31 de julio de 2021
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El reto debe ser divulgar noticias positivas

7 de enero de 2013

rudamesQuiero empezar este año con buenos propósitos para todos los colombianos y en especial para mis colegas los periodistas en lo que tiene que ver con la imagen que vendamos del país en este 2013, que debe de ser el año del reto para divulgar las buenas noticias y dar a conocer las cosas buenas que tiene este bello país, que Dios nos ha regalado para vivir o como dirían los que no hablan de Dios, en el que nos ha tocado vivir y una de las cosas que aprendí de niño fue que no se debe hablar mal de la casa y  como dice el adagio popular, la ropa sucia se lava en casa.

De verdad que da lástima prender muchas veces la radio o la televisión, para escuchar noticias, porque nos vemos al frente solo de noticias negativas y de un amarillismo rampante que da pena, pues pareciera que en esta tierra que habitamos no se produjeran buenas noticias y lo digo porque lo sé, hay muy buenas noticias, mientras que en los canales televisivos se dedican a hacer amarillismo, se olvidan de grandes trabajos que hacen un grupo de colombianos que sin mucho escándalo se dedican a cosas muy positivas, por el bien de la comunidad.

Podemos poner como ejemplo lo sucedido en los días anteriores, cuando se le dio más importancia al escándalo protagonizado por unos funcionarios de la Embajada de Honduras en Colombia, que en dar a conocer los logros, de deportistas, escritores y científicos colombianos tanto en Colombia como en el exterior y es por eso que la mayoría de personas comienza a apagar los receptores, porque se cansan de la repetición de las noticias y del famoso cubrimiento desde todos los sectores.

Da pena que la radio colombiana, que fuera en otrora una de las mejores de América Latina y con menciones en el mundo, se esté llenando de espacios arrendados como inquilinatos, en donde el que los alquila hace con ellos lo que se le viene en gana y habla de cosas sin importancia, en donde en lugar de educar lo que están haciendo es llevando a la juventud por caminos totalmente equivocados.

Se preguntarán el porqué, pero esto tiene una respuesta, se habla de cosas que no se conocen, no se respeta al oyente y el idioma es tratado de manera miserable, que el mismo Cervantes se revolcará en la tumba ante estos atropellos, y no digamos que esto sucede únicamente en las emisoras independientes, porque en las grandes cadenas para tratar de rebajar los costos le están soltando el micrófono a cualquiera, y cualquiera es cualquiera, lo digo reiteradamente.

Todavía se hace buena radio en Colombia, hay estaciones pequeñas en donde se hacen grandes esfuerzos para conseguir que la cultura se expanda, pero la falta de recursos hace que esto se convierta en una obra quijotesca, pero vale la pena destacarlo, porque se están haciendo las cosas bien.

Nos seguimos preguntando donde está el otrora Ministerio de Comunicaciones, que monitoreaba las 24 horas del día las estaciones de radio y hacía que se sancionara a quien hablara lo que no se debía y a quien no respetara el idioma; ah pero se me olvidaba, es que en ese entonces para hablar por radio había que presentar un riguroso examen de conocimientos intelectuales y del idioma para poder que se entregara la licencia de locución, la que se convertía en un verdadero trofeo para quien la adquiriera.

Pero me fui de lo que quería hablar, y es del propósito que debemos de hacer los periodistas colombianos para dar a conocer las noticias positivas del país, porque da pena lo que decía un colega extranjero en una oportunidad, “Que pena que las noticias y la mala imagen de Colombia la den los propios periodistas colombianos”, y para el colmo esto es verdad, porque muchas veces son más importantes los escándalos que los logros alcanzados y esto sucede a todos los niveles, mientras que uno ve programas internacionales de farándula en donde se destaca el trabajo de los actores y actrices, en dos de los más importantes programas nacionales, se habla de las cosas malas, si se divorció, si se emborrachó, si es mala persona y muchas cosas más sin interesarles la capacidad intelectual de los sujetos.

Pongámonos una meta y es vender la imagen bella de Colombia, de sus montañas, de sus nevados, de sus ríos, de su flora y fauna y la calidez de sus gentes y estoy seguro que de esta manera lograremos activar esa empresa grande que es el turismo, porque ya la gente no vendrá a ver un país que es un campo de batalla, sino donde va a descansar y va a encontrar las cosas que ha estado buscando de por vida, para tener la paz material y espiritual.

Decía una noticia del fin de semana que a pesar de las cosas que suceden en el país, los colombianos somos los más felices del mundo y porque no serlo si estamos llenos de riquezas naturales y de una gente buena, porque somos más los colombianos buenos que los malos, los que podemos superar la corrupción, la irresponsabilidad de los borrachos, los ataques de la guerrilla y la inseguridad rampante, por culpa de las malas administraciones que están en boga en los últimos años.

Haremos votos para que los Padres de la Patria tengan conciencia y sepan que hay que aprobar leyes que sirvan para todos, que hay que erradicar ese miedo que hay para castigar a los borrachos irresponsables, para que la salud esté en mejores manos y para que se hable de un Congreso de la República ejemplar y no de uno en donde la mayoría de sus integrantes lo que buscan es sacar partido personal, olvidando para que fueron elegidos.

Destaquemos un proceso de paz con buenos resultados, sin ser sensacionalistas y démosle el primer lugar a las noticias positivas, que hay muchas y que se merece dar a conocer para el bien de esta gran nación llamada Colombia.

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