1 de diciembre de 2021
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Santos aprueba búsqueda de nuevas alternativas en la lucha antidroga

7 de diciembre de 2012
7 de diciembre de 2012

El Mandatario se refirió a un documental sobre el tema que se dio a conocer en el Reino Unido y que apareció junto con una carta pública firmada por él mismo.

En la citada Carta Pública de la Fundación Beckley, se afirma que “cincuenta años después de que fuera lanzada la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas en 1961, la guerra global contra las drogas ha fracasado, y ha tenido numerosas consecuencias involuntarias y devastadoras a nivel mundial”.

Y agrega que “el mejoramiento de nuestras políticas de drogas es uno de los desafíos clave de nuestro tiempo. Es tiempo de que los líderes mundiales evalúen de manera fundamental las estrategias con las que han respondido al fenómeno de las drogas”.

Frente a esto, Santos señaló que “en el caso colombiano, tengo clarísimo que mientras esa discusión se da, y si logramos que la comunidad internacional y todos descubramos una mejor alternativa, mientras tanto no tenemos opción diferente a continuar nuestra lucha como la venimos ejecutando en los últimos años, donde –repito– hemos sido relativamente efectivos”.

Y puntualizó: “¿Por qué? Porque infortunadamente para nosotros este es un problema de seguridad nacional. Es la fuente de toda la violencia que estamos viendo, que es alimentada por el narcotráfico. Y si nosotros bajamos la guardia, inmediatamente nuestros enemigos se van a fortalecer. Por eso no tenemos alternativa diferente a continuar con esa lucha, de forma determinada y contundente”.

Las Naciones Unidas estiman que hoy en día hay 250 millones de consumidores de drogas en el mundo. Las drogas ilícitas constituyen actualmente la tercera industria más rentable del mundo, después de la industria alimenticia y el petróleo, con un valor estimado de más de $350 billones anuales, completamente bajo el control de criminales.

“La lucha contra las drogas le cuesta al contribuyente mundial incalculables billones por año. Hay millones de personas en prisión a nivel mundial por delitos relacionados con estupefacientes, por lo general consumidores y traficantes menores. La corrupción entre los políticos y aquellos encargados de velar por el cumplimiento de la ley, especialmente en los países productores y de tránsito, se ha extendido como nunca, poniendo en peligro la democracia y la sociedad civil. La estabilidad, seguridad y desarrollo se ven amenazados por las consecuencias de la lucha contra las drogas, y lo mismo sucede con los derechos humanos. Decenas de miles de personas mueren cada año en la guerra contra las drogas”, sostiene el documento.

La citada Carta Pública considera además que “ya que no podemos erradicar la producción, demanda o uso de drogas, debemos encontrar nuevas maneras de minimizar los daños. Es imperativo estudiar nuevas políticas basadas en evidencia científica. Rompamos con el tabú del debate y la reforma. Éste es el momento de actuar”.

El Presidente de los colombianos sostuvo que la política antidrogas diseñada y ejecutada por Colombia es “tal vez la más afectiva del mundo entero”, entre otras razones porque ha atacado este flagelo en todos los eslabones de la cadena, desde la producción, el procesamiento y el tráfico, hasta todo lo que tiene que ver con actividades del crimen organizado como el lavado de dólares.

“Toda la cadena. Casi que nos hemos especializado en cada uno de los eslabones. Y hemos sido bastante efectivos, porque ya no existen los grandes carteles. El problema que teníamos de una democracia casi que arrodillada frente los carteles, eso ya no es una realidad”, indicó.

Y añadió: “ya no son los grandes capos sino que son cartelitos chiquitos, rodeados por todos lados y diseminados por todo el territorio: las famosas bandas criminales, que son bandas al servicio del narcotráfico, que estamos combatiendo con toda la contundencia”, agregó.