28 de noviembre de 2021
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Se hundió la propuesta de catedratización de la Universidad de Caldas

7 de diciembre de 2012
7 de diciembre de 2012

Estas decisiones provocaron una ruiosa oposición en sectores estudiantiles y profesorales que las calificaron de «erráticas».

«Sin propuestas reales para solucionar las necesidades actuales de la planta docente, desconociendo los derechos que han adquirido los docentes ocasionales a través de su labor en los últimos años y subestimando sus aportes a la institución,  se impuso una visión errática que mermará aun más la cuestionada calidad académica y conducirá inevitablemente a la catedratización de la universidad», dijo en un artículo en EJE 21  el universitario Darío Arenas.

«Como representante estudiantil ante el Consejo Superior Universitario desde hace más de un año, considero que esta es una de las decisiones más retardatarias que se han tomado en esta corporación en los últimos años,  determinación solo comparable con medidas como el alza de matriculas impuesta en 2011 o con el continuo e incesante proceso de autofinanciación emprendido con mayor vigor desde la elección de Ricardo Gómez como rector de esta institución», escribió Arenas.

Otra vez a la mesa de discusiones

En el marco del cese de actividades de aproximadamente 300 docentes y de la decisión de los estudiantes de entrar en asamblea permanente como medidas de rechazo al intento de catedratización de la Universidad de Caldas, este 6 de diciembre en medio de las múltiples expectativas generadas, el Consejo Superior de esta institución tomó determinaciones en torno a los acuerdos de ocasionales y catedráticos aprobados por esta corporación el día 26 de noviembre.

Los consejeros, a raíz de la información aportada por el representante profesoral, se enteraron que dichos acuerdos, pese a haber sido aprobados por las mayorías del Consejo Superior la semana pasada, aún no habían sido firmados por la presidente de este órgano colegiado (Yasmín Molina, delegada del Ministerio de Educación Nacional), por lo que no tenían vigencia y no podían ser reglamentados, suspendidos o derogados.

Los consejeros consideraron que al no haberse firmado estos acuerdos y por ende no existir desde el punto de vista jurídico o ser simplemente proyectos de acuerdo, lo que se tendrá que realizar es discutir nuevamente los indicadores del estudio de planta docente y realizar las modificaciones y ajustes que requieran los acuerdos de ocasionales y catedráticos ya existentes. Se determinó acatar parcialmente la propuesta del Consejo Académico, en la cual se definió que esta corporación deberá definir “una metodología participativa de trabajo para estimar las necesidades docentes actuales y futuras (por separado) en cada uno de los departamentos de la Universidad, con participación de profesores y estudiantes (…)”. Los resultados que emanen de este espacio deberán ser ratificados posteriormente por el Consejo Superior.

La movilización y la resistencia de los profesores y estudiantes lograron hundir una de las más retardatarias medidas que se hayan intentado aplicar en los últimos años en la institución: la catedratización de la Universidad de Caldas, dijo el representante estudiantil ante el Consejo Superior, Darío Arenas.

El movimiento además propició la urgente y necesaria discusión sobre la calidad y la excelencia académica en nuestra alma mater, agregó Arenas.