21 de junio de 2021
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Bogotá, a punto de perder $27 mil millones por San Victorino

15 de enero de 2013
15 de enero de 2013

Las razones que ameritan la formulación de la advertencia son, según el ente de control, las sustanciales modificaciones del diseño y estructuración del proyecto que podría impactar negativamente la operación urbana integral de renovación prevista para mejorar las condiciones sociales, económicas y ambientales del sector.

“No resulta comprensible la decisión de su despacho de no dar continuidad al proyecto San Victorino en la forma como inicialmente fue concebida su ejecución por cuanto elimina el centro empresarial que funcionaría en la manzana 3 (correspondiente a la etapa 1)”, dice la Contraloría.

La manzana 3 contaría con un centro bancario, supermercado, oficinas locales logísticas, instituciones de servicio y apoyo empresarial y comunitario, centrales de compraventa nacional e internacional y administración general del centro internacional. Dentro de la etapa 1 también se tiene en cuenta la modificación parcial del club de negocios (manzana 10); sin embargo, se dispuso incluir en dicha área el uso de vivienda y eventualmente mantener el citado club.

De acuerdo a la Contraloría, la advertencia por el grave riesgo de detrimento patrimonial se da por la falta de estudios que midan el impacto de la decisión adoptada y que eventualmente pone en riesgo los recursos que a la fecha ha invertido la Empresa de Renovación Urbana (ERU) -a cargo del proyecto- en cuantía de $19.993.333.933.

“Mediante el decreto 422 del 6 de marzo de 2012, expedido por su despacho, se reasignan funciones a la ERU y Metrovivienda para el desarrollo del proyecto San Victorino en la manzana 22 (etapa 1) y la de realizar vivienda de interés prioritario VIP en las manzanas 3 y 10, respectivamente”, dice la carta enviada al alcalde Petro.
Considera la Contraloría que, la inclusión de un proyecto de Vivienda de Interés Prioritario (VIP) dentro del Centro Internacional de Comercio Mayorista, cambia las expectativas inicialmente previstas e igualmente, la visión del desarrollo económico, social y urbanístico de la ciudad “como quiera que es innegable que un sector así pensado ofrece mejores oportunidades de empleo y por ende incremento de su productividad lo que redundará en una mejor calidad de vida de sus habitantes, máxime cuando el mismo es el resultado de un sinnúmero de estudios realizados desde 1998”.

Para el organismo de control, es necesario que Petro tenga en cuenta, conforme lo manifestó la misma ERU a la Contraloría, que no existen estudios técnicos y de impacto que soporten las modificaciones del proyecto San Victorino, así como las implicaciones de las mismas.

“La decisión de modificación del proyecto podría ser inconveniente y va a minimizar el alcance que inicialmente tenía el mismo, los términos de referencia publicados el pasado 21 de noviembre para seleccionar el inversionista constructor para la compraventa del 99% de los derechos fiduciarios para el desarrollo inmobiliarios de la etapa 1 del proyecto San Victorino, en atención a que la denominación del nuevo proyecto no refleja la visión que inicialmente tenía de ser un centro internacional de comercio mayorista sino a una galería de comercio popular”, señala el informe de la Contraloría.

Preocupa a la Contraloría que, según la ERU, la venta del 99% de los derechos fiduciarios de la etapa 1 sea por la suma de $75.389.845.925 y no por valor de $102.688.238.163 como realmente corresponde, lo que arroja una diferencia en cuantía de $27.298.392.238 en contra de los intereses patrimoniales del Distrito.