28 de julio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Dónde están los partidos?

30 de enero de 2013

Sin duda alguna que el siglo XIX fue una etapa de consolidación del sistema político y económico en el país, cuando se produjo la separación de España. Enfrentamientos a granel entre Draconianos y Gólgotas, Nacionalista, Conservadores y posteriormente el partido Liberal.

Nacimos a la vida republicana con el concepto en el campo político que hay que destruir al oponente, que las ideas se imponen por la fuerza y que en esta materia debe haber unanimidad el respeto a la diferencia siempre ha brillado por su ausencia.

Después de una confrontación que alcanzó su máxima expresión a mediados del siglo XX, hubo un alto en el camino y los partidos políticos tradicionales acordaron una tregua que se firmó con el nombre de Frente Nacional.

Y podría pensarse que con ella se hubiera instaurado un régimen político en donde dos cosmovisiones políticas lograban acuerdos para ser implementados desde el gobierno. Pero no fue así. Lo que ello significó fue el abandono de un proselitismo político basado en ideas, para darle paso a unos acuerdos burocráticos que implicaban la repartición del presupuesto de la nación.

Lo que hoy vemos como resultado no es nada diferente: una oposición inexistente y unas coaliciones o “frentenacionalismos” en donde caben los partidos Conservador, Liberal, Pin, Verde, la “U” y hasta la Z.

Hoy las empresas electorales tienen nombre propio: “Uribismo”, “Santismo”, “Pastranismo”, “Laureanismo” y aún el partido liberal está buscando afanosamente que Santos lo acepte como el marido oficial.

Interesante la idea de algunos sectores que se reconocen como Conservadores en el sentido de no ir más bajo el manto de la “U” en la medida que ello ha producido una desbandada y peor que eso, una pérdida de identidad como partido que hunde sus raíces en el siglo XIX, caracterizado por su fidelidad a la tradición y que sin duda representa un amplio sector de la población.

Ojalá el partido Liberal se pueda sacudir de ese virus que hizo estragos, llamado genéricamente “U” y que estuvo a punto de consolidar un Partido Único ( O sea, Partido de Uribe).

Pero como dice Alfredo Zitarrosa, “la política es una vaca pastando en la democracia”, y mientras la vaca la administre Santos, seguramente son muchos más los terneros que se prefieran ese potrero y no el del doctor Uribe. Santos tiene, por lo mismo, el camino despejado para la reelección y se avizora que para luego de su segundo mandato, viene otro ternero crecidito que ha sido levantado en pura leche y miel que representa la entrega de casas gratis.

Mientras tanto, ¿Dónde están los Partidos?