la violación de la confidencialidad de los asuntos oficiales y el abuso de franquicias y exoneraciones darán lugar a la destitución inmediata del infractor y a su separación del Escalafón Diplomático.