27 de septiembre de 2021
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Y ahora… la Reforma Pensional

18 de diciembre de 2012

Menos mal para los ‘Padres de la Patria’ que en la presente vigencia no tendrán que debatir este proyecto de Reforma Pensional, pues al expirar este candente 2012 hay que reconocer que este ha sido un año en que ha habido, como pocas veces, una intensa actividad legislativa en el Capitolio, en donde los parlamentarios han tenido que sudar la gota gorda para analizar y decidir acerca de todo tipo de proyectos y propuestas que se han puesto sobre el tapete y que han originado extenuantes horas de calurosos debates y discusiones sin fin.

En lo que se refiere a esta temática de la Reforma Pensional, el Gobierno Nacional, en lo que queda del año, solo alcanzará a presentar este 19 de diciembre a la Comisión de Concertación Salarial y de Políticas Laborales, un texto inicial con los articulados de este proyecto que, debido a que el régimen de transición termina en 2014, entraría en vigencia en el 2015. El Proyecto se radicaría en el Congreso en el primer trimestre del 2013.

Algo que el ministro de Trabajo, Rafael Pardo, ha querido que quede muy claro es que en dicho proyecto no se propondrá incrementar la edad de jubilación así como tampoco subir los aportes ni las semanas de cotización, pues aumentar esas variables hará más difícil en Colombia obtener una pensión. Pero lo que más inquieta al sector de los trabajadores es si se insistirá en congelar obligatoriamente la mitad de las cesantías para ser utilizadas en un ‘seguro de desempleo’ al que se recurra cuando el trabajador eventualmente pierda su trabajo, iniciativa que se cayó cuando fue presentada al Congreso en sesiones de noviembre pasado.

En Colombia, en materia pensional se han identificado tres problemas de fondo: reducida cobertura, carencia de equidad e insostenibilidad financiera. En la actualidad en nuestro país existen 23 millones personas económicamente activas: 10 millones afiliados al Régimen de Ahorro Individual y 6 millones en el Régimen de Prima Media (Colpensiones). Los restantes 7 millones son desempleados y no afiliados. Adicionalmente, cerca del 50% de los afiliados no cotizan por la alta informalidad del empleo y la inestabilidad del formal.

En lo que respecta al espinoso problema estructural de la inequidad, acontece que las pensiones más altas perciben un mayor valor de subsidio, hasta el punto que al 20% de la población más beneficiada se le otorga el equivalente al 86,3% del valor de los subsidios en pensiones, mientras que el 20% de la población más pobre solo recibe el 0,1% de esos subsidios. A esto se agrega la corrupta práctica de los ‘carruseles de las pensiones’ y el de los regímenes especiales que privilegian a congresistas, magistrados y altos funcionarios estatales con millonarias mesadas pensionales. La tercera gran preocupación es la llamada ‘bomba pensional’, sobre la que hace varios meses la Contraloría General llamó la atención, al evidenciar que los fondos de reserva para las pensiones no disponían de los recursos suficientes para cubrir el pasivo pensional existente en el país.

De todas formas se considera necesario que llegue la hora de que se produzcan cambios en el sistema pensional colombiano, del que solo hoy gozan 1,6 millones de personas, es decir, uno de cada cinco colombianos mayores de 65 años, una cifra muy baja si se tiene en cuenta que la población nacional es de 46 millones.

Ojalá este proyecto de reforma llegue a buen puerto, pues todos los colombianos ansiamos que con la misma se logre resolver las condiciones pensionales aumentando la cobertura, manejando con justicia los aspectos de equidad y logrando que el sistema sea sostenible para que los beneficios de una jubilación perduren para las generaciones existentes en los próximos 40 o 50 años.

El Heraldo/Editorial