19 de junio de 2021
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Por decreto se elimina la ablación

25 de diciembre de 2012
25 de diciembre de 2012

ablacion
Imagen enfemenino.com

El caso más patético tiene que ver con el estudio de los indígenas embera por parte de varios etnólogos suecos y la existencia en una ciudad como Gotemburgo, del museo de cestería embera chamí, el más completo que exista en el mundo. Con un agravante: poseen piezas que ya no existen en el Chamí, debido a la extinción de algunos bejucos que eran materia prima para la fabricación de algunos canastos.

Y fue el gobierno holandés quien patrocinó una investigación que permitió comprobar lo que habían intuido Jaime Arocha y Nina Friedemann en relación con el origen del bastón sagrado de los jaibanás emberas: los bastones rituales de los africanos de Angola y Congo, fueron apropiados por los indios embera, como producto del “forcejeo” entre estas dos culturas cuando comenzaron a compartir el territorio chocoano. Esta es la conclusión a que llega Martha Luz Machado, becaria de una fundación holandesa que hizo el estudio comparativo entre los bastones rituales africanos y los utilizados por los jaibanás emberas.

Ahora bien, en el caso de la ablación del clítoris que aún se practica entre los chamí, se ha venido afirmando que dicha costumbre fue introducida por las monjas de la Madre Laura, que han tenido presencia desde hace mucho tiempo en la zona indígena. Esta afirmación no tiene ningún soporte histórico o etnográfico. Después de haber estado en contacto por más de veinte años en esta comunidad, conocí de primera mano el proceso de la ablación, por medio de algunas parteras que practicaban dicha operación. Y queremos dejar claro que es una práctica, para nosotros, infame, y que vulnera los derechos las niñas emberas, a no dudarlo. Pero es muy cómodo decirlo desde la concepción occidental, desde un escritorio de una cómodo oficina de la ciudad, y cuando no se ha convivido con dicha comunidad. Comencemos diciendo que es una costumbre antiquísima, que es de origen africano y aprendida de los esclavos que llegaron del Africa al Chocó a trabajar en las minas. Pero los emberas lo integraron a sus mitos y leyendas en la medida que consideran que si las mujeres se “mueven” durante el coito, el mundo en el que vivimos se puede precipitar a un abismo y destruirse. Ahora bien, hay miles de emberas que no conocen el castellano, que no han sido informados que hay una Constitución Política que es la de la sociedad hegemónica y que prohíbe prácticas que van contra los Derechos Humanos. Preguntamos: Cuando las naciones establecieron cuáles eran los Derechos Humanos, ¿invitaron a deliberar a los africanos y a los indígenas?. Creo que no, porque la presencia del Estado en esta zona del país ha sido totalmente desconocida.

La ablación es un problema (sin duda alguna), pero tratar de solucionarlo a partir de la represión, es algo así (vuelvo a repetirlo) como que un alcalde decrete la abolición de los atracos en su ciudad. El problema es de educación, de presencia del Estado, de un diálogo intercultural, que por lo general no practicamos.

Los embera erradicarán la ablación genital en sus mujeres

El titular corresponde a una información del periódico «El Tiempo». Al menos, esto quiere decir que esta comunidad indígena está tomando conciencia de los graves problemas que acarrea esta práctica. Su texto  dice:

La comunidad indígena, en el departamento de Risaralda, se comprometió a eliminar esta práctica

Pereira, noviembre 24. (El Tiempo).La práctica, que se había identificado en niñas de su etnia, era un ritual que buscaba  garantizarles el rol a las mujeres dentro de su comunidad.

La determinación hace parte del proyecto  Embera Wera, liderado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa), que durante los últimos dos años ha realizado un acompañamiento a esta comunidad con el fin de hacerles entender que esta tradición atentaba contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y se convertía en un problema de salud pública.

Este pacto se convirtió en un hito tanto en lo ancestral como en lo jurídico, pues la Constitución Política de Colombia les respeta sus tradiciones a las comunidades indígenas. Desde hace dos años, los embera habían suspendido temporalmente la ablación, mientras reflexionaban sobre los orígenes de esta práctica y encontraban la manera de transformarla.

Este martes, la comunidad tomó una decisión trascendental: suspender la ablación genital femenina de manera definitiva.

La firma del acuerdo se llevó a cabo en la ciudad de Risaralda, después de que la comunidad, reunida, vio la película ‘Flor del desierto’, que cuenta el drama que sufren unas 150 millones de mujeres en el mundo como consecuencia de esta práctica.

 

La ablación entre los Embera