8 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un pésimo día para la economía

28 de diciembre de 2012

No solo es lamentable el dato general, sino el de la construcción que decreció 12,3% respecto al mismo periodo de 2011, siendo el mayor responsable de este “frenazo en seco” de la economía. El resultado obedeció a una disminución en el valor agregado de obras civiles en 14,6% y edificaciones en 10,5%. Al comparar el comportamiento con el trimestre inmediatamente anterior, el valor agregado de la construcción disminuyó en 13,1%. Este resultado se explica por el decrecimiento en el valor agregado de obras civiles en 13,3% y de edificaciones en 16,2%.

En el tercer trimestre de 2012 respecto al mismo periodo del año anterior, el comportamiento de la producción en el  sector de la construcción decreció en edificaciones residenciales en 1,9% y edificaciones no residenciales en 20,8%; mientras el mantenimiento y reparación de edificaciones creció 1,3%. La industria manufacturera también cayó 0,1%, mientras que la minería tuvo un leve crecimiento de 0,5%.

La única locomotora que está andando es la agricultura, el resto están francamente paradas o nunca salieron de la estación. Los sectores que tuvieron una variación muy negativa son los industriales y petroleros, como es la fabricación de productos a partir del crudo pesado con una caída de -0,5% o la industria de textiles con -3,4%. El dato de dinámica económica consolidada nos muestra que entre enero y septiembre el crecimiento de la economía fue 3,9%, muy inferior al de 2011 en el mismo periodo que fue 5,8%. Dice el Dane en sus comentarios de análisis que “el anclaje de una economía es la demanda que entre enero y septiembre creció 4,4% (…) Este es el segundo dato más bajo de los últimos 7 años (…) Colombia sigue con una buena tasa de crecimiento 3,9% con respecto a los que está pasando en la crisis internacional”.

Es un pésimo día para la economía colombiana y es el fin de una etapa de auge sin precedentes que se había registrado en los últimos meses. Los resultados económicos que se vienen presentando ya se empiezan a afectar por el panorama internacional, tal como lo dice el Dane. A pesar de los muchos tratados comerciales firmados, el precio del dólar no ayuda a la economía y las tasas siguen muy altas.

La República/Editorial